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Casado y Rivera libran en Andalucía la primera gran batalla del centro derecha

El PP confía en su implantación en el territorio aunque teme que un 'sorpasso' de Ciudadanos debilite a su líder nacional

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el presidente del PP, Pablo Casado, conversan antes del inicio del desfile militar del 12 de octubre.
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el presidente del PP, Pablo Casado, conversan antes del inicio del desfile militar del 12 de octubre. EFE

Las elecciones andaluzas serán el primer enfrentamiento entre dos líderes de una misma generación (37 años tiene Pablo Casado; 38, Albert Rivera) peleando por el mismo espacio político: el centro derecha. Para el presidente popular, los comicios serán, además, la prueba de fuego del “efecto Casado”, el primer test en urnas fuera de casa. Ambos han anunciado que van a estar muy presentes en una campaña que, pase lo que pase, trascenderá lo autonómico y se leerá en clave nacional, entre otras cosas porque Andalucía es el mayor caladero de votos del país.

“En estas elecciones hay tres candidatos: Juan Marín, Inés Arrimadas y Albert Rivera”, ejemplifican en la cúpula de Ciudadanos. Con un cabeza de lista de perfil discreto, [Marín] el partido aprovecha las raíces andaluzas de Rivera (de madre malagueña) y Arrimadas (nacida en Cádiz) para el desembarco de los dos líderes más fuertes en Andalucía. En el caso del PP, la dirección nacional tutela la estrategia y al candidato, Juan Manuel Moreno, que apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias y al que critican en privado por no ser suficientemente ambicioso. “Nunca se ha creído que podemos ganar y eso se transmite”, señala una dirigente próxima a Casado. Todos los cargos consultados creen que, tras los comicios, será sustituido.

El presidente popular, liberado de la presión por el caso Máster tras la decisión del Supremo de no investigarle, ha activado la maquinaria electoral y ha dado orden de pelear por cada voto. Los populares aseguran que están fuertes en Andalucía, y que las encuestas les dan cinco puntos de ventaja sobre Ciudadanos, pero en privado algunos dirigentes admiten cierta preocupación por un posible sorpasso del partido de Albert Rivera, que sería devastador para las siglas. Si eso ocurriera, señalan, Ciudadanos daría un gran salto cualitativo: pasaría a convertirse en un serio aspirante a partido de Gobierno. Y eso es, precisamente, lo que Casado, que apela constantemente a la necesidad de la vuelta al bipartidismo, quiere evitar a toda costa. Por eso, junto a las llamadas a Ciudadanos a “sumar” fuerzas contra el PSOE y los independentistas, el líder del PP desliza en cada mensaje que fue Rivera quien pactó con Pedro Sánchez y Susana Díaz. Es su forma de reivindicarse como líder de la oposición y del centro derecha.

El objetivo íntimo de Ciudadanos en estas elecciones andaluzas es ese sorpasso al PP. El partido de Rivera ya sobrepasó a los populares en Cataluña (33 escaños frente a 4). Para conseguirlo en Andalucía, la formación necesita un crecimiento de más de un 100%; en las últimas elecciones (2015), Ciudadanos obtuvo 9 escaños en el Parlamento andaluz y un 9,28% de voto, por los 33 diputados del PP y 26,76% de votos. Estarían en condiciones de conseguirlo según las encuestas recientes que maneja el partido, en las que el PSOE está destacado en cabeza y las otras tres formaciones –PP, Ciudadanos y Unidos Podemos, esta vez uniendo a Podemos e IU- aparecen empatadas en torno a un 21-22% de intención de voto, trasladan en la cúpula.

El llamado CIS andaluz, el Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa), ya detectó el pasado febrero la posibilidad del sorpasso, situando a Ciudadanos en segunda posición con el 19,8% de los votos frente al 18,3% del PP. Los socialistas perdían un punto (35,4% a 34,1%) , pero se mantenían en cabeza a más de diez puntos de distancia del resto, mientras Podemos e IU alcanzaban un 18,8%.

El PP atacará al PSOE por los ERE y a Ciudadanos por permitir la continuidad del “régimen” socialista en Andalucía. Los populares han empezado a hablar de la necesidad de una “Transición” en la región, tras casi 40 años de gobierno del PSOE y retan al partido de Rivera en todos sus mensajes a dejar de dar “respiración asistida” a Susana Díaz. La única “alternativa real”, insisten, pasa por el PP.

Precisamente esta semana el candidato de Ciudadanos ha sorprendido con el compromiso de que no volverá a investir a Susana Díaz. En 2015, el partido también aseguró antes de las elecciones que no apoyaría al PSOE, pero terminó haciéndolo.

La rebaja de impuestos, como en toda campaña del PP, también estará muy presente en los mítines, para contraponerla con el “infierno fiscal” de los socialistas. Una de las incógnitas de la campaña es si Casado recurrirá a José María Aznar, porque una parte del partido cree que moviliza a la izquierda y que sería perjudicial.

La dirección del partido de Rivera ha analizado que el suelo del PP es sólido y no puede perder mucho más – según las encuestas, los populares estarían cinco o seis puntos por debajo de su resultado en 2015- . Su idea es, por tanto, crecer a costa del PSOE. “La ignominia de Sánchez pactando con los separatistas la va a pagar Susana Díaz en Andalucía”, advierten fuentes de la dirección de Ciudadanos. El partido tratará de erosionar a Díaz por el apoyo de los independentistas al Gobierno de Sánchez, aunque la presidenta andaluza siempre estuvo en contra de esos pactos.

La encargada de ese mensaje será la líder de la oposición en Cataluña, Inés Arrimadas, que hará de azote de Díaz con Cataluña. Rivera se centrará en el proyecto para la comunidad y para España y Marín reivindicará los logros de su acuerdo con el PSOE.

Al PP Ciudadanos le disparará por su “inutilidad” como fuerza política andaluza. “El PP atesora 10 derrotas en sus vitrinas”, subrayan en la cúpula de Rivera. La tesis es hacer hincapié en que los populares no han conseguido nada relevante en la comunidad en los 37 años que lleva gobernando el PSOE. “Han demostrado que no son un instrumento útil ni para conseguir un cambio de Gobierno ni para lograr un cambio de políticas”, razona un dirigente de Ciudadanos conocedor de la estrategia para las elecciones. En contraposición, Ciudadanos ha condicionado el último Gobierno de Díaz y defiende que así ha logrado la dimisión de Manuel Chaves y José Antonio Griñán por el caso de los ERE o la supresión del impuesto de Patrimonio.

Los populares, por su parte, exhibirán su estructura. “El PP está presente en todos los pueblos de Andalucía. Ha ganado elecciones europeas, generales, municipales, autonómicas y gobernado en todas las capitales de provincia andaluzas”, afirma Casado. “Tenemos una fuerza no solo por quién sea nuestro candidato en unas elecciones sino por nuestra experiencia de gobierno”, subrayó el líder.

Casado y Rivera se disponen a desembarcar en Andalucía, primera y trascendental parada de un calendario electoral repleto y muy reñido.

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