Sánchez se reúne en privado con los presidentes socialistas para recomponer relaciones

El líder del PSOE mantiene encuentros discretos con Lambán, Puig, Vara y García-Page

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha tomado la iniciativa para recomponer las relaciones con los presidentes autonómicos que apoyaron a Susana Díaz en las primarias en las que recuperó la secretaría general. Sánchez ha mantenido desde la semana pasada encuentros discretos y privados con el presidente de Aragón, Javier Lambán, el de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y el de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y lo hará la próxima semana con el castellanomanchego, Emiliano García- Page, según han confirmado a EL PAÍS fuentes conocedoras de los mismos. No tiene previstas de momento citas con la presidenta andaluza, Susana Díaz, o el asturiano, Javier Fernández.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, junto al candidato del PSC, Miquel Iceta, en un mitin de campaña.
El líder del PSOE, Pedro Sánchez, junto al candidato del PSC, Miquel Iceta, en un mitin de campaña. Andreu Dalmau / EFE

En su “segunda vida” como secretario general del PSOE, como a Pedro Sánchez le gusta decir, el líder socialista quiere mejorar su relación con los presidentes autonómicos socialistas con quienes mantuvo un agrio enfrentamiento por la gobernabilidad tras las elecciones de junio de 2016. Tras su victoria en las primarias el 21 de mayo, Sánchez se comprometió a unir el partido, y casi siete meses después ha comenzado a dar pasos. El secretario general socialista reunió al consejo de política federal, en el que están todos los barones, el pasado noviembre y ha telefoneado a los líderes territoriales con ocasión de varias controversias que afectaban a sus comunidades —como el cupo vasco—, pero no ha sido hasta este mes de diciembre cuando les ha convocado tête à tête.

El líder del PSOE ha mantenido comidas cara a cara por primera vez desde que volvió al puesto con los presidentes de Aragón, Comunidad Valenciana y Extremadura, y lo hará la semana que viene con el de Castilla- La Mancha. Todos ellos apoyaron a Susana Díaz en las primarias de mayo, y su confrontación con Sánchez fue en algunos casos especialmente dura. En los congresos regionales celebrados tras la victoria de Sánchez, los barones han revalidado sus puestos, aunque tanto en Aragón como en la Comunidad Valenciana el secretario general situó a candidatos alternativos a Lambán y Puig, pero no logró vencerles. Una vez estabilizado internamente el partido, toca recuperar la confianza.

Más información

La alianza de los barones en su contra —ya que todos, salvo Francina Armengol, que apoyó a Patxi López, respaldaron a Susana Díaz, y tanto Ximo Puig como Emiliano García Page dimitieron de la ejecutiva para forzar la dimisión de Sánchez— "se rompió el 21 de mayo", dicen en fuentes de este grupo. "Las espadas están envainadas", se recalca. Solo la presidenta andaluza mantiene aún la tensión con el líder socialista, apuntan varios interlocutores, aunque Díaz sostiene que está a disposición de Sánchez y centrada en Andalucía.

Al líder socialista se le ha trasladado en estos encuentros que tiene una buena oportunidad para lograr la unidad con los presidentes autonómicos, porque ya no existe una alianza estable entre ellos y porque hay interés mutuo en que el partido esté unido para las citas electorales en el horizonte: los presidentes socialistas, salvo Javier Fernández, se presentan en 2019 a la reelección en sus respectivas comunidades, y su resultado puede hacer a su vez de trampolín para Sánchez en las generales de 2020.

El líder del PSOE ha recuperado una buena relación de confianza sobre todo con el extremeño Guillermo Fernández Vara, a quien situó como presidente del consejo de política federal después de que este le presentara su renuncia como secretario general de Extremadura y a la candidatura en 2019 tras la derrota de Díaz en las primarias. Los presidentes valoran positivamente la posición actual del partido, que combina la oposición fuerte con la responsabilidad en los grandes asuntos de Estado, como en el caso del pacto con el Gobierno para aplicar el artículo 155 en Cataluña. Sí hay cierto recelo a la sintonía de Sánchez con Miquel Iceta, primer secretario del PSC, por si eso pudiera suponer que el PSOE asuma posiciones de los socialistas catalanes "que no se entiendan en el resto de España".

Los barones quieren ser convocados más asiduamente en el consejo de política federal y ser tomados en cuenta en las grandes decisiones del partido. En el último consejo, en noviembre, el candidato del PSC se comprometió a que hablarían después de las elecciones del 21 de diciembre sobre los pactos poselectorales. Aunque el PSC es un partido autónomo y puede actuar con independencia, eso no obsta para que los presidentes socialistas puedan dar su opinión sobre alianzas en las que pudiera participar contrarias a la opinión pública en sus comunidades. Los pactos del PSC son, junto a la financiación autonómica, los dos posibles focos de conflicto interno. No hay una posición común entre las comunidades socialistas sobre el modelo de financiación, toda vez que sus territorios tienen intereses dispares, y la dirección tendrá que lograr una difícil posición común si pacta el modelo con el PP.

El objetivo de los encuentros de Sánchez con los presidentes es el de la búsqueda de la paz interna , pero también empezar a hablar de las candidaturas a las elecciones autonómicas y municipales del 2019, que en el segundo semestre de 2018 tienen que estar cerradas, apuntan fuentes de la dirección. En las citas han destacado dos ausencias: la de la presidenta andaluza, Susana Díaz y el del presidente de Asturias, Javier Fernández, que no han sido llamados de momento a ningún encuentro. El presidente asturiano está de salida porque ya no es secretario general y tampoco se presenta a la reelección, y con la presidenta andaluza la recomposición será más complicada.

Archivado En:

Te puede interesar

Escaparate

Lo más visto en...

Top 50