La crisis del coronavirus

Andalucía recupera la movilidad entre provincias

Después de más de cuatro meses de cierre perimetral, la Junta relaja restricciones a partir del jueves ante el progreso de la campaña de vacunación

Unos turistas pasean por el centro de Sevilla.
Unos turistas pasean por el centro de Sevilla.Alejandro Ruesga

Andalucía reabrirá la movilidad de sus provincias el jueves 29 de abril, más de cuatro meses después de que la Junta de Andalucía decidiera cerrarlas perimetralmente en pleno arranque de la tercera ola. La medida se mantuvo incluso durante la Semana Santa, para evitar un cuarto embate, aunque se compensó con una ampliación de horarios de los comercios y la hostelería hasta las 22.30. Aunque la incidencia acumulada ahora, 237,7 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, es bastante superior a la del 19 de marzo (118), los datos que baraja el comité de expertos que asesora al Gobierno andaluz y la campaña de vacunación avalan la relajación de las restricciones, siete días antes de que decaiga el estado de alarma.

“En estos meses y para hacer frente a la cuarta ola optamos por cerrar las provincias, dar máximo oxígeno a la hostelería y el comercio y vacunar al mayor ritmo posible”, ha indicado el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, al comienzo de su intervención, para celebrar, después, que “los andaluces vuelven a recuperar su libertad”, al referirse al fin del confinamiento provincial. El dirigente popular ha hecho especial hincapié en la campaña de vacunación en Andalucía para justificar la relajación de las restricciones. “Uno de cada cuatro andaluces que se encuentran entre la población diana [mayores de 16 años] ha recibido una dosis”, ha asegurado.

Además de la recuperación de la movilidad, la Junta ha decidido mantener el cierre perimetral de la comunidad y el toque de queda desde las 23.00 hasta las 6.00. Los horarios comerciales siguen con el límite de las 22.30, como hasta ahora, pero los clientes podrán permanecer en los locales de hostelería hasta las 23.00, aunque el presidente andaluz ha recalcado que han de cumplir el toque de queda y estar a esa hora en sus casas. Los municipios que superen el umbral de los 500 casos por cada 100.000 habitantes permanecerán confinados, aunque sus comercios y restaurantes mantendrán el horario del resto del territorio. En los que sobrepasen los 1.000, la actividad comercial permanecerá cerrada, como hasta ahora.

El 17 de enero, la Junta de Andalucía, en pleno “crecimiento explosivo” de la tercera ola y con una incidencia acumulada de 463,9 casos, decidió cerrar la movilidad interprovincial, después de haber relajado las restricciones para salvar la campaña navideña. En las sucesivas reuniones del comité asesor para revisar las medidas, el cierre perimetral nunca se levantó. Para la Junta, el tránsito entre provincias era un potencial avivador de contagios, y fue la única comunidad autónoma que no permitió traslados durante la Semana Santa.

Aunque la ampliación de horarios de la actividad comercial hasta las 22.30 permanecía vigente desde el 19 de marzo, un empeoramiento de la situación en buena parte del territorio tras la Semana Santa determinó el cambio en los niveles de alerta en los que la Junta ha clasificado el riesgo, y que condicionan las limitaciones de aforo y asistencia a actos al aire libre y en recintos cerrados. Esta situación determinó que desde el 18 de abril los comercios y establecimientos de hostelería de Sevilla, Granada, Córdoba y Almería, entre otros municipios, tuvieran que cerrar a las 20.00, una decisión recogida en el Boletín Oficial de Andalucía de 8 de abril y que no sentó nada bien al sector en la capital andaluza, que se vio obligado a restringir horarios en la semana de la Feria de Abril. Desde este jueves, volverán a poder abrir hasta las 22.30, con el plus de mantener a los clientes hasta las 23.00.

Las bajas cifras de hospitalización que acompañan esta cuarta ola —7% de ocupación de camas ordinarias por covid y 16% en UCI― y la campaña de vacunación han sido determinantes para esa flexibilización, pese a que la tasa de incidencia acumulada, que no es el único indicador que maneja la Consejería de Salud para establecer las restricciones, es superior a la del mes de marzo, cuando ya se había doblegado la tercera ola.

Las nuevas medidas suponen un verdadero alivio para la precaria situación del sector hotelero en Andalucía, que vio reducido en un 70% el número de establecimientos que hubieran abierto en Semana Santa de no existir el cierre perimetral. Esa medida “impidió a muchos establecimientos abrir en una época del año en la que suelen estar abiertos casi en su totalidad”, explica Stefan Declerck, presidente de la patronal hotelera de Cádiz y vicepresidente de la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos.

La eliminación de las fronteras interiores de Andalucía y el final del estado de alarma hace que las expectativas para este sector empiecen a mejorar, aunque son cautos. “Estamos empezando a ver que crece el número de reservas, pero no al ritmo habitual en estas fechas, así que es pronto para hacer pronósticos”, indica Declerck. El sector hotelero de la región, no obstante, apuesta por unos meses estivales enfocados en el turista nacional y un repunte de visitantes extranjeros a partir de septiembre y octubre. “Contamos con que en los hoteles costeros la ocupación en junio, julio y agosto alcance el 80%”, explica Declerck.

Mantener un hotel cerrado supone un coste de entre 25.000 y 35.000 euros, apunta el directivo gaditano. En marzo, alrededor de 600 hoteles permanecían sin actividad alguna, según los datos de FAHAT. Para el sector, además de las ayudas, la recuperación pasa por la vacunación, no solo de la población en general, sino de los trabajadores que prestan servicios hoteleros. “Seríamos un referente de seguridad sanitaria para el turista nacional e internacional. Turquía ya lo ha hecho”, advierte.

Los propietarios y gestores de viviendas turísticas también han recibido con alivio la flexibilización de medidas de la Junta. “Lo mejor que puede pasar es recuperar el flujo turístico y seguir con el ritmo de vacunación para que Andalucía y España se conviertan en un destino clave”, subraya Carlos Pérez Lanzac, presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA). Estos cuatro meses de confinamiento provincial no han podido compensar las expectativas ni siquiera del entorno rural. “El año pasado se ocupó un 70% en el sector, pero sin movilidad y con un límite de aforo de seis personas, no se ha salvado de la sangría”, abunda. Para los meses de verano, sin embargo, las expectativas son más optimistas y se espera superar el nivel de ocupación de 2020, que llegó al 45%, y alcanzar en julio y agosto el 50% tanto en las zonas de playa como en las rurales, según Lanzac.

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