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GALICIA

Los galleguistas históricos promueven un grupo de opinión no partidista

Por fin se desveló la ambigüedad que circulaba últimamente sobre la formación de un grupo gallego de opinión, al ser presentado a la prensa por sus promotores bajo el nombre de Realidade Galega. El nombre de Galicia Aberta, que se había escogido en principio, fue desechado en los últimos días.

Se trata de un grupo formado mayoritariamente por intelectuales del galleguismo cultural, con algunos técnicos y hombres de empresa, que pretenden iniciar una labor de estudio y difusión de la nueva realidad de Galicia, «con independencia de todo vínculo partidario o ideológicoprogramático».Los objetivos fijados se refieren a «la elaboración y difusión de un pensamiento común y clarificador sobre la autonomía y sus aspectos fundamentales» y al «estudio concreto y profundizado de toda la problemática económica, cultural, política y social, a nivel técnico y de grupos de trabajo con vistas a diseñar las soluciones posibles dentro de una futura configuración autonómica de Galicia». Se propone el grupo, en este sentido, propiciar la coordinación necesaria para suscitar proyectos especializados y de conjunto.

Otro de los objetivos es «despertar una conciencia viva de la ciudadanía gallega por encima de todo partidismo o divergencia ideológica superando los recelos, resentimientos o intrigas derivados de nuestro minifundismo espiritual». Para ello, el nuevo colectivo piensa arbitrar, como medios específicos, la creación de un colectivo de comunicación, la formación de grupos de estudio, reflexión, pensamiento e investigación sobre los grandes problemas gallegos. Asimismo, establecerá las acciones de contacto personal, organización de conferencias, cursos y la confección de un boletín periódico de información, documentación y enlace.

El esquema organizativo comprende un consejo de dirección de doce miembros (Domingo García Sabell, Ramón Piñeiro, Andrés Torres Queiruga, Marino Dónega, Agustín Sixto Seco, Francisco Fernández del Riego, Carlos Casares, Julio Losada, Benjamín Casal, Jaime Isla Couto, Ricardo Carballo Calero y Julio Meijide), un comité ejecutivo de cinco personas (los cinco primeros nombres citados) y un secretario coordinador (Agustín Sixto Seco).

La financiación del grupo se hará exclusivamente sobre las cuotas y aportaciones voluntarias de sus miembros, 67 en el momento de su fundación, según los promotores, quienes pusieron gran énfasis en puntualizar que «no hay nada ni nadie detrás de esta iniciativa», Negaron igualmente cualquier inspiración electoralista o político-programática del proyecto. «Empezó todo entre cuatro personas, que luego se ampliaron a doce y, entre todos, se fueron apuntando hombres hasta configurar el grupo que ahora nace bajo afinidades personales», explicó el escritor Carlos Casares.

Entre los promotores más representantivos, además de los ya citados, figuran Valentín Paz Andrade, Rafael Dieste, Isidro Parga Pondal, Isaac Díaz Pardo, Gonzalo Torrente Ballester, Alvaro Cunqueiro, Camilo José Cela, Manuel Colmeiro, Xaquín Lorenzo, Xohana Torres, Basilio Losada, Antonio Fraguas, Vidal Abascal, Carlos Baliñas, Luis Suárez Llanos, etcétera.

Afirman su independencia política

La característica principal del grupo parece ser el manifiesto reiterado de su independencia política. En el fondo de todas las declaraciones de sus miembros subyace siempre la obsesión por desmarcar su labor de «toda vinculación partidaria y de toda acción electoralista». Sucede un poco que ellos mismos se atribuyen una carta de naturaleza galleguista que quieren que sea intocable, lo que origina el hecho de que recelen de manera muy especial hacia la propia prensa sobre todo de las especulaciones que la falta de definición del grupo ha venido provocando en las últimas semanas.A su vez, su salida a la luz pública se ha visto precedida por los recelos políticos de no pocos partidos, algunos como el Partido Galleguista, de su propia órbita, que no ocultan preocupación ante el significado futuro que pueda dar Realidade Galega a sus comparecencias públicas, muy especialmente en lo que se refiere al próximo referéndum autonómico sobre el que el nuevo grupo no ha dicho una palabra, por ahora. Uno de sus miembros más prestigiosos, el pintor Manuel Colmeiro, que mantiene serias dudas al respecto, llegó a declarar a EL PAIS que «no está nada clara todavía la coherencia del grupo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de marzo de 1980