Sanidad considera "alarmista" la advertencia de la OMS sobre el incremento de las pandemias infecciosas

El informe anual de la Organización Mundial de la Salud señala al bioterrorismo, al Síndrome Respiratorio Agudo y Grave y al vertido de residuos como nuevos peligros

Madrid / Ginebra - 23 ago 2007 - 16:05 UTC

El director general de Salud Pública, Manuel Oñorbe, ha asegurado hoy que el mensaje lanzado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su último informe, donde apuesta por la cooperación internacional para frenar el avance de las enfermedades infecciosas en el mundo, es "adecuado" para países de Asia o Latinoamérica, sin agua potable ni medios para defenderse de este tipo de males, pero "algo alarmista" para países como España, donde "estamos preparados" para enfrentar una pandemia de este tipo y poder llegar controlarla.

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"España está entre los países más favorecidos del mundo en cuanto a seguridad sanitaria respecto a las enfermedades infecciosas clásicas a las que se refiere la OMS. No estamos preocupados por ellas porque en España no se asientan ni pueden prosperar, ya que contamos con agua potable, medios para controlarla y hospitales para los enfermos", explicó a Europa Press Oñorbe, quien recordó que la OMS debe dirigirse en sus mensajes a países que van desde Estados Unidos o Dinamarca hasta Perú, Tailandia, India o Indonesia.

Vertidos tóxicos, generalización del transporte aéreo, automedicación... nada de esto era conocido en 1951, año en que la OMS publicó su primer informe anual. El organismo señala en el último de estos informes que, desde aquel año, el mundo ha cambiado "de forma extraordinaria". Por ello, la prioridad sanitaria en este siglo es evitar la propagación transfronteriza de las enfermedades infecciosas. La OMS no sólo considera que las amenazas existen, sino que cree que van a crecer, dado que "están surgiendo nuevas enfermedades al ritmo sin precedentes de una por año".

Además, la agencia ha detectado en el último lustro más de 1.100 eventos epidémicos, con un problema añadido: "los antimicrobianos básicos están empezando a fallar a un ritmo mayor que el del desarrollo de los medicamentos que habrán de reemplazarlos", señala. En el texto, la OMS recuerda que las compañías aéreas transportan a más de 2.000 millones de pasajeros anualmente, "disparando así las oportunidades de los agentes infecciosos y sus vectores para propagarse rápidamente de un país a otro". "Un brote o epidemia en cierto lugar del mundo puede convertirse en apenas unas horas en una amenaza inminente en cualquier otro punto del planeta", añade el informe.

Cólera, fiebre amarilla...

El cólera, la fiebre amarilla y las meningococias epidémicas han reaparecido en el último cuarto de siglo y la propagación de la resistencia a los antimicrobianos amenaza gravemente la lucha contra las enfermedades infecciosas, según alerta la organización. Asimismo, la OMS destaca con pesar el crecimiento de la resistencia a los fármacos y la aparición de nuevas enfermedades transmitidas por los alimentos, como la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, asociada a la encefalopatía espongiforme bovina, más conocida como "síndrome de las vaca locas".

Tres nuevas amenazas

El informe señala tres nuevas amenazas para la salud surgidas en el siglo XXI: el bioterrorismo, la aparición del SRAG (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave) y el vertido de residuos químicos tóxicos. "El SRAG, primera enfermedad aparecida en este siglo, confirmó el temor, generado por la amenaza bioterrorista, de que un agente patógeno nuevo o poco común pueda tener profundas repercusiones en la salud pública y la seguridad económica a escala internacional". De hecho, la OMS confiesa que "sería pecar de gran ingenuidad y exceso de confianza suponer que no surgirá tarde o temprano otra enfermedad como el Sida, la fiebre hemorrágica del Ebola o el SRAG".

"Si emergiera un virus pandémico plenamente transmisible, no se podrá evitar la propagación de la enfermedad, que afectaría a aproximadamente al 25% por ciento de la población mundial", agrega el texto. "Los científicos están de acuerdo en que persiste el riesgo de una pandemia, la cuestión no es si se producirá, sino cuándo", subraya el informe, que se refiere a virus como el de la gripe aviar.

Detección de enfermedades

Por eso, según la organización, se hace esencial la exigencia de que todos los países cuenten con la capacidad básica para detectar enfermedades y colaboren entre sí ante las emergencias de salud pública de importancia internacional. "Muchas de las emergencias de salud pública descritas en este informe podrían haberse prevenido o controlado mejor si los países afectados hubiesen dispuesto de unos sistemas de salud más sólidos y mejor preparados" y, sobre todo, si se hubiera alertado a la comunidad internacional. Por todo ello, la OMS aboga por el total cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) aprobado en el 2005 y que entró en vigor en junio del 2007.

La finalidad del Reglamento es detener las enfermedades en el lugar de origen y en sus fronteras internacionales a través de la prevención, detección y evaluación de los incidentes que puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional. De hecho, la notificación internacional es obligatoria cuando se presenta un solo caso de una enfermedad que pueda poner en peligro la seguridad sanitaria mundial. Porque, según el informe, "ningún país, ni rico ni pobre, está suficientemente protegido frente a la llegada de una enfermedad nueva a su territorio o a las perturbaciones que ello puede causar".

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