Entrevista:YVO DE BOER Secretario de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático

"Los pobres sufrirán los mayores impactos"

La gente tiende a ignorar los cambios porque son lentos. "La falta de concienciación puede tener consecuencias desastrosas en 50 o 100 años", advierte

El despacho de Yvo de Boer en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Bonn se asoma a un paisaje bucólico de verdes praderas a orillas del Rin. Tan sólo los barcos, en su devenir río arriba y abajo, consiguen romper algo la tranquilidad que se respira. Un entorno donde el cambio climático parece diluirse y desaparecer como si se tratara de un mal sueño. Hasta que De Boer, embutido en un impecable traje y con expresión seria, comienza a desgranar los problemas a los que se enfrenta el planeta debido al impacto del calentamiento global. Su mensaje es claro: los efectos están ahí, ?sólo hay que mirar fuera y ver el tiempo?, y el hombre debe actuar con eficacia y rapidez para frenarlos.

Tierra . ¿Qué es lo que más preocupa a la ONU del cambio climático?

Yvo de Boer. Lo que más nos preocupa es el impacto en los países más pobres, que son los que menor capacidad de respuesta tienen. Para evitarlo hay que reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero y promover acciones para ayudarlos a adaptarse.

T . ¿La falta de recursos generará Conflictos entre países?

Y. B. Ya estamos viendo su inicio. Sobre todo por la energía, el agua y la producción agrícola. La competencia entre países para controlar las reservas de petróleo y gas es cada vez más dura. El acceso al agua potable se complicará más. En 20 años podría haber 250 millones de africanos afrontando la escasez de agua. La pregunta es ¿dónde van a ir? Y la agricultura en regiones áridas se volverá más difícil, de tal manera que se producirán problemas de abastecimiento.

T. Un panorama complicado.

Y. B. Es difícil, pero hay soluciones. A la espera de que se ponga coto a las emisiones, se puede, por ejemplo, almacenar el agua de forma más efectiva, cambiar las prácticas agrícolas con plantaciones adecuadas a las estaciones de lluvia, o utilizar tipos de grano que necesiten menos agua.

T. ¿Son las energías renovables una posibilidad viable?

Y. B. Sin duda. La energía eólica y solar escalan puestos en el mercado cada día. Se enfrentan al problema de que son más caras que las convencionales, porque estas últimas no incluyen el coste de la polución que genera. Existen otras fuentes, pero todavía no pueden funcionar solas. Por tanto, el carbón y el gas jugarán un papel dominante en la generación de energía durante muchos años.

T . ¿Se ha pasado un punto de no retorno en el cambio climático?

Y. B. No se puede volver atrás, pero sí intentar limitar al máximo los daños. Incluso si se pararan totalmente las emisiones de gases de efecto invernadero hoy, sus concentraciones seguirán creciendo porque los gases permanecen en la atmósfera durante cientos de años. El reto de la Unión Europea es disminuir las emisiones tanto y tan rápido que la temperatura no aumente más de dos grados.

T. ¿Hay países más concienciados que otros?

Y. B. Pienso que están todos involucrados, pero de diferente forma. El problema está causado por los países industrializados, por los ricos. Por tanto, tienen que asumir una responsabilidad mayor y ayudar a los pobres con recursos financieros y con tecnología, porque nuestra mayor preocupación es erradicar la pobreza con crecimiento económico. Europa ha adoptado el objetivo de reducir un 20% las emisiones en 2020. Pero la industria internacional está preocupada por el daño que esta decisión pueda producir a las empresas. Hay que encontrar un equilibrio para redireccinar el cambio climático sin que afecte a la economía.

T. ¿España está cumpliendo sus compromisos?

Y. B. En España hay un grave problema porque las emisiones son muy altas. Pero, al mismo tiempo está afrontando la situación como una oportunidad para modificar la dirección de su crecimiento económico.

T. ¿Qué le parece que los países ricos compren su cuota de CO2 a los pobres?

Y. B. Es un buen enfoque con ciertos límites, en el sentido de que la compra supone una transferencia de financiación y tecnología a los países en desarrollo para que puedan disminuir sus emisiones. Pero no se pueden olvidar de que ellos también deben aplicar las mismas medidas en casa.

T. Hay personas que consideran que se exagera el impacto del calentamiento.

Y. B. Esto me hace recordar un experimento muy cruel. Si se mete en agua fría una rana y poco a poco la vas calentando, la rana no salta fuera. La situación actual es similar, porque las modifi caciones son graduales. Por este motivo, la gente piensa que no es tan malo, e incluso está más feliz porque el invierno ya no es tan frío. Pero no piensan en lo que nos depara el futuro.

T. ¿Deberían los Gobiernos regular las emisiones que se producen en la vida diaria o es algo que depende de los ciudadanos?

Y. B. Los ciudadanos con su comportamiento pueden ayudar, pero son los Gobiernos los que deben mostrar la dirección a seguir. En su mano está adoptar medidas como fomentar el uso de vehículos más limpios o promover el transporte público.

T. Las generaciones futuras son las que más van a sufrir las consecuencias de la situación actual. ¿Qué consejo les daría?

Y. B. Les diría que dejen claro a los políticos que no van a aceptar más que se ignore el problema, que la indecisión de ahora afectará de forma negativa a su vida futura. YVO DE BOER

Presentación

Desde 1994 participa en políticas de cambio climático. Ayudó a preparar la posición de la Unión Europea en las negociaciones del Protocolo de Kioto. También ha dedicado sus esfuerzos a conseguir la participación de todos los sectores implicados en el calentamiento.

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