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Quiénes son los que decidirán el futuro del PSOE

Este lunes se reúne la ejecutiva permanente y el 1 de octubre se celebrará el comité federal, donde Sánchez podría plantear la convocatoria de un congreso

Reunión del Comité Federal del PSOE el 9 de julio. Ampliar foto
Reunión del Comité Federal del PSOE el 9 de julio.

A favor y en contra de Pedro Sánchez, casi divididos por la mitad. Esta es la realidad de los órganos de dirección del PSOE algo más de dos años después de que fueran constituidos por un congreso federal extraordinario, cuyo mandato expiró el pasado febrero. La batalla por el poder se dará en esos órganos de dirección cuyos componentes se han alineado en cada uno de los dos sectores, aunque en este tiempo han primado las deserciones en el campo de Sánchez.

Este lunes se reunirá la ejecutiva permanente y el 1 de octubre se celebrará el comité federal, donde Sánchez podría plantear la convocatoria de un congreso.

La ejecutiva federal del PSOE la componen 35 miembros: la presidenta del partido, los responsables de las 25 secretarías —que a su vez forman parte de la permanente— y nueve vocales con voz y voto. Tiene tres integrantes menos que los que salieron del congreso de 2014, debido al fallecimiento de Pedro Zerolo y las bajas de dos vocales. La ejecutiva federal es el órgano encargado de “aplicar y dirigir” la política del partido. Entre sus funciones se incluyen la convocatoria del máximo órgano de decisión del PSOE entre congresos, el comité federal —otra opción es que lo solicite un tercio de sus 295 componentes—, y la convocatoria de un congreso extraordinario “si procediera”.

La permanente, donde la presencia de partidarios de Sánchez aumenta proporcionalmente y cuya función es gestionar “los asuntos ordinarios”, se reúne mañana para analizar los resultados de las elecciones del 25-S. Con este gesto Sánchez evita la presencia de, al menos, cinco vocales críticos, antes del comité federal del 1 de octubre. El secretario general del PSOE gana tiempo en el frente interno: será el próximo sábado cuando sus partidarios y críticos diriman sus diferencias.

Apoyos a la posición de Sánchez

El comité regional de los socialistas navarros aprobó ayer una resolución en la que secunda la postura de Pedro Sánchez. “No a la investidura de Rajoy y sí a intentar un Gobierno alternativo”, acordó el PSN-PSOE.

“A pesar de que no fue nuestro candidato a la secretaría general, apoyamos la hoja de ruta diseñada por Sánchez por intentar un Gobierno alternativo”, se pronunció también Izquierda Socialista de Andalucía.

La opción de convocar a la ejecutiva permanente no implica que se tenga que aplazar forzosamente el debate en el núcleo del PSOE. Sánchez tiene en la permanente una docena de adversarios, aunque hasta ahora, en su mayoría, no han dejado traslucir sus inclinaciones en los debates. Antonio Hernando y Óscar López también pertenecen a la dirección permanente por su condición, respectivamente, de portavoz en el Congreso y en el Senado. Lo mismo ocurre con Nino Torre, secretario general de las Juventudes Socialistas. Los tres tienen voz , pero no voto en el órgano.

Sí lo tiene en la permanente, por ejemplo, el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, al frente de la secretaría de reformas democráticas. Su presencia en la dirección permanente, que se reúne cada 15 días —salvo en las semanas que hay ejecutiva federal—, supone una excepción frente a los otros dos presidentes autonómicos con un asiento en la ejecutiva: Emiliano García-Page, de Castilla-La Mancha y crítico con el secretario general, y Francina Armengol, al frente de Baleares y afín a Sánchez, ocupan sendas vocalías.

El comité federal del PSOE tiene la competencia para definir, de forma colegiada, la política del PSOE entre congresos. La resolución del pasado 28 de diciembre, que prohibió expresamente facilitar un Gobierno del PP y rechazó “de manera tajante” negociar con partidos que no renuncien a los referendos de autodeterminación, demuestra la capacidad del comité federal para “determinar la política de alianzas”. También puede “examinar la gestión” de la ejecutiva y “exigir, en su caso, la responsabilidad política” de la dirección mediante la presentación de una moción de censura apoyada al menos por el 20% de sus miembros. Para prosperar debe ser aprobada por mayoría absoluta.

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