ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

jueves, 28 de enero de 1993
EL CRIMEN DE ALCÀSSER

Hallados los cadáveres de las tres niñas desaparecidas de Alcàsser con indicios de haber sido asesinadas

  • Un apicultor descubrió los cuerpos enterrados y en descomposición cerca de Tous
FRANCESC BAYARRI Valencia 28 ENE 1993

El hallazgo de los cadáveres de las tres niñas que desaparecieron en noviembre en la localidad valenciana de Alcásser cerró ayer brutalmente la búsqueda de Mirían García, Desirée Hernández, ambas de 14 años, y de Antonia Gómez, de 15, que ha mantenido en vilo a toda España durante 75 días. Los cuerpos, enterrados uno encima del otro, fueron encontrados cerca de la presa de Tous, en una zona de difícil acceso, a unos 25 kilómetros del lugar donde las jóvenes fueron vistas por última vez, cerca de Picassent. El aviso del apicultor, que había visto un brazo medio desenterrado, permitió que la Guardia Civil descubriera los cadáveres. Un pantalón azul y el tipo de pelo permitieron a los expertos señalar que los cuerpos correspondían a las niñas desaparecidas, aunque la confirmación oficial no se producirá hasta que se conozca el resultado de la autopsia, que se realizará probablemente hoy y revelará cómo fueron asesinadas.

El hallazgo se produjo en la zona conocida como La Romana, un paraje montañoso a unos 12 kilómetros del pantano de Tous, en el término de Llombal, y a unos 50 kilómetros al suroeste de Valencia. Al desenterrar los cadáveres, los guardias descubrieron que dos de las niñas tenían la cabeza separada del cuerpo, aunque se desconoce si este hecho se debió a posibles agresiones contra las adolescentes o al efecto de la descomposición de los cuerpos.El apicultor que alertó a la Guardia Civil observó el esqueleto de una mano y parte del brazo semienterrado, con un reloj de gran tamaño en la muñeca. El juez de Alzira, que se desplazó al lugar de los hechos para realizar el levantamiento de los cadáveres, declaró secretas las diligencias. En primer lugar, los cuerpos fueron trasladados a Llombai, de donde partieron de nuevo poco antes de la medianoche hacia el Instituto Anatómico Forense de Valencia.

" A medida que pasaban las semanas, teníamos los peores presagios y la esperanza se perdía, hasta llegar a la convicción de que íbamos a buscar cadáveres", aseguró anoche el delegado del Gobierno, Francisco Granados. "Esto era difícil de explicar a los padres", añadió.

A pesar de esta declaración, Granados de mostró extremadamente cauto a la hora de confirmar la identidad de los cadáveres, hasta que no se practique la autopsia. El delegado del Gobierno se amparó en el secreto del sumario para no ofrecer datos concretos de los hechos, pero explicó que los cuerpos estaban sepultados uno encima de otro y sin contacto entre ellos. La zanja donde se encontraban era de "dimensiones considerables", y estaba cavada a propósito.

El deterioro de los cuerpos era tal que no había podido identificarse ni el color de la ropa ni la calidad del tejido. Otras fuentes explicaron, sin embargo, que los familiares sí consideran que los datos de la ropa conocidos hasta ahora permiten asegurar que corresponden a las desaparecidas. Todavía se desconoce la forma en que las niñas fueron asesinadas y si se empleó contra ellas algún arma de fuego.

La zona donde fueron hallados los cuerpos no había sido rastreada, según Granados. Para los próximos días estaban previstos nuevos rastreos, siguiendo círculos concéntricos a partir del punto en el que fueron vistas por última vez.

Varios especialistas practicarán, probablemente hoy, la autopsia a los cadáveres. Posteriormente, los familiares procederán a las identificaciones. Granados explicó que la Guardia Civil había seguido hasta ahora dos líneas de investigación. Por una parte, se comprobaban todas las pistas aportadas por los ciudadanos. Y por otro lado, se rastreaba la zona. Los buzos de la Guardia Civil han revisado 135 pozos y estaba previsto para los próximos días un rastreo en el lago de la Albufera.

Mirian García, Desirée Hernández y Antonia Gómez, fueron vistas por última vez el pasado 13 de noviembre cuando se dirigían a una discoteca de Picassent. Por los términos de Alcásser y Picassent pasa la carretera nacional que une Valencia y Albacete y que conduce a la zona donde han sido encontrados los cadáveres. El lugar del hallazgo, sin embargo, está unos kilómetros apartado de la carretera y es de muy difícil acceso en vehículo.

Un automóvil blanco

Una testigo afirmó, una semana después de la desaparición, que vio cómo las adolescentes subían a un automóvil blanco, tras haber hecho autoestop. Las investigaciones para identificar a las personas que recogieron a las tres adolescentes no dieron resultados, pero ahora se convierten de nuevo en la pista más fiable,

Los familiares de las niñas de Alcásser fueron informados a última hora de la tarde, bastantes horas después del hallazgo, según pudo comprobar este periódico, debido a que no estaban plenamente identificados los cuerpos. Al recibir la noticia, los familiares acudieron al Ayuntamiento de Alcásser, ante el que se concentraron cientos de vecinos cuando conocieron los hechos por los medios de comunicación.

Pese a que la esperanza no se había perdido totalmente en las primeras horas de la noche, -"aún hay esperanza. No nos han confirmado nada hasta el momento", señaló el abuelo de Mirian-, la convicción de que se trataba de las tres niñas se abrió paso inexorablemente. El presidente de la Generalitat valenciana, Joan Lerma, acudió al Ayuntamiento de Alcásser a las once de la noche, donde conversó con los padres de las niñas y les expresó su pesar.

NOTICIAS RELACIONADAS

Selección de temas realizada automáticamente con
Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »
EL PAíS Edición impresa

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana