Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La victoria de Tom Harkin en el 'caucus' demócrata de lowa abre la carrera hacia la Casa Blanca

La larga carrera hacia la Casa Blanca se inició en la noche del lunes en lowa como las grandes vueltas ciclistas, con una etapa de trámite. La victoria del senador Tom Harkin en los caucuses celebrados en su Estado de origen, tan abrumadora como era previsible, no despeja las incógnitas sobre la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos. El segundo puesto alcanzado por Paul Tsongas sitúa, sin embargo, a este candidato como el favorito a un triunfo la próxima semana en el significativo Estado de New Hampshire.Pocas consecuencias pueden extraerse de esta primera prueba electoral: que la victoria de Harkin no tiene por qué ser preludio de éxitos futuros, que Bill Clinton -el favorito- está en pleno declive, que Paul Tsongas ha ascendido sorprendentemente y, sobre todo, que cualquier cosa puede ocurrir todavía.

Siguiendo un rito peculiar que se repite cada año, los militantes del Partido Demócrata se' reunieron en la noche del lunes, en pequeños grupos, en ayuntamientos, iglesias y locales sociales para expresar sus preferencias en lo que, en el lenguaje electoral norteamericano, se llaman los caucuses, distintos a las elecciones primarias, donde se trata de una votación directa.

Los últimos resultados de los caucuses de Iowa dan un 77% de os votos para Harkin, un 4,2% ara Tsongas y un 2,9% para Clinton, lo que le permite al primero empezar la carrera con alrededor de 40 compromisarios e los 49 que designa el Estado por el que es senador. La victoria de Harkin supera con amplitud el récord del 50% conseguido por Jimmy Carter en este mismo Estado en 1980.

Al proclamar su victoria, Harkin declaró que estos resultados "son una fuerte señal para todo el país" sobre sus posibilidades "no sólo de derrotar a George Bush, sino de ser presidente de Estados Unidos.

Para ello, Harkin, un candidato de la tendencia más liberal del Partido Demócrata, tendría que confirmar su éxito el próximo martes en New Hampshire, donde hasta ahora las encuestas le sitúan en cuarta posición. Harkin aseguró que, aunque no gane en New Hampshire, después de las primarias en ese Estado, él será el candidato con mayor número de compromisarios.

La batalla de New Hampshire, en la que piensa ya toda la clase política norteamericana, parece centrada en Tsongas y Minton. El ex representante por Wassachusetts ha adelantado en as encuestas a Clinton, perjudicado por el escándalo sobre sus relaciones extramatrimoniales. El último sondeo de la cadena CNN da a Tsongas siete puntos de ventaja sobre el gobernador de Arkansas.

En el lado republicano ni siquiera hubo votación en lowa, donde nadie desafió a Bush. En New Hampshire, sin embargo, el presidente, que tiene previsto anunciar hoy su candidatura; tendrá que medirse con el comentarista político Pat Buchanan, que ha desarrollado una intensa campaña en las últimas semanas. La tradición obliga a ganar e n New Hampshire para llegar a la Casa Blanca, como ha ocurrido con todos los presidentes desde 1952.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de febrero de 1992