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Los dos últimos accidentes de Eurofighter en España han sido similares

La investigación del siniestro del 12 de octubre deberá aclarar si tiene conexión con el de junio de 2014 en Morón

Compañeros del piloto fallecido cargan con el ferétro.

La investigación en torno al accidente que sufrió el pasado jueves un caza Eurofighter tras participar en el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid deberá aclarar si existe alguna conexión entre este siniestro y el que el 8 de junio de 2014 sufrió un avión del mismo modelo en la base de Morón de la Frontera (Sevilla), según fuentes militares. En ambos casos los aparatos se precipitaron al suelo cuando se disponían a aterrizar, sin que los pilotos hubieran reportado ningún problema durante el vuelo ni llegaran a eyectarse en paracaidas.

El funeral por el capitán Borja Aybar García, de 34 años y natural de Puertollano (Ciudad Real), se celebró este viernes en la base de Los Llanos (Albacete), sin presencia de los medios de comunicación. Lo presidió la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, quien impuso sobre el féretro la Gran Cruz del Mérito Aeronaútico con distintivo amarillo, que ayer le concedió el Consejo de Ministros a título póstumo y está reservada a quienes fallezcan “como consecuencia de actos de servicio, siempre que impliquen una conducta meritoria”. Tras el funeral, al que asistieron numerosas autoridades, el cortejo fúnebre salió hacia Socuéllamos (Ciudad Real), localidad de origen de la viuda.

Fuentes militares describieron el ambiente de desolación que se vivió entre familiares y compañeros. El jueves al mediodía la viuda y el hijo de Aybar, de solo cuatro meses, le esperaban en la base, junto a las familias de los otros tres pilotos del Ala 14 del Ejército del Aire que participaron en el desfile del 12 de octubre a bordo de sus Eurofighters. Habían preparado una barbacoa para celebrar la Fiesta Nacional. Al filo del mediodía, vieron aparecer los cazas en el horizonte. Observaron su maniobra de aproximación y cómo uno de los aparatos se precipitaba al suelo. Nadie sabía quién había caído. Echaron a correr hacia la pista y vieron bajar, uno a uno, a los pilotos de los otros tres aviones. Borja Aybar García era el que faltaba.

La investigación para aclarar las causas del siniestro ya está en marcha, tanto por parte de la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) como del Juzgado de Instrucción número 3 de Albacete, que autorizó el levantamiento del cadáver, y previsiblemente se inhibirá en favor de la justicia castrense.

Los técnicos trabajan desde el jueves recogiendo restos en el lugar del impacto e interrogando a testigos para aclarar las causas del siniestro. Dadas las buenas condiciones meteorológicas, las hipótesis apuntan a un desvanecimiento del piloto o a un súbito fallo técnico.

Según los testigos, los cuatro Eurofighters estaban realizando la maniobra de rotura de la formación, a baja altura, para iniciar la aproximación a la pista de uno en uno, cuando el cuarto aparato giró en exceso a la izquierda y se dió media vuelta, quedando boca abajo y precipitándose en escasos segundos a tierra. Al encontrarse en posición invertida, no habría podido eyectarse en paracaídas, ya que hubiera impactado contra el suelo.

Las circunstancias son muy similares a las del accidente de 2014 en Morón, cuyas causas nunca se han hecho públicas. No obstante, el Ejército del Aire no ha paralizado por ahora, como medida de precaución, sus más de 60 Eurofighters. No cree que el accidente sea fruto de un problema técnico que haga necesario revisar toda la flota.

 

 

 

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