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Google y los fiscales de EE UU negocian un pacto sobre Street View

El acuerdo puede suponer una multa millonaria pero evitaría la celebración de un juicio

La fiscalía de Connecticut (Estados Unidos) encabezó el año pasado una investigación, a la que se sumaron una cuarentena de fiscales de otros estados del país, sobre los datos que los coches de Street View habían recolectado de las redes wifi particulares en su recorrido por las ciudades para elaborar el citado callejero fotográfico. Ahora, el nuevo fiscal de Connecticut ha anunciado que ha llegado a un pacto con Google para negociar una sanción por este motivo que ahorraría a los estados el gasto de iniciar una demanda judicial. En el caso de que el pacto no condujera a un acuerdo final...se reabriría el camino judicial. Según el acuerdo, Google, propietaria del servicio, ha tenido que aclarar el tipo de información recogida por Street View.

El caso lo destapó Alemania cuando el año pasado denunció que los coches de Street View recogían y almacenaban datos de las redes wifi privadas que detectaban. Google admitió tras algunas vacilaciones que "por error" se habían rastreado datos de las citadas redes, pero que la información almacenada era fragmentaria y no se había hecho un uso comercial de la misma. La noticia produjo una cadena de investigaciones en distintos países. En España, la Agencia de Protección de Datos tiene abierta una y hay pendiente en un juzgado de Madrid una demanda por este motivo. La fiscalía de Guipúzcoa dio carptezo a su propia investigación sobre esta conducta.

En Estados Unidos, las prácticas de Street View han sido revisadas por distintas autoridades. La Comisión Federal de Comunicaciones abrió en noviembre una investigación sobre si las msimas suponían una vulneración de las leyes federales. La iniciativa se produjo después de que la comisión federal que supervisa las prácticas comerciales cerrara su propia indagación al considerar que Google había corregido claramente las conductas denunciadas. Google propuso inicialmente la destrucción ante testigos de los datos almacenados de las redes wifi, pero muchos países se opusieron a la misma para poder analizar con detalle el tipo de información que habían recogido los coches de Street View. En principio, los citados coches sólo debían detectar la existencia de redes wifi para mejorar servicios de geolocalización pero no debían husmear en el contenido de su tráfico.