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PROBLEMAS EN EL PARTIDO SOCIALISTA

Redondo y Saracíbar abandonan sus escaños en discrepancia con los presupuestos del Gobierno

Nicolás Redondo, secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), y Antón Saracíbar, secretario de organización de este sindicato, anunciaron en la mañana de ayer a sus compañeros de ejecutiva su decisión de presentar la renuncia al acta de diputado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), por no estar de acuerdo con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que presenta el Gobierno. La renuncia fue comunicada al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Felipe González. Redondo aseguró ayer. "He tomado una decisión que considero acertada".

Nicolás Redondo y Antón Saracíbar, ambos diputados por Vizcaya, son, junto con Justo Zambrana, los parlamentarios con más alto cargo en la central obrera. Zambrana, diputado por Cuenca y secretario de Relaciones Institucionales de UGT, no ha anunciado la postura que adoptará, aunque siempre se ha pronunciado por mantener la disciplina del partido por encima de la del sindicato.Al menos otros 12 diputados con cargos de responsabilidad en UGT tendrán que decidir de aquí a las votaciones de los Presupuestos del Estado qué postura van a adoptar, informa

Se da la circunstancia de que las bajas de Nicolás Redondo y Saracíbar permitirán al hijo del secretario general de UGT, también de nombre Nicolás, acceder a. escaño de diputado por Vizcaya, ya que este último figuraba en el puesto número cinco de la candidatura del PSOE en las pasadas elecciones legislativas.

Ayer, al hablar de la posibilidad de abandonar el escaño, el líder ugetista decía que, en cualquier caso, su deseo era "no abrir grietas en la familia socialista".

Las razones

Las razones de Nicolás Redondo -que ya había comunicado a sus más íntimos colaboradores que renunciaría al escaño- y de Anton Saracíbar se encuentran fundamentadas en el fuerte deterioro de las relaciones que el sindicato ha mantenido con el Gobierno y el mismo partido. Especialmente ha sido determinante frustrada negociación para la concertación social. Independientemente de los tres puntos que han impedido el acuerdo -salarios de funcionarios, pensionistas y reforma fiscal-, lo que ha enfrentado a Redondo con el Gobierno ha sido una diferente concepción de la política q je ha de aplicar un Gobierno socialista y del papel que han de jugar los sindicatos.

Redondo había venido defendiendo que una vez que los trabajadores habían soportado durante la transición el peso del ajuste económico, era hora ya de que los socialistas pusieran en marcha una política basada en una reparto más justo de la riqueza y con mayor acento en lo social.

Ello, en su opinión, hubiera requerido unos presupuestos distintos, que dieran mayor realce a las partidas destinadas a pensiones y salarios de funcionarios.

Ya con ocasión de la reforma de las pensiones de la Seguridad Social, en 1985, Nicolás Redondo puso su acta de diputado a disposición del partido. Entonces Felipe González le convenció para que continuara en el escaño y el dirigente sindical votó en solitario contra su propio grupo.

La decisión de Nicolás Redondo de desvincularse finalmente del Grupo Parlamentario Socialista, en un ostensible deseo de no corresponsabilizarse con la política económica del Gobierno, resulta más trascendental cuanto que incide en un temor manifestado por el propio presidente del Gobierno, Felipe González: el que el desgaste político y electoral del socialismo español se produzca como consecuencia de las desavenencias entre los socialistas, informa Juan G. Ibáñez. Cuando Felipe González hizo esta advertencia, en una reunión del comité federal del PSOE destinada a analizar las causas del declive electoral en los últimos comicios municipales, obviamente estaba pensando en las discrepancias entre la UGT y su Gobierno.

Marcelino Camacho, secretario general de Comisiones Obreras, recibió con alegría la decisión de Redondo y valoró "positivamente su postura. Y sé lo que significa porque yo mismo me he obligado a tomar esa decisión para mantener la independencia del sindicato". "Las organizaciones obreras", añadió, "deben mantenerse libres de las empresas, de los gobiernos y de sus propios partidos".

El dirigente de CC OO, que está a la espera de una próxima reunión con los máximos responsables de UGT, afirmó que "ahora hay que dar un paso más en la presión contra la política del Gobierno. Un paso en la unidad de los sindicatos".

Por otra parte, el martes pasado presentaron su dimisión les secretarios generales del Comité Regional de UGT de Tenerife, Gran Canaria y La Gomera, Ricardo Palmero, Miguel Ángel Hernández y Alberto Herrera, respectivamente. Esta dimisión se produce, según fuentes ugetistas que cita Carmelo Martín desde Tenerife, por discrepancias con la política económica del Gobierno. También presentaron la dimisión los dirigentes de esta central sindical Juan Henríquez y Julián Conde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 1987

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