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La fiscalía pide 100 años de cárcel para un exentrenador de fútbol por delitos sexuales a menores

El procesado, en prisión preventiva en Málaga desde diciembre de 2016, abusó presuntamente de un menor y acosó a otros 24

Ciudad de la Justicia de Málaga.
Ciudad de la Justicia de Málaga.

La Fiscalía de Málaga pide 100 años y siete meses de cárcel para un exentrenador de fútbol base acusado de presuntos abusos sexuales a un menor y de acosar, corromper o provocar sexualmente a otros 24, jugadores de los equipos que entrenaba. Las víctimas de Juan Carlos C. F. tenían entre 11 y 17 años. El hombre está en prisión preventiva desde diciembre de 2016. Fueron los padres de uno de los críos quienes denunciaron los hechos ante la policía y la instrucción ha llevado a la identificación de 25 posibles afectados.

El rosario de delitos que se le imputan incluye exhibicionismo y provocación sexual, corrupción de menores, acoso y embaucamiento sexual y abusos. En este último caso, hacia el mismo menor y en tres momentos distintos, según el relato provisional del ministerio público. El exentrenador, de 45 años, se enfrenta solo por esta denuncia a 31 años de cárcel.

El primer contacto delictivo con este crío, que entonces tenía 12 años, fue en junio de 2012. El procesado era segundo entrenador de las categorías inferiores del Málaga CF y viajaba con los chavales en un autobús para jugar un partido de un campeonato de la categoría alevín. Se sentó junto al niño y supuestamente le mostró un video con escenas pornográficas entre adultos, además de tocarle los genitales por encima de la ropa.

La fiscalía describe después otros dos presuntos episodios de abusos sexuales hacia este menor: en julio de 2012, cuando estaban concentrados en un pueblo de Madrid; y entre febrero y marzo de 2016, cuando el acusado presuntamente llevó al chico a un descampado de Málaga. A lo largo del tiempo mantuvo con su víctima conversaciones “de índole sexual” y le envió a través del teléfono móvil vídeos y fotografías con contenido pornográfico. Todo esto lo hizo, sostiene la fiscalía, “prevaleciéndose de su condición de entrenador” y haciendo creer al menor “que si accedía a sus pretensiones podría jugar en los partidos y ser promocionado en el fútbol”.

El procesado pidió a varias de sus víctimas fotos de sus órganos genitales. Una vez, describe el ministerio público, ofreció una botella de alcohol y 10 euros por tener estas imágenes. A través de una aplicación móvil mantuvo supuestamente conversaciones de índole sexual con otro de los menores, “provocándolo” sexualmente. A un par de críos les dijo que si accedían a sus peticiones, los haría capitanes del equipo. Y a otro menor con el que también intercambió conversaciones e imágenes sexuales, le propuso ir a un prostíbulo. Fueron juntos dos veces a un polígono de la capital malagueña donde hay negocios de este tipo, pero no está acreditado que accedieran a servicios sexuales.

Pese a la petición de 100 años de cárcel para este acusado, la fiscalía cita en su calificación provisional de los hechos el artículo 76 del Código Penal, que establece el tiempo máximo de cumplimiento de una condena, y fija ese periodo en 20 años en caso de que fuera condenado. También solicita 10 años de libertad vigilada después de la pena privativa de libertad, que no se aproxime a sus víctimas en una década y que sea inhabilitado durante 25 años para cualquier profesión u oficio “que conlleve contacto regular y directo con menores de edad”.

La fiscalía reclama que ocho de los menores sean indemnizados (el resto no ha denunciado o ha renunciado a una reparación económica) y hace a los clubes donde jugaban los chavales (el Málaga CF y el CF Alhaurín de la Torre) responsables civiles subsidiarios.

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