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Una espectacular granizada de hasta medio metro sacude Teruel

La tormenta deja cuatro personas atendidas por hipotermia y provoca el caos circulatorio en la ciudad

Una espectacular tormenta de granizo y agua sacudió anoche Teruel, donde dejó una gruesa capa de pedrisco, que en algunos puntos alcanzó hasta 50 centímetros de espesor, y 40 litros de agua por metro cuadrado en media hora. La tormenta descargó con virulencia e inundó bajos, colapsó calles y provocó retenciones en la A-23 a su paso por la sobre la ciudad aragonesa. Cuatro personas tuvieron que ser atendidas a causa de la hipotermia al quedarse un conductor atrapado  en un paso bajo la línea de tren. Los otros tres atendidos son bomberos que acudieron a rescatarlo, según informa la Diputación Provincial de Teruel (DPT) y el Ayuntamiento.  

La tormenta de granizo, que empezó sobre las nueve de la noche, fue muy intensa durante cerca de un cuarto de hora y luego siguió otro cuarto de hora con una intensa lluvia. En poco tiempo se colapsó la circulación y el pedrisco y las ramas que arrancó rompieron algunas lunas de vehículos y dañaron las chapas. Además, fuentes municipales han precisado que en el polígono La Paz, a cuatro kilómetros del casco urbano, se partió la uralita del tejado de una tienda y entró el agua en tromba en ella. 

Policía local y bomberos tuvieron que intervenir en diferentes empresas del polígono y, especialmente, en el barrio de San Julián, donde la rambla acumuló más de medio metro de granizo. La tormenta colapsó el tráfico en algunas de las calles más importantes de la ciudad como las rondas de Dámaso Torán y Ambeles, donde atrapó a decenas de coches.

El incidente más grave sucedió en el puente de la Moratilla, donde un conductor se quedó atrapado en su vehículo al verse sorprendido por una avenida de agua cuando circulaba por él. Se trata de un paso muy estrecho por debajo de las vías del tren que se encuentra a un nivel inferior al de la calzada. El agua alcanzó una altura de 1,80 metros, precisa El Heraldo de Aragón e hizo flotar el coche, dejando al hombre atrapado contra el techo.

El rescate fue muy complicado. Los bomberos que fueron a ayudar al hombre tuvieron que nadar en agua gélida durante media hora para socorrerlo. Tanto el hombre como los tres bomberos que le asistieron tuvieron que ser ingresados por hipotermia en el hospital Obispo Polanco, donde evolucionan favorablemente. Según El Heraldo, permanecen en el centro hospitalario bajo cuidados médicos si bien se encuentran mejor y no se espera que surgieran complicaciones.

Los bomberos de la DPT también tuvieron que realizar intervenciones en la rambla de San Julián, donde muchos coches se quedaron bloqueados con el hielo y sus conductores no podían ni abrir las puertas. Asimismo, las máquinas quitanieves de la Diputación estuvieron retirando hielo por la zona.

La tormenta dejó 40 litros de agua por metro cuadrado y bajó bruscamente la temperatura, que pasó de los 24 grados a las seis de la tarde a solo ocho a las diez de la noche. Mientras, el caudal del río Turia pasó de 1,27 metros cúbicos por segundo a 65.

Durante dos horas, los bomberos no dieron abasto con las múltiples llamadas de vecinos afectados, sobre todo por inundaciones de bajos. Según el Heraldo, agua caía en una cascada espectacular de al menos 20 metros de altura desde el puente de la Reina a la calle Bajo los Arcos y las calles estaban impracticables, con las aceras llenas de granizo y de hojas y ramas caídas de los árboles por la fuerza de la piedra.

También en la autovía A-23 a su paso por Teruel se produjeron retenciones al detenerse bajo un puente decenas de coches que optaron por ponerse a salvo del pedrisco. A los pocos minutos de empezar a granizar, esta carretera registró un accidente en cadena en el que se vieron implicados cinco vehículos con el balance de dos heridos leves. Sobre las 22.00 la situación estaba normalizada en la A-23, informaron fuentes oficiales de la Guardia Civil de Tráfico. En el resto de la provincia no se registraron afecciones de importancia. 

La lluvia continuó hasta pasada la media noche en Teruel, que recupera poco a poco esta mañana la normalidad. A primera hora de la mañana de este sábado han comenzado los trabajos para limpiar las calles del barrio de San Julián, donde todavía permanecía el granizo acumulado, informa la cadena SER. Anoche, los vecinos ya trabajaron con palas y escobas para poder retirar el hielo acumulado en la calzada. 

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