Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los críticos del PP exigen abrir un debate ideológico en el congreso que elegirá el sucesor de Rajoy

Frente al interés oficial por una lista única, piden propuestas y soluciones ante el auge de Ciudadanos

La dirección del PP despide a Mariano Rajoy el pasado martes. FOTO: EFE / VÍDEO: ATLAS

Los críticos del PP exigen que el sustituto de Mariano Rajoy se elija tras un profundo debate ideológico que permita rearmar al partido frente al auge de Ciudadanos. Aunque los líderes autonómicos de la formación conservadora coinciden en apostar por una candidatura única, que convierta el congreso extraordinario en un altavoz del nuevo líder y evite la división interna, hay políticos alejados de la dirección nacional que reclaman aprovechar ese foro para promover la confrontación de ideas y proyectos. Los críticos están de acuerdo en señalar que el Gobierno de Mariano Rajoy se centró en la gestión, descuidando la generación de propuestas ideológicas, y reclaman que el PP recobre pulso político.

“Es el momento de recuperar los principios del PP y de aplicar ideología”, defiende José Ramón Bauzá, senador y expresidente popular de las islas Baleares. Esas palabras, pronunciadas en una reunión del grupo popular en el Senado, avanzan lo que está ocurriendo en el partido, donde se está articulando una corriente liberal que podría eclosionar en su candidatura a la presidencia de la formación conservadora. “Se trata básicamente de recuperar el debate ideológico, que ha faltado en el partido”, argumentan fuentes conocedoras del proyecto. “Si solo hay un cambio de cara, va a servir de poco", prosiguen estos interlocutores. "Todos los que están sonando como candidatos son lo mismo", añadieron sobre el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, la secretaria genera del partido, María Dolores de Cospedal, y la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que no han oficializado su candidatura. "Hay que hablar de política, que es de lo que no se ha hablado todos estos años”.

“El partido tiene un problema ideológico y de proyecto que se tiene que dirimir en unas primarias con todos los resortes democráticos. Ante la duda, más democracia siempre”, coincide Luis Asúa, que se enfrentó a Cristina Cifuentes para dirigir el PP de Madrid. “Tiene que haber varios proyectos y que se dirima con toda la normalidad del mundo”, insiste. “Eso no va a crear ninguna división si se hace limpiamente. Es la única salida, lo otro sería una salida en falso”.

La Junta directiva nacional del PP determinará hoy la fecha del congreso extraordinario y los integrantes de su comisión organizadora. Las decisiones que tome este organismo dejarán una pista sobre cuánto quiere influir Rajoy en las elecciones internas. Como el cónclave que se va a convocar tiene carácter extraordinario, no está previsto que se debatan ponencias ni propuestas programáticas, según fuentes de la dirección nacional. Eso está reservado para los congresos ordinarios, y se celebró uno hace poco más de un año, en febrero de 2017, según recuerdan estos interlocutores.

No obstante, esa cuestión divide al partido entre los políticos que tienen hoy el poder y los que no lo lograron en los congresos provinciales y autonómicos celebrados desde el año pasado. Los primeros quieren mantener el statu quo y apuestan por una lista única que consagre a un nuevo líder sin abrir un debate interno que desestabilice a la formación a menos de un año de las elecciones locales, autonómicas y europeas de 2019. Los segundos, por su parte, exigen que se escuche a las bases, y que se confronten proyectos para aclarar dónde está el PP, y por qué apuesta, en los grandes temas. Ya se escuchan voces en esa línea en Madrid, Cantabria, Comunidad Valenciana o Castilla-La Mancha.

“Es muy importante desmitificar la idea de que tener varias candidaturas da una imagen de división del partido”, opina un exministro. “Que haya varias escuelas de pensamiento sobre lo que hay que hacer con un partido, y sobre lo que ese partido tiene que hacer con España, me parece de elemental higiene democrática”, siguió. “No podemos seguir haciendo política como si estuviéramos en el Kremlin o el Vaticano”, ejemplificó. “Hay que aprovechar el congreso para definir programas y proyectos. Y solo en función de esos programas y proyectos elegir al líder, y no al revés”, argumentó. Y planteó: “¿Quiere usted una reforma de la Constitución? Sí o no. Y en qué sentido. ¿Quiere usted reformar la administración y el sector público? Sí o no. Y en qué sentido. ¿Quiere usted reformar el sistema tributario, para de paso solucionar el sistema de financiación del estado de bienestar y del autonómico? Que quien vote en el congreso sepa lo que compra. Hay que abrir un debate de ideas”.

“Hay que hablar de regeneración, de la carga ideológica que tenemos que tener, de hacia dónde vamos, quiénes somos y qué queremos ser”, afirma José Luis Bayo, que compitió contra Isabel Bonig por el liderazgo del PP en la Comunidad Valenciana. “Si hay un solo candidato, no va a haber ni ponencias políticas en el congreso. Será un acto de proclamación. Y para eso no hace falta celebrar el congreso”, sigue. Y apunta: “Yo no digo que Feijóo no sea un muy buen candidato, ¿pero dónde quedamos las bases? ¿dónde queda la militancia? Si no estamos haciendo las mismas recetas de siempre para un electorado que nosotros tenemos fraccionado, además de nuestro descontento interno”.

Los últimos meses del Gobierno de Rajoy angustiaron al PP. Frente a la minoría parlamentaria del Ejecutivo, que paralizó la producción legislativa de la legislatura, el equipo del presidente optó por buscar pactos con la oposición. Ante la constatación de que esos acuerdos no iban a llegar, dirigentes nacionales apostaron por "ideologizar" el proyecto gubernamental a través de los ministros. ¿El objetivo? Diferenciar claramente el proyecto del PP de Ciudadanos antes de las próximas elecciones generales. Sin embargo, sus reclamaciones no fueron escuchadas por Rajoy ni los integrantes de su gabinete, paralizados por el terror a ser reprobados en el congreso, según el análisis de fuentes de la dirección nacional.

Ahora, los críticos del PP evalúan la posibilidad de articular una candidatura alternativa a las que podrían encabezar los políticos con más opciones, como Núñez Feijóo, Cospedal y Sáenz de Santamaría, que no han oficializado aún que quieran optar al poder. Ya han mantenido distintas reuniones, y evalúan celebrar un acto próximamente en Madrid. Sin embargo, el sistema de doble urna que aprobó el PP en su congreso de 2017 no favorece sus opciones.

Así, todos los militantes votarán en dos urnas antes del congreso. Por un lado, para ser compromisarios en el cónclave; y, por otro, para elegir a los precandidatos a la presidencia. Eso, sin embargo, no garantiza ni mucho menos que haya dos aspirantes en la cita para elegir al sustituto de Rajoy. Si un precandidato logra más del 50% de los votos, una diferencia de 15 puntos sobre el segundo, o es el más votado en la mitad de las circunscripciones, será proclamado candidato único. Y no habrá debate ideológico.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información