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Celebrities disfrazadas de celebrities

Tener estilo no es tan fácil como parece. Por eso, cuando las nuevas celebridades buscan acaparar focos tiran de archivo y se disfrazan de estrellas consolidadas. Una técnica para conseguir la portada que les dé el respaldo definitivo.

Celebrities que se copian

¿Es Keira Knightley la que llega?», se preguntaron los fotógrafos que esperaban en la última edición del Festival de Venecia. Pero no era ella. La mujer que se acercaba con un vaporoso vestido de Valentino era la actriz, y exsupermodelo, Kasia Smutniak. La polaca fue escogida como madrina del certamen y, ávida de promoción, aprovechó sus apariciones para mimetizarse con la actriz británica. ¿Qué ha conseguido? Un contrato como imagen de Diesel junto a las chicas de moda Poppy Delevigne, Coco Rocha, Tali Lennox y Theodora Richards.

La imitación no solo funciona para las cadenas de pronto moda. Vanessa Hudgens se esfuerza a diario por librarse de la etiqueta Disney y mientras buscaba referentes encontró el perfecto: Mila Kunis. Como Hudgens, la actual novia de Ashton Kutcher también fue niña prodigio, pero nadie lo recuerda cuando la ve posar para Dior. Vanessa copió al milímetro su vestuario, su manera de posar y su peinado. Y su apariencia de mujer adulta ha hecho que Robert Rodriguez la reclame para su próxima película Machete Kills, en la que Lady Gaga debuta como La Chamaleon. A Gaga se le acusa de homenajear en exceso a Madonna, una polémica lógica por el grado de notoriedad de las dos divas. En cambio a Tina Turner le encanta que Beyoncé se inspire en ella, incluso han actuado juntas. Menos repercusión, pero mayor evidencia, tiene la evolución estética de Paulina Rubio que recuerda a Kylie Minogue en cuanto se sube a un escenario. La chica dorada, sin los Gaultier o Dolce & Gabbana de Minogue, no duda en fusilarle los looks.

Vanessa Hudgens ha encontrado el referente perfecto a seguir: Mila Kunis

Getty Images

Es curioso comprobar cómo las más hermosas actrices luchan por desligarse del adjetivo guapa para lograr papeles dramáticos. Otras, en cambio, quieren gritar al mundo: «¡Mirad mis curvas!». Jessica Chastain no quiere ser considerada la vecina de al lado, así que escote de Vivienne Westwood mediante intenta confundirse con la voluptuosa Christina Hendricks. El caso contrario es el de Lauren Conrad que, tras reciclarse de actriz a diseñadora, parece la hermana pequeña de la exvigilante de la playa Carmen Electra. Más espinoso es conquistar a la familia política. Aquí hay dos caminos: mimetizarse con la suegra o reinventarse como nuera ideal. Amaia Salamanca lo hace. Desde que interpretó a Letizia Ortiz, se ha convertido casi en su doble, y su novio feliz con su princesa. Lo de Taylor Swift, novia de Connor Kennedy, es más complicado. Tratar de ser Jackie Kennedy es una osadía, y su familia política no termina de aceptarla. Lejos de desanimarse, ella mantiene su empeño y su estilo.

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