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Lavilla deja la presidencia de UCD hasta la celebración de un congreso extraordinario

El hasta ahora presidente de Unión de Centro Democrático (UCD), Landelino Lavilla, dejó en suspenso sus funciones, al igual que el resto de los dirigentes del partido aún en el poder, hasta que un congreso extraordinario nombre, los días 11 y 12 de diciembre, un nuevo equipo rector y adopte soluciones para la grave crisis que vive el partido.

Este fue el acuerdo más importante tomado ayer por el Comité Ejecutivo de UCD, en el que Lavilla dijo que se presentará a la reelección en el congreso si se cumplen sus puntos mínimos. Hasta el 11 de diciembre será un equipo de cinco personas el que regirá los destinos del partido que ganó las elecciones en 1977 y 1979, para perderlas estrepitosamente el pasado 28 de octubre.En una conferencia de Prensa ofrecida ayer tarde para dar cuenta de lo tratado en la decisiva reunión del comité ejecutivo, Lavilla no cerró la puerta a un eventual acuerdo con la coalición de Manuel Fraga para acudir juntos a las elecciones municipales, y se proclamó defensor de un centro único que constituya "una alternativa a la hegemonía socialista".

Lavilla aparecía relajado y convincente tras la reunión del ejecutivo ucedista, que sólo duró cuatro horas. Consideró la convocatoria de un congreso extraordinario de UCD la única solución posible para celebrar un debate abierto y en profundidad sobre las causas que han llevaclo a UCD a descender de 168 esciaños en 1979 a 12 en 1982. Señaló la improcedencia de "intentar cape:ar la situación", rechazó buscar cobijo en otras formaciones políticas y rechazó, asimismo, la tesis de abandonar la posición que ostenta UCD, predicando en carribio la reconversión del partido y la renovación de sus dirigentes, auiique no citó a ninguno en concreto.

"El centro debe jugar un papel de equilibrio para impedir una situación hegemónica". Habló de oposición al socialismo, diferenciación respecto (le la derecha conservadora y de articulación diferenciada con respecto a otros partidos centristas: "Lo lógico es que la opción de centro no sea una alternativa dispersa". También se refirió al deseo de homologar UCD con el Partido Popular Europeo "donde no solo hay partidos democristianos".

El presidente en suspenso de UCD dejó eritender que, la generalidad de los planteamientos en el Congreso extraordinario aceptaban estas condiciones, volverá a presentar su candidatura a la presidencia del partido. De lo contrario, afirmó, "pondré mi escaño a disposición".

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Unanimidad en favor del congreso extraordinario

Landelino Lavilla reconoce que en UCD "existen preferencias y tendencias de signo distinto"

Lavilla aseguró que en la reunión de la ejecutiva, la segunda en una quincena, no había recibido presiones de ningún tipo, y que existió unanimidad a favor de la celebración del próximo congreso extraordinario. Otras fuentes del ejecutivo afirmaron también que nadie había planteado frontalmente el tema de tin acercamiento a AP "si bien la cuestión estaba en el ambiente".Lavilla se negó a aceptar sugerencias corno que exista un ala martinvillistita "Yo no opero con etiquetas previas", dijo. "Soy consciente de que el congreso se compondrá de una representación de compromisarios adecuada a la realidad deI partido". También dijo que los cinco integrantes de la comisión gestora elegida ayer no debían tal colección al hecho de representar a cualquier sector ucedista. Los cinco miembros de la comisión pertenecen, tres de ellos, al ya prácticamente disuelto secretariado del partído (Arias Salgado, el hasta ahora secretario general Iñigo Cavero, y Juan Antonio Ortega, considerado muy próximo a Lavilla). Los otros dos son Gabriel Cisneros, designado secretario del grupo parlamentario, y Antonio Jiménez Blanco, presidente del Consejo de Estado.

Lavilla rechazó que en la reunión de ayer se hubiera llegado a tratar siquiera cuál será el voto de UCD ante la investidura de Felipe González -el tema será debatido por el grupo parlamentario centrista, aunque la posición de partida se inclina por la abstención-. Finalmente, habló de la cuestión económica, negando que las deudas, que no detalló, sean tan elevadas como dicen los periódicos: "Estamos en un ajuste final de cuentas", fue todo lo que dijo, tras reconocer que habrá "readaptación" y "reestructuración" entre los funcionarios del partido. No desmintió la posibilidad de que todo el aparato de UCD se vaya a ubicar en la sede de la calle Cedaceros, desalquilando la sede de Arlabán, que hasta ahora venía siendo el cuartel general del partido.

Las reacciones de otros partídos de centro ante la reunión de la ejecutiva ucedista eran ayer escépticas: tanto José Ramón Caso, secretario general del CDS, como Antonio Garrigues, presidente del PDL, consideraron disparatada la idea, lanzada por algún medio informativo, de un nuevo centro, compuesto por Suárez, Garrigues y Lavilla.

La previsible disposición de UCD a pactar con AP para próximas elecciones cuenta, sin embargo, con un cierto ambiente negativo dentro del partido de Fraga. En la reunión que ayer celebró la junta nacional de este último partido, las intervenciones -el tema fue tratado ampliamente- abundaron en la línea de admitir a todas las personas que "con buena voluntad" se acerquen a AP, pero en en cambio se detectó una fuerte oposición a la conclusión de cualquier tipo de pacto con los centristas como tal organización.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de noviembre de 1982

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