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martes, 17 de septiembre de 1991

Un coche bomba de ETA mata a dos policías locales y a un vecino de un. pueblo de Alicante

  • La Guardia Civil de Muchamiel no sospechó que el vehículo contenía un explosivo

Dos policías locales de la población alicantina de Muchamiel y el propietario de la grúa municipal murieron ayer en el acto al estallar un coche bomba que trasladaban a un depósito de vehículos. El objetivo del atentado, presumiblemente obra de ETA, era la casa cuartel de la Guardia Civil de la localidad, aunque un posible fallo en el mecanismo del vehículo hizo que éste se estrellase, sin hacer explosión, en un edificio de la acera opuesta al cuartel. La Guardia Civil y la Policía Local no sospecharon que pudiera tratarse de un coche bomba, por lo que el vehículo, con 50 kilos de explosivo en su interior, fue trasladado al depósito municipal, un solar al aire libre, donde estalló. Siete personas, entre ellas un bebé, resultaron heridas.

Sobre las 8.45 de ayer, el comandante del puesto de la Guardia Civil en Muchamiel, localidad de 10.000 habitantes distante unos 10 kilómetros de la capital alicantina, vio que un vehículo estaba abandonado sobre la acera opuesta a la casa cuartel. El coche había chocado contra la pared de una casa. Ni los efectivos de la Guardia Civil ni los de la Policía Local sospecharon que fuese un coche bomba y creyeron el suceso se debía únicamente a un accidente de circulación, por lo que llamaron a Francisco Cebrián Cabeza, de 40 años, propietario de la grúa que trabajaba para el Ayuntamiento.El coche fue trasladado sobre las 9.30 a un solar al aire libre que se encuentra a unos 300 metros de la casa cuartel y que es utilizado como depósito de vehículos. Fue en su interior cuando explosionó. El conductor de la grúa, Francisco Cebrián Cabeza, y los policías locales José Luis Jiménez Vargas, de 28 años, y Víctor Puerta, de 25, que se hallaban en ese momento en el depósito, perecieron en el acto.

Matrícula falsa

En la iglesia de la localidad quedó instalada la capilla ardiente en la tarde de ayer. Unas 600 personas acudieron ayer a la misa funeral por los tres fallecidos, que fue oficiada por el obispo de Orihuela-Alicante, Francisco Álvarez Martínez, informa Europa Press. Los dos agentes eran solteros. El propietario de la grúa, un guardia civil retirado, estaba casado y deja cuatro hijos de edades comprendidas entre los ocho y los 17 años.

El coche empleado en el atentado, un Ford Fiesta con matrícula falsa MU-5132-AD, había sido robado en el País Vasco y debió de ser trasladado desde allí a Alicante, según señaló el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Francisco Granados, quien se desplazó a Muchamiel. Las placas de matrícula corresponden, según Granados, a un coche de Murcia. El delegado añadió que el atentado tiene "la marca inconfundible de ETA", informa Efe.

Según los datos ofrecidos por la Delegación del Gobierno, la carga explosiva que contenía el automóvil, cuya composición y cantidad no habían sido determinados a última hora de ayer, debía de estar colocada en el maletero, ya que ni la Guardia Civil ni los agentes de la policía local descubrieron nada extraño al revisar el coche.

En la casa cuartel de Muchamiel viven seis guardias civiles, tres de los cuales están casados y residen con sus familias. En total residen en el lugar cinco niños pequeños. Junto al edificio se encuentra el Colegio Público El Salvador, cuyos cerca de 400 alumnos iniciaban sus clases en la mañana de ayer.

El capitán Rivera, de la Guardia Civil de Alicante, manifestó que el atentado es similar al cometido por el comando Barcelona de ETA contra la casa cuartel de Vic (Barcelona). Ribera comentó su extrañeza por el desarrollo de los hechos: "Es muy raro que el coche colisionara contra la pared y no estallara, ni tampoco cuando fue remolcado por la grúa. Además, en lugar de ir hacia la casa cuartel se fue hacia la otra acera. A lo mejor llevaban el vehículo teledirigido y no pudieron controlarlo". El volante del coche bomba estaba bloqueado con una barra antirrobo.

La fuerte onda expansiva hirió a siete personas, entre ellas un bebé de un mes, Noelia Berenguer, quien quedó conmocionada. La pequeña y otros tres heridos fueron dados de alta por la tarde. A última hora de ayer permanecían ingresados en el hospital San Juan de Alicante María del Carmen López Amador, quien sufre conmoción cerebral y fractura de vértebras, María África Antón González y Juan Capella Valls, en observación con una fuerte conmoción e hipertensión. Otras 20 personas que resultaron afectadas recibieron el alta a lo largo del día.

"El humo era muy negro"

El alcalde del Muchamiel, el socialista Fernando Ripoll, señaló: "Nunca habíamos pensado que podríamos ser objetivo de un atentado terrorista, hipótesis que ahora barajamos. Todas las poblaciones de esta provincia estábamos alertadas ante posibles actos terroristas; por eso habíamos tomado las medidas generales de prohibir el aparcamiento en sus alrededores".

La onda expansiva alcanzó a numerosas viviendas cercanas a la casa cuartel y causó importantes daños en sus estructuras, ventanas y balcones. Todos los cristales estallaron y numerosas persianas y toldos quedaron destrozados, así como los vehículos estacionados en la zona.

Román Ramos, propietario de una perfumería, declaró: "La explosión ha sido muy fuerte, muy exagerada. Se han caído todas las motos y han reventado puertas y cristales. El humo era muy negro". José Pardo, un peluquero que sufrió graves desperfectos en su establecimiento, explicó: "Ha habido mucho polvo y un ruido muy seco".

Los vecinos de esta tranquila población alicantina estaban ayer consternados. Todos los comentarios que se oían por la calle eran de condena contra el terrorismo y en defensa de la paz.

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