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La parapsicología quiere ser una ciencia

Recientemente dos hermanas gemelas; de cuatro años de edad, experimentaron un extraño fenómeno. Cuando una de las niñas se quemó la mano con una plancha, su hermana sintió un gran dolor, observándosele después un rosetón en el lugar de la quemadura de su hermana.El suceso pertenece al área de fenómenos que estudia la parapsicología. Alfonso García Pérez conversó con Ramos Perera, presidente de la Sociedad Española de Parapsicología quien afirmó que el fenómeno de las gemelas, actualmente en estudio, estaba siendo certificado como verídico.

Ramos Perera es el primer profesor de Parapsicología en las Universidades españolas. Enseña su materia en la Universidad Autónoma de Madrid. La define como una ciencia que estudia una serie de fenómenos no explicados satisfactoriamente por las ciencias tradicionales y que están ligados al psiquismo.Los fenómenos considerados como parapsicológicos son de varios tipos: clarividencia (conocimiento de hechos distantes en el espacio y en el tiempo), telepatía (transmisión del pensamiento), telekinesia (movimiento de objetos a distancia sin causas física! conocidas), levitación (autoelevación de una persona), psicofotografía (impresión de placas fotográficas con la mente...)

Frente a la parapsicología existen muchas actitudes. Desde el crédulo fiel que acepta a pies juntillas hasta la última maravilla que se le cuenta, hasta el escéptico recalcitrante que no se cree más que lo, que los libros y la ciencia consagraron como ciencia oficial. Entre uno y otro extremo existe un tipo de postura, que se muestra abierta a toda nueva posibilidad pero exigente en cuanto al rigor de los datos y de las historias que se cuentan.

Desmontar fraudes

La Sociedad Española de Parapsicología agrupa a unas 500 personas interesadas por estas cuestiones. Sus miembros, en general, parecen especialmente interesados en desmontar todo lo que se hace y dice en torno al tema desde planteamientos falsos y sin constatación de hechos. Tienen en su haber, por ejemplo, el haber provocado un escándalo durante actuaciones teatrales de Uri Geller por haberle exigido pruebas más veraces yde las que ofrecía.

Ramos Perera ha montado en la Universidad Autónoma hasta labbratorios. «Estamos realizando importantes trabajos de nuevos mecanismos de control -dice- para evitar el fraude. Un dotado de poderes paranormales y un ilusionista producen efectos similares La diferencia es que el ilusionista los realiza con truco».

«Ante la noticia del suceso de Murillo de Río Leza (Logroño) -explica Ramos Perera- creamos una comisión de estudio. El médico del pueblo había, detectado el hecho. Observó que cuando una de las hermanas sufrió una quemadura en la mano, la otra experimentó similares efectos en la piel de la misma región pese a que se encontraba a más de 10 kilómetros de distancia. La comisión de estudio está presidida por el psicólogo José Luis Jordán Peña, integrándolo la doctora Pertejo, catedrática de la Universidad Autónoma; el doctor Serrano, ingeniero; Francisco Gavilán, analista, y los médicos doctores Tejero, Gándara, Espada y Ramírez. La comisión se trasladó al lugar del suceso con dos cámaras de cine, dos cámaras fotográficas, dos equipos magnetofónicos y dos cronometradores para objetivar todas las experiencias a que se iba a someter a las dos niñas gemelas. Se trataba de constatar si los estímulos producidos en una de las niñas eran reflejados de alguna manera en la otra niña. En estos momentos el equipo está analizando el informe».

Ramos Perera no quiere dar los datos oficiales pero sí que da sus propias conclusiones: «Yo pude constatar personalmente cómo. cuando a una de las niñas se le golpeaba con un martillo en la rodilla para medirle el reflejo patelar, la otra niña, en el piso superior de la casa, empezó a mover significativamente la. misma pierna. Por otra parte cuando a una de las niñas se le estimulé con un fuerte olor a colonia algo desagradable, la otra arrugó la nariz y se llevó los dedos a las fosas nasales en un gesto sumamente elocuente... Los tests que seles hicieron a ambas niñas indicándolas que seleccionasen siete colores consecutivamente, dieron el resultado de que ambas iban recogiendo las cartulinas exactamente en el mismo orden».

Ciencia y misterio

Los fenómenos parapsicológicos, como el mundo de los ovnis, y tantos otros temas esperan en el umbral de una universidad que con su rechazo de nuevos planteamientos filosóficos y culturales, no siempre ha sido la vanguardia de la ciencia. Pero no siempre es así. Por el curso que acaba de finalizar en Madrid en torno a la Patapsicología han pasado Rodríguez Delgado (médico, Universidad de Yale y Universidad Autónoma de Madrid), Mariano Vela (psicólogo catedrático de la Universidad Complutense de Madrid), José Luis Pinillos (catedrático de Psicología, Universidad Complutense), Carlos Asensio (subdirector general de Investigación Universitaria del Ministerio de Educación y Ciencia) y otras personalidades de la ciencia española que no han negado su colaboración con unos planteamientos que se plantean científicamente.

Precisamente uno de ellos, Rodríguez Delgado, eminencia española en el campo de la neurofisiología, afirmó en el acto de clausura del curso, que en la Universidad de Yale, en la que él era profesor, «había un edificio tan grande y tan importante como el que albergaba a la Facultad de Medicina. Era el Departamento de Psicología. «En los países civilizados -añadió- la psicología es tan importante como la medicina. España está en la prehistoria de la psicología, y en el campo parapsicológico estamos en la prehistoria de la prehistoria».

Rodríguez Delgado lamentó que perdamos nuestra capacidad de sorprendemos ante lo que nos rodea. Recordó que la función de los hombres de ciencia es demostrar las leyes que posiblemente rigen eso que hoy llamamos parapsicología. «Creemos que hay fenómenos, que debiéramos interpretar de la manera más científica y seria posible -dijo- porque el hombre de ciencia debe estar abierto a todo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de junio de 1976

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