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63 casos de acoso escolar evitados por una aplicación de móvil

Alertcops permite un contacto directo y en tiempo real con Policía y Guardia Civil

ATLAS

El icono en la pantalla del móvil es el de dos chicos con mochila empujando a un tercero. Tocarlo alerta directamente a agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que atienden a víctimas o testigos al momento. La aplicación ha evitado 63 casos de acoso escolar desde que se activó hace 18 meses, según el Ministerio del Interior. El sistema se llama Alertcops, es de descarga gratuita aunque requiere identificación, y está basado en la colaboración ciudadana. Ya se aplica también a otros delitos, como violencia de género, radicalismos, robos o peleas.

“Es la primera puerta de acceso a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado”, dice Francisco Batuetas, uno de los desarrolladores de Alertcops, la aplicación móvil que implica a la ciudadanía en la denuncia del delito. “En el caso del acoso escolar nos hemos encontrado de todo, alertas de las propias víctimas —en su mayoría menores— o de sus padres, y en algunos casos —los menos— también de testigos”, cuenta.

285.000 descargas de Alertcops

P.O.D.

Alertcops es una aplicación móvil gratuita que permite a los ciudadanos enviar desde su teléfono móvil a la Policía Nacional y a la Guardia Civil —según la demarcación— una alerta geolocalizada en tiempo real sobre un delito o situación de riesgo de la que se es víctima o testigo, estableciendo un diálogo inmediato con el centro policial receptor de dicho mensaje. Alertcops, disponible para los sistemas operativos Android (Play Store) e iOS (App Store), ha registrado hasta ahora más de 285.000 descargas y se encuentra entre las aplicaciones gratuitas mejor valoradas. La aplicación incorpora en la pantalla un botón específico para reportar casos de acoso escolar.

La aplicación funciona. Cifran en 63 los casos que se han evitado en los 18 meses de plena implantación de Alertcops en España (salvo Cataluña y País Vasco). Seis de ellos en las Islas Baleares, donde la pasada semana se conocía la brutal agresión sufrida por una menor en un centro educativo de Palma de Mallorca, que la ha dejado postrada en una cama de hospital.

“La aplicación ha puesto de manifiesto también la brecha digital que existe entre padres e hijos”, comenta Batuetas. “Nos hemos encontrado con casos en los que quien tiene descargada la aplicación es la menor, que ya se lo ha comunicado incluso a sus padres pero estos no saben qué hacer”.

El mecanismo es sencillo. La aplicación está basada en las coordenadas de geolocalización del teléfono del alertante. “En cuanto este lo activa se deriva a la central de policía o Guardia Civil más próxima para optimizar la capacidad de reacción”, explica Batuetas. Normalmente, las conversaciones se mantienen por chat, “lo que facilita mucho las cosas en el caso de los menores, muy habituados a esta forma de comunicarse, eludiendo los temores habituales de acercarse a una comisaría o a un cuartel”, asegura.

Es, en primer término, el agente de la central el que valora la situación y aconseja. Puede enviar una patrulla al lugar donde se está produciendo la agresión. O redirigir la alerta a agentes especializados en acoso para que asesoren a quien ha generado la alarma. O bien aconsejar que se realice una denuncia.

7.955 charlas sobre acoso

A lo largo de 2015, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado impartieron en centros educativos más de 32.000 charlas, un 7% más que en 2014, y 7.955 de ellas fueron sobre acoso escolar. Otros temas fueron los riesgos de las nuevas tecnologías, bandas juveniles, peligros de la droga y el alcohol y violencia de género.

Esta estrategia de prevención está enmarcada dentro del plan director para la convivencia y mejora de la seguridad en los centros educativos y sus entornos, que depende directamente de la Secretaría de Estado de Seguridad. Para su ejecución existen convenios con todo tipo de organismos públicos y privados, tanto del ámbito educativo como de protección de menores.

Los padres se niegan a dejar a sus hijos en el colegio de Palma

AGENCIAS

Muchos padres fueron ayer hasta las puertas del colegio público de San Roca de Palma Mallorca y se volvieron a casa con sus hijos al comprobar que los niños que días antes agredieron brutalmente a una menor de ocho años entraban al centro con normalidad, mientras la chiquilla seguía convaleciente en su casa tras pasar por el hospital.

Melisa Suero, la hermana de la niña que la pasada semana recibió la paliza, aseguró que “incluso” tres días antes de esa agresión su madre se quejó a la dirección de los insultos y amenazas contra la pequeña y contra otra hermana de 12 años, a la que “llamaban gorda y le pegaban patadas”. Pese a que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, calificó lo ocurrido como “un hecho puntual”.

Según la versión de la familia de la víctima, los menores agresores, inimputables penalmente, recibían una “regañina, pero ni castigo, ni expulsión, nada más, tendrían que ser expulsados”, se quejan.

La niña de ocho años fue atacada al finalizar el recreo de la mañana del pasado miércoles, arrojada al suelo y pateada por una docena de chicos de entre 12 y 14 años después de que ella cogiera el balón con el que jugaban al fútbol porque había sonado el timbre que anunciaba el final de recreo. “Le dijeron que las niñas no pueden jugar al fútbol y que las niñas no valen para nada”, contó su hermana, que aseguró que la profesora que vigilaba el patio no estaba en ese momento.

En el centro —siempre según la versión de los familiares— no advirtieron a la madre de lo ocurrido hasta que fue a recoger a su hija a las 14.00, dos horas después. La menor no recibió atención médica hasta que su madre la llevó al hospital, donde fue ingresada con múltiples hematomas y desplazamiento de riñón.

Seis identificados

La Policía Nacional ha identificado a seis de los 12 supuestos participantes en la paliza y ha remitido la documentación a la Fiscalía de Menores. La Inspección de la Conselleria de Educación trabaja con ambos organismos para realizar un informe y adoptar medidas.

Por otra parte, en Bizkaia la Fiscalía de Menores ha solicitado tres años de libertad vigilada para un menor que durante el curso 2014-2015 acosó a una compañera de bachillerato. Es una de las mayores penas solicitadas para estos delitos en España, tras una ardua investigación de la Ertzaintza para dar con el agresor, que le dejaba mensajes anónimos amenazantes.

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