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Nacen los tres primeros ratones clonados en España

Científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona tienen éxito con una técnica inédita

El ratón hembra Cloe ha cumplido este viernes su primer mes de vida en el estabulario de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Es el primer ratón clonado que ha nacido en España; los pasados 3 y 10 de junio lo hicieron, respectivamente, Cleo y Clona, otras dos hembras más, todas de madre distinta.

No sólo ha sido un éxito que las tres crías hayan nacido, sino también que son los primeros animales clonados en España que consiguen sobrevivir y desarrollarse con normalidad: en 2003, el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón consiguió clonar una hembra de cabra bucardo, mediante el uso de una célula del último ejemplar de esta especie pirenaica que se había extinguido en 2000. Pero un defecto pulmonar provocó el fallecimiento del animal 10 minutos después del parto.

"Los tres ratones se encuentran en perfecto estado", dice la investigadora Elena Ibáñez, del departamento de Biología Celular de la UAB. Mediante técnicas de transferencia nuclear, similares a las que dieron la vida a la celebérrima oveja Dolly, los investigadores extrajeron el núcleo de ovocitos de una hembra y lo sustituyeron por el núcleo de una célula somática adulta de otra hembra. Tras reconstruir los ovocitos, se activaron simulando artificialmente los estímulos que tienen lugar durante la fecundación para inducir el inicio del desarrollo embrionario. Por último, se hizo la transferencia de los embriones clonados a las hembras receptoras, de las que nacieron las tres crías.

La prueba de fuego del estado físico de los animales será comprobar si se pueden reproducir, algo que puede ocurrir a partir de los 28 días de vida. Por el momento, sólo Cloe ha entrado en la pubertad. En pocos días lo harán Cleo y Clona. "No nos preocupa, porque todos los ratones clonados han sido fértiles", señala la investigadora Elena Ibáñez. Junto con Nuno Costa-Borges y Josep Santaló, también de la UAB, Ibáñez investiga nuevas formas de aumentar la eficiencia del proceso de clonado. En la actualidad, los escasos grupos que investigan en todo el mundo el clonado de ratones sólo consiguen obtener el 1% de los embriones utilizados.

En este sentido, el equipo de la UAB investiga si el uso de ácido valproico contribuye a incrementar el éxito del clonado por transferencia nuclear, que en la actualidad está por debajo del 1% en el caso del ratón cuando se utilizan los procedimientos estándares. El ácido valproico es un inhibidor de las desacetilasas de histonas, unos enzimas situados en el núcleo celular donde se encuentra el ADN. Los estudios realizados hasta el momento con estos inhibidores de enzimas parecen indicar que contribuyen a aumentar los niveles de expresión de los genes, algo que puede favorecer la reprogramación del núcleo de la célula somática transferida al citoplasma del ovocito. El mismo equipo de investigadores de Japón que obtuvo el primer ratón clonado publicó hace un par de años un estudio que demostraba que aplicar uno de estos inhibidores, la tricostatina, después de la transferencia nuclear e incubar los embriones durante unas horas, permitía aumentar la eficiencia del clonado al 5% en el mejor de los casos.

Otro equipo de científicos que trabaja en la reprogramación de células somáticas publicó otro estudio según el cual utilizaron además de tricostatina otro inhibidor, el ácido valproico, no para hacer transferencia nuclear, sino que los añadieron en los "cócteles" que utilizan para reprogramar las células somáticas y convertirlas en células madre pluripotenciales, explica Elena Ibáñez. "Observaron que el ácido valproico funcionaba mejor que el otro inhibidor de enzimas". A partir de este trabajo, los investigadores de la UAB se plantearon la posibilidad de emplear el ácido valproico en el clonado de ratones, algo inédito hasta el momento, y comprobar cuáles eran los resultados sobre la eficiencia.

En estos momentos, los científicos españoles están realizando un experimento que compara tres grupos de embriones clonados: un grupo de control al que no se ha aplicado ninguna substancia inhibidora, otro segundo grupo tratado con tricostatina durante unas ocho horas después de haber realizado la transferencia nuclear y un tercer grupo tratado con ácido valproico. Los ratones Cloe y Clona provienen del grupo tratado con ácido valproico; Cleo, del grupo que recibió la tricostatina. Por el momento, del grupo control no ha nacido ningún individuo clonado.

"No teníamos ni idea de cómo funcionaría el ácido valproico ni si éste sería tóxico para los embriones", añade Elena Ibáñez. Ya han completado la fase inicial del proyecto, la fase in vitro: "Una vez que teníamos los embriones, los cultivamos en el laboratorio hasta el estado de blastocitos, el último que se puede obtener in vitro, y se comparó la eficiencia de los tres grupos al alcanzar este estadio". En los dos grupos tratados con inhibidores, los porcentajes fueron similares pero significativamente superiores a los del grupo de control. "Esto demuestra que el ácido valproico no es tóxico y que puede funcionar", asegura Elena Ibáñez.

Si los resultados de la investigación española, centrada en la reproducción de clones de ratón, son satisfactorios, podrían ser utilizados también en la reprogramación celular con finalidades terapéuticas.