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2016 rompe la tendencia de pérdida de población iniciada hace cuatro años

El número de españoles que se marchan sigue siendo superior al de los que regresan

Viajeros en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Viajeros en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. EFE/Archivo

La población española ha aumentado en 57.953 personas en el primer semestre de 2016 en comparación con el mismo periodo de 2015, una cifra que supone el primer crecimiento interanual desde 2012. Los datos que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este viernes rompen la tendencia de pérdida poblacional que España arrastraba desde hace más de cuatro años, cuando, por la crisis, miles de inmigrantes retornaron a sus países.

El otro factor de la población no ha variado, y en el primer semestre del año volvió a haber más defunciones que nacimientos (205.836 frente a 197.606), pero la llegada a España de más personas que las que se fueron (186.059 frente a 155.555) han tenido como efecto el aumento de población, porque el saldo migratorio positivo contrarresta el saldo vegetativo negativo. El país tiene, así, 46.468.102 habitantes.

Si se comparan los datos del primer semestre de 2016 con el último de 2015, el aumento es de 22.274 personas, datos que, según Estadística, muestran el cambio de la tendencia de comportamiento demográfico. Esto se debe a que el número de inmigrantes llegados entre enero y junio de este año fue superior a los que se marcharon, lo que mantiene el saldo migratorio positivo por segundo semestre consecutivo, tras seis años de resultados negativos.

Entre enero y junio de 2016 aumentó el número de los ciudadanos procedentes de Italia, China, Reino Unido y Ucrania, mientras que descendieron los de Marruecos, Bolivia y Ecuador. Las llegadas más numerosas fueron las de los marroquíes (14.391), rumanos (14.009) y colombianos (10.134). Al aumento de las entradas se suma la reducción de las salidas, que entre enero y junio bajaron en casi todas las nacionalidades.

Pau Miret, investigador del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), explica que los datos reflejan que la inmigración será la clave para cambiar el panorama poblacional en los próximos años.

El país arrastra un envejecimiento de la población agravado por la crisis económica, que provocó el regreso de inmigrantes a sus países, así como la salida de muchos españoles que emigraron en busca de empleo.

Miret explica que el saldo negativo observado en los últimos seis años se debía a la nacionalización de los inmigrantes que, durante la crisis, se fueron a otros países.

Inmigración que trabaja

“Los hijos de los que salieron empiezan a volver, y es una inmigración que trabaja, mueve la economía, construye familias y rejuvenece la población”, afirma Miret.

En el caso de los españoles, sin embargo, el número de quienes se marchan sigue siendo superior: 47.784 frente a los 27.781 que han llegado a España. De los que entraron, la mitad nació fuera del país. La población española que regresó durante este periodo procedía, principalmente, de Venezuela, Ecuador y Reino Unido.

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