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El proceso por al rebelión militar del 23 de febrero

Detenidos siete miembros del Frente de la Juventud

Funcionarios de la Brigada Regional de Información han detenido a siete individuos, militantes de la organización ultraderechista Frente de la Juventud, como presuntos participantes en los sucesos ocurridos el pasado día 23 en la calle Fuencarral, de Madrid. Aquel día, un grupo de jóvenes protagonizó diversos saltos con lanzamiento de cóctels molotov y objetos contundentes para conmemorar el primer aniversario del fallido golpe de Estado del 23 de febrero. El mismo día fueron detenidas nueve personas, de las cuales sólo una, Raúl Revuelta, también del Frente de la Juventud, continúa detenida.

Según informa la Jefatura Superior de Policía, al parecer, Luis Pineda, encargó a los llamados jefes de escuadra de su partido que convocaran a sus subordinados el día 23, a las 19.30 horas, en la calle Fuencarral de Madrid, esquina a la glorieta de Quevedo, donde debían efectuar un salto, con lanzamiento de cócteles molotov, botes de humo, piedras y demás objetos contundentes.Los nuevos detenidos son los siguientes, según un comunicado policial distribuido ayer:

- Luis Pidena Salido, alias Luispi, de dieciocho años, jefe nacional del Frente de la Juventud. Según parece, encargó a los jefes de escuadra de este partido para que convocaran a sus subordinados el día 23, a las siete de la tarde, en la calle de Fuencarral, esquina Quevedo, donde deberían efectuar un salto con lanzamiento de cócteles molotov, botes de humo, piedras y demás objetos.

- Rafael Gómez Aparicio Llanos, alias Potas, de diecinueve años, que recibió encargo del anterior para confeccionar seis artefactos explosivos de los antes citados y otros seis o siete botes de humo, todos los cuales entregó a sus correligionarios en la misma glorieta de Quevedo. En unión de Luispi, dirigió la acción a distancia.

- Alfonso Carlos de Diego Quintero, alias Tito, de dieciocho años, que desempeñó el puesto de tesorero en el Frente de la Juventud. Por orden de su jefe, adquirió los materiales necesarios para la fabricación de los artefactos. Acompañó a Luispi y a Potas en el coche del primero a la glorieta de Quevedo, donde tuvo lugar la distribución de los artefactos. Desde el interior de un establecimiento público estuvo presenclando el salto de sus correligionarios.

- José Antonio Losada Acedo, de veintiún años, actuó en el incidente, sin que se haya comprobado que lanzara objeto alguno, limitándose a proferir gritos.

- Alfredo Casas López, de diecisiete años, es el presunto autor de haber arrojado algunos de los artefactos.

- Jaime Anavitarte Crespo, de dieciséis años, jefe de escuadra del Frente de la Juventud, recibió dos cócteles y dos botes de humo. Enmascarado con un pañuelo, penetró en un autobús, que, una vez desalojado, cruzó en la calzada. En su interior lanzó uno de los artilugios, y el resto, en la vía pública.

- Ignacio Goizueta Seguez, también de dieciséis años, con el mismo cargo en la organización que el anterior. No se ha comprobado su grado de implicación.

Según la policía, Raúl Revuelta arrojó, asimismo, un bote de humo a la vía pública y otro lo depositó en un banco de la calle. A todos los detenidos les ha sido aplicada la ley antiterrorista. En los registros efectuados se han encontrado varios objetos contundentes en vehículos y un cuchillo en el de Rafael Gómez Aparicio.

Detenido por error

 

Por otra parte, Fernando Díaz Gonzalo, uno de los detenidos por la Policía Nacional el pasado día 23 de febrero en la glorieta de Quevedo y puesto posteriormente en libertad sin cargo alguno, no peretenece a la organización ultraderechista Frente de la Juventud como erróneamente informaron algunos medios de información. Fernando Díaz fue detenido en esa zona cuando se dirigía casualmente a buscar a su novia sin que tuviera parte alguna en los hechos que se produjeron.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de febrero de 1982

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