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UGT y CC OO presionan al PSOE para que no pacte con el PP a sus espaldas

Los sindicatos advierten a los socialistas contra los acuerdos alcanzados con el PP

Javier Fernández, con Ignacio Fernéndez Toxo y Pepe Álvarez. Ampliar foto
Javier Fernández, con Ignacio Fernéndez Toxo y Pepe Álvarez.

Los líderes de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Pepe Álvarez, respectivamente, han advertido al PSOE, a través de su gestora, de que no será posible que compatibilicen sus acuerdos con el gobierno del PP con la colaboración o aquiescencia con los sindicatos si estos no participan de los mismos. Las cartas se pusieron boca arriba en una reunión sin publicidad celebrada el pasado 19 de enero en la sede federal del PSOE, solicitada por los sindicatos después de que los socialistas pactaran la subida del Salario Mínimo Interprofesional a su espalda. "Nos abocáis a la calle", les dijeron

Antes de que pasara más tiempo los secretarios generales de los sindicatos mayoritarios han querido "clarificar" con la actual dirección del PSOE qué pueden esperar de ellos si mantienen una línea de acuerdos con el gobierno al margen de las cenrales mayoritarias. "Si la senda escogida por el PSOE es la del Salario Mínimo Interprofesional, cuya subida se alcanzó con el gobierno cuando estábamos nosotros en plena negociación no podrán contar con nosotros". Esta es la primera apreciación que ambos sindicalistas expresaron en la tarde del 19 de enero ante el presidente de la comisión gestora, Javier Fernández; el portavoz, Mario Jiménez; y el presidente y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Antonio Hernando. La reunión, celebrada en la sede federal del PSOE de la calle Ferraz, de Madrid, tuvo un comienzo "franco y duro" aunque fue suavizándose a medida que se desarrollaba, según confirman fuentes de las dos partes.

Ese encuentro se produjo el mismo día que los líderes sindicales habían comparecido en la comisión de Empleo del Congreso para presentar la Iniciativa Legislativa Popular, ILP, que solicita una renta mínima de 426 euros al mes para parados sin empleo ni recursos económicos, y que ha concitado la firma de más de 700.000 ciudadanos. La desconfianza con el PSOE se instaló en las centrales sindicales el 1 de diciembre cuando el exministro de Trabajo socialista Valeriano Gómez llamó a Toxo y Álvarez para informales de que minutos después iban a anunciar el acuerdo con el gobierno para subir un 8% el salario mínimo, el alza más alto en tres décadas.

No hubo paños calientes en esa conversación toda vez que los dirigentes de los sindicatos mostraron su absoluta contrariedad al estar ellos en plena negociación con el gobierno sobre ese asunto. Tan solo tres días antes se había producido una reunión de ambos con el presidente de la gestora, Javier Fernández, en la que se puso de manifiesto una buena sintonía. Ese encuentro fue público con imágenes antes y después de la reunión y comparecencias de los protagonistas. Los sindicatos decidieron hablar directamente de nuevo con el PSOE, esta vez en secreto, para indicarles que esa idea inicial de colaboración no será posible si ellos optaban por saltarse a los agentes sociales.

En la calle

En esta reunión sin publicidad los líderes sindicales expresaron sin ambages a los dirigentes socialistas que "comportamientos como el llevado con el salario mínimo alejaban toda posibilidad de cooperación" y en la reunión quedó esta frase de Toxo: " Si nos colocáis en la esquina del tablero nos abocáis a la calle".

No es esa la intención de la dirección provisional del PSOE sino que querrían llegar de la mano de los sindicatos a los máximos logros socioeconómicos . Así lo manifestaron en la reunión aunque el escepticismo se ha colocado en las centrales al ver a la dirección del PSOE volcada en aparecer como el único protagonista en la consecución de medidas que cede el gobierno. "Nada ocurre en el Parlamento que no quiera el PSOE", reiteran los dirigentes socialistas, el último fue Eduardo Madina, coordinador del área política de la ponencia marco que se debatirá en el congreso del partido. Los sindicatos entienden la situación del PSOE y su necesidad de "colgarse medallas" pero ellos no pueden hacer dejación de sus competencias y sus responsabilidades. Y seguirán el comportamiento del PSOE con la máxima atención.

Ahora quieren ver su comportamiento respecto a los presupuestos del Estado para este año. En esa reunión los dirigentes socialistas les aseguraron que no los aprobarán.