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Noruega abre la puerta al matrimonio gay por la Iglesia

Una nueva ley contempla la posibilidad de que las bodas entre homosexuales sean reconocidas por la Iglesia estatal

La Iglesia Luterana de Noruega, de carácter estatal, podrá reconocer las bodas gays. Es el resultado de la nueva ley de matrimonios, aprobada ayer en el Parlamento del país nórdico, que equipara a las parejas homosexuales con las herterosexuales.

Hasta ahora, Noruega reconocía las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Pero la nueva ley reconoce el matrimonio y, con él, los mismos derechos que asisten a las parejas heterosexuales: la adopción y, en el caso de las lesbianas, el derecho a recibir asistencia para la fecundación.

Noruega se convierte así en el sexto país que reconoce el matrimonio gay. Pero con una importante novedad: La Iglesia Luterana de Noruega está reconocida por la Constitución como estatal, encabezada por el rey, sujeta a la legislación del Parlamento y es dependiente del Ministerio de Asuntos Culturales y Eclesiásticos.

Además, agrupa al 83% de los noruegos y, pese al lugar común de que toda Iglesia es conservadora, como mínimo se encuentra dividida sobre la cuestión de si oficiar o no bodas gays.

El pasado mes de noviembre un Sínodo General decidió dejar en manos de cada obispo y de los respectivos órganos de nombramiento la posibilidad de ordenar a pastores gays que vivieran en pareja. Y parece que ahora la decisión será similar, con lo que cada circunscripción eclesiástica podrá elegir si bendice o no las bodas entre homosexuales.

La ley en ningún caso obliga a la Iglesia a reconocer el derecho al matrimonio de los gays y ayer los democristianos votaron en contra. En total fueron 41 votos negativos, contando también los de la derecha populista, por 84 a favor. Entre estos, los de las tres fuerzas de la coalición de centro-izquierda en el Gobierno y los del Partido Conservador y el Partido Liberal, ambos en la oposición.