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PNV y PSE cierran un “acuerdo político” para un gobierno de coalición en Euskadi

Las dos partes aún deben concretar la estructura del Ejecutivo y el reparto de consejerías

El lehendakari, Iñígo Urkullu, y la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia.

El PNV y PSE han cerrado un "acuerdo político" sobre el que sustentarán un gobierno de coalición en Euskadi durante los próximos cuatro años, aunque aún no han concretado la estructura de ese Ejecutivo ni qué departamentos podrían quedar en manos de los socialistas. Como ya adelantó EL PAÍS, el acuerdo será ratificado este lunes por los máximos órganos internos de ambos partidos y será presentado antes de la investidura de Iñigo Urkullu como lehendakari.

Los dos partidos han confirmado la existencia del pacto a través de un comunicado que han consensuado y publicado en sus respectivas páginas web. El PNV y el PSE-EE aseguran que "los máximos dirigentes" de ambas formaciones han alcanzado este fin de semana "un preacuerdo programático y de estructura de gobierno" que deberá ser ratificado este lunes por las ejecutivas. "La aprobación de este preacuerdo en los citados órganos implicará el voto favorable de los nueve parlamentarios del PSE-EE a la candidatura de Iñigo Urkullu y, si la investidura de este prospera, la formación de un gobierno de coalición", concluye la misma nota.

El nuevo Gobierno de coalición estará integrado por ocho consejeros del PNV y tres del PSE, según fuentes conocedoras del proceso negociador, una vez acordados los principales ejes en los que se han basado las conversaciones: el empleo y el desarrollo económico, los servicios sociales, la paz y la convivencia y el desarrollo del autogobierno vasco.

PNV y PSE volverán a compartir tareas de Gobierno en el País Vasco después de 18 años, con el tripartito que formaron estas dos fuerzas con Eusko Alkartasuna bajo la presidencia de José Antonio Ardanza, aunque aquella convivencia saltó por los aires en julio de 1998 con la dimisión de los tres consejeros socialistas (Francisco Egea, José Antonio Maturana y Rosa Díez). El Pacto de Estella, que abrió entonces una larga etapa de distanciamiento entre nacionalistas y no nacionalistas, fue el principal causante de la ruptura.

Los partidos no han dado a conocer los términos del acuerdo de coalición, ni su contenido, porque "aún hay cuestiones que no se han cerrado", aunque estas "no afectan a lo sustancial", aseguran las mismas fuentes. El documento que han pactado el PNV y el PSE es "muy extenso" y se detalla a lo largo de 70 páginas, aproximadamente.

Una vez concretados las prioridades políticas del Gobierno vasco de la undécima legislatura, las mismas fuentes dan por hecho que los socialistas entrarán en la institución, aunque todavía no se ha determinado cuál su será su estructura. No obstante, reconocen que "habrá ajustes" y que el próximo ejecutivo no mantendrá idénticas consejerías a las actuales (ocho), ni en el número ni en su composición.

El acuerdo deberá ser ratificado mañana por la Asamblea Nacional (PNV) y por el Comité Nacional (PSE-EE), por lo que todavía no se ha detallado cuándo se firmará de manera oficial, aunque todo apunta a qué podría ser el martes, un día antes del pleno de investidura del lehendakari. Con este acuerdo, el candidato del PNV, el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, previsiblemente, será reelegido para el cargo el jueves en segunda votación y por mayoría simple, con el respaldo de 37 parlamentarios, los 28 de su grupo y los nueve del PSE-EE.

El principal escollo de la negociación se ha centrado en el desarrollo del autogobierno y en las cuestiones relativas a la paz y a la convivencia, tal y como confirmó ayer el líder de los socialistas vizcaínos, Mikel Torres. En cuanto a la pacificación, explicó que tras el cese definitivo de la violencia de ETA, su partido ha reivindicado la reparación del daño causado a las víctimas y la salvaguarda de su memoria. Sobre la actualización del autogobierno vasco, Torres demandó que se deberán "construir pilares más sólidos para un futuro", ante la necesidad de crear en Euskadi un "espacio social propio, diferenciado, más desarrollado en lo económico y progresista en lo social".

En cuanto los partidos han confirmado el preacuerdo, se han sucedido las reacciones del resto de formaciones políticas. EH Bildu ha valorado, en un mensaje en su cuenta de Twitter, que un Gobierno formado por PNV y PSE "no es bueno para este país" y supone un acuerdo "de mera gestión, de parálisis". Nagua Alba, secretaria general de Podemos Euskadi, ha indicado la alianza entre peneuvistas y socialistas vascos resulta "previsible por un lado e insuficiente por otro". Es un pacto, ha añadido Alba, por el que “una fuerza política de carácter nominalmente progresista -en alusión al PSE- se diluye, por motivos de supervivencia, a base de sostener las políticas continuistas del PNV".

En cambio, el portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, ha opinado que el acuerdo PNV-PSE es "positivo". "En España tenemos que empezar a acostumbrarnos a haber gobiernos de coalición de partidos de diferentes signo político, en este caso PNV y PSOE, partido de derechas y partido de izquierdas", ha afirmado tras desear un Gobierno “fructífero” a estas dos fuerzas.

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