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Estados Unidos estudia acciones contra Cuba para detener el envío de armas a El Salvador

Estados Unidos estudia un conjunto de medidas a tomar contra Cuba para poner fin al aprovisionamiento de armas a los movimientos guerrilleros latinoamericanos, pero no aprobó ningún plan específico para desplegar una acción militar, según aseguró ayer el secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig. Las acciones militares no están excluidas.

Durante una sesión de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, el secretario de Estado norteamericano dijo que Washington «estudia toda una gama de posibilidades de acción», si bien añadió que «el presidente Reagan todavía no ha tenido ocasión de estudiarlas en detalle o de aprobar una u otra de las posibles líneas de actuación».Walter Stoessel, subsecretario de Estado, había asegurado el miércoles ante la misma comisión senatorial que las medidas en estudio, por parte norteamericana, para hacer cesar los envíos de armas a los movimientos guerrilleros latinoamericanos, fundamentalmente los relativos a la guerrilla salvadoreña, no excluían una acción militar estadounidense contra Cuba.

De acuerdo con su línea de lenguaje duro contra la Unión Soviética, «principal responsable del terrorismo internacional», el secretario de Estado, Alexander Haig, definió ante el Congreso estadounidense la «teoría de los dominós», que, según él, Moscú aplica en Centroamérica. Según Haig, la «lista» de prioridades afecta ahora a El Salvador, tras haber triunfado en Nicaragua y antes de proseguir en Guatemala y Honduras.

Haig, desmentido

Sin embargo, el Departamento de Estado norteamericano negó ayer que Nicaragua, según la Administración Reagan, haya caído en manos del comunismo, tal y como afirmó el secretario de Estado, Alexander Haig.

William Dyess, portavoz oficial del Departamento de Estado, desautorizó ayer por la mañana a Haig, y comentó que, «si bien hay muchos marxistas en el Gobierno de Managua, no han conseguido consolidar su control del país y no han acallado a la oposición», y agregó: «La dominación soviética de Nicaragua no es un hecho por el momento».

Cuba y Nicaragua están bajo el punto de mira de la diplomacia norteamericana, que continúa centrando todos sus esfuerzos en la política de vivas críticas contra Moscú, al tiempo que intenta convencer al Congreso de la necesidad de apoyar al actual Gobierno de El Salvador, informa nuestro corresponsal Ramón Vilaró.

Howard Baker, líder de la mayoría republicana en el Senado, declaró su completa identificación con las palabras de Haig ante los comités de Relaciones Exteriores. Los liberales del partido demócrata, que temen una nueva escalada tipo Vietnam en Centroamérica, criticaron los puntos de vista del secretario de Estado, Alexander Haig.

Haig, responsable hoy de la diplomacia norteamericana, afirmó que la URSS «mantiene campos de entrenamiento para terroristas en su territorio, sus satélites de Europa del Este y Libia», por donde pasan miles de personas que constituyen el embrión terrorista en los países del Tercer mundo.

El «imperialismo» soviético, según Alexander Haig, queda patente durante estos últimos cinco años con la expansión en las zonas del Cuerno de Africa, sureste asiático y golfo Pérsico, «con el objetivo básico de cerrar el acceso a los recursos vitales para el mundo occidental», dijo Haig.Recordando la doctrina del presidente Jimmy Carter, de defender por todos los medios, incluido el militar si fuera necesario, la zona del golfo Pérsico, Alexander Haig anunció ante el Congreso el proyecto norteamericano para establecer una base militar permanente en el Sinaí, en la primavera de 1982. Negociar los términos con los principales países interesados: Egipto, Israel y Arabia Saudí, puede constituir el eje central de la próxima gira de Haig a Oriente Próximo, del 3 al 7 del mes de abril.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de marzo de 1981

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