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Así se acabó el ‘amor’ entre Zoido y los policías

Un cálculo acumulativo de la subida salarial propuesta por Interior para lograr la equiparación con los Mossos reduce el ascenso a 140 euros (80 netos) mensuales en 2018

FOTO: Manifestación de policías y guardias civiles por la igualdad salarial en Madrid. / VÍDEO: Declaraciones del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, este miércoles.

En las negociaciones salariales los números dejan de ser objetivos y se convierten en entes interpretables. Por eso una negociación histórica se fue al traste este martes por la noche. Por eso los 130.000 policías y guardias civiles que hay en España siguen en pie de guerra para conseguir la ansiada igualdad salarial reivindicada hace 30 años, con los Mossos d'Esquadra como cuerpo de referencia. Y donde el secretario de estado de Seguridad, José Antonio Nieto, ve una "generosa oferta de 807 millones", los sindicatos policiales ven "migajas". Si además se amplían los plazos, a seis años vista, y se incluyen otras partidas como "inversiones en infraestructuras y remodelaciones de comisarías y cuarteles" (1.125 millones), pues se llega a una vistosa oferta ministerial de 6.000 millones, que sin embargo los policías ven directamente como "un engaño y una tomadura de pelo", se levantan de la mesa y se van.

Todo iba bien hasta las 19.00 horas de la tarde de este martes, en eso coinciden ambas partes. La evolución de la reunión —que duró más de 11 horas— se puede ver perfectamente en las libretas de anotaciones de algunos de los sentados a la mesa. La oferta del Ministerio había subido de los 400 millones que ofrecieron en la primera de las cinco reuniones ya mantenidas a 807, el doble. Hasta ahí todo estupendo, pese a que Zoido había prometido en enero que la equiparación salarial podría llegar "hasta los 1.500 millones de euros", creando una expectativa a la que se han aferrado los sindicatos hasta hoy. Por aquel entonces los policías protagonizaban masivas manifestaciones en las capitales españolas jaleados por Jusapol, una asociación de nuevo cuño por la Justicia Salarial para los Policías, que con esa única razón de ser —y uniendo a policías y guardias civiles en esa reivindicación— estaba provocando una sangría de bajas de afiliados en los sindicatos policiales clásicos. El caso es que, de pronto, a las 19.00 de la tarde de este martes, cuando todo hacía pensar que se llegaría a un principio de acuerdo, vino el Ministerio con el desglose de esa cantidad de 807 millones de euros, y la armonía se tornó primero mosqueo y después enfado.  

El departamento del ministro Juan Ignacio Zoido prorratea esa subida inicial en tres años de manera acumulativa e incluye además la subida prevista para la función pública. El resultado es que donde unos dicen que "está previsto un incremento de presupuesto de 290 millones el primer año", los otros —los policías— aseguran que "son realmente 200, 60% para guardias civiles y 40% para policías nacionales", porque 90 de esos millones corresponden a la subida de la Función Pública que afecta a todos los funcionarios. Luego, donde la Secretaría de Estado señala "550 millones para el segundo año, 2019", los sindicatos ven solo 125 millones de subida, "porque hay que restarle los 290 que están contando del año anterior, acumulados, y lo correspondiente a la función pública". Y lo mismo ocurre en lo previsto para 2020, donde el ministerio marca 825 millones, los policías escriben "200".

En esta batalla de cifras sin cuartel, donde Interior dice que propone una oferta en la que "los sueldos de policías y guardias civiles se verán incrementados respectivamente en 4.800 y 6.000 euros, entre 400 y 500 euros brutos al mes en los próximos tres años", los sindicatos traducen: "140 euros brutos en 2018, es decir, 80 euros al mes netos de media, una tomadura de pelo que no vamos a firmar".

Y así están las cosas desde el martes por la tarde. La negociación está rota. Desde el Ministerio "se mantiene la oferta de diálogo". Desde los sindicatos recuerdan "las palmaditas en la espalda" y los "cariños" de Zoido en sus viajes a Cataluña durante la Operación Copérnico, las falsas promesas que alentaron a tantos policías y que hoy califican de "traición y engaño", y retan al Ministerio: "Si tan convencidos están de que la oferta es la ajustada que la aprueben por decreto que pueden hacerlo". Se acabó el amor.

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