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Sri Lanka celebra el 2.550 aniversario de Buda

Cerca de trece millones de budistas en Sri Lanka celebran la mayor fiesta religiosa del país, Vesak, que conmemora que durante el mes de mayo se produjo el nacimiento, la iluminación y la muerte de Buda, fundador de su religión. Este año la fiesta es especialmente significativa ya que marca el 2.550 aniversario de Buda según el calendario budista, que en este país es tan importante como el romano.

La decisión de celebrar Vesak como la fiesta del nacimiento de Buda se adoptó durante la primera Conferencia Mundial de Budistas, celebrada en Sri Lanka en 1950, aunque la tradición ya se mantenía desde mucho antes. La fiesta de Vesak es celebrada especialmente entre los budistas de Theravadin, en Sri Lanka, además de en Tailandia y Myanmar (antigua Birmania).

Fiesta multitudinaria

En Sri Lanka los organismos públicos, al igual que los grupos budistas y las empresas privadas, organizan numerosos programas para la efeméride. Faroles de todos los colores decoran desde hace varios días las entradas de casas, tiendas, centros comerciales y oficinas, ya que la luz simboliza la iluminación que recibió Buda.

En las calles, los ciudadanos acuden en masa a los vendedores para comprar las artículos decorativos. En los templos se llevan a cabo ceremonias religiosas y sesiones de meditación a lo largo de dos jornadas, a las que la población acude vestida de traje blanco como símbolo de pureza y paz.

Conflicto en Sri Lanka

Esta fiesta se celebra cuando la paz definitiva parece estar lejos, de momento, de Sri Lanka, en una isla sacudida por décadas de violencia. Su presidente, Mahinda Rajapakse, en su mensaje al país con motivo de Vesak, ha señalado que "todos temen por sus vidas.Nadie debe tratar de robarle la vida a otro", en clara alusión al conflicto con la guerrilla tamil en su país. Rajapakse, quien también desempeña el cargo de Ministro de Asuntos Religiosos, ha dicho que sus palabras son todavía más relevantes en este momento, porque la isla se ve amenazada con el retorno a la guerra civil, en la que murieron a unas 65.000 personas entre 1983 y el 2002.

La lucha dirigida por la guerrilla tamil para crear un Estado separado para su minoritaria etnia ha incrementado la violencia en la isla en los últimos meses, mientras el proceso de paz se encuentra en punto muerto.

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