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Elecciones País Vasco

El PNV confía en Urkullu para remontar a Podemos

La formación de Iglesias aún no tiene candidato a lehendakari

El lehendakari, Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo.
El lehendakari, Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo.

El PNV ya se vio en una situación parecida en 2011, cuando fue rebasado por EH Bildu (entonces Amaiur) en las generales de ese año. Al año siguiente, Iñigo Urkullu fue investido lehendakari tras ganar su partido las autonómicas con holgura. A pocos meses de las autonómicas del próximo otoño (previsiblemente en octubre), el 26-J vuelve a situar a los nacionalistas en segunda posición, por detrás de Unidos Podemos, que el domingo obtuvo una victoria sin paliativos en las tres provincias vascas (330.730 votos y seis escaños). La dirección del PNV (sumó 286.215 sufragios y cinco escaños) está convencida de que el electorado actuará en “clave vasca” en la próxima cita electoral y se invertirá de nuevo la situación.

Las generales confirman en el País Vasco la tendencia al alza de Unidos Podemos, el pinchazo de EH Bildu, la estabilidad del PNV y una recuperación de socialistas y populares. El Parlamento vasco que resulte de las autonómicas se parecerá poco al de esta legislatura que expira. Una traslación de las generales a las autonómicas daría a Podemos y PSE (25 más 11 escaños) una ventaja considerable sobre una alianza PNV-EH Bildu (18 más 11). Sin embargo, los partidos coinciden en que los resultados del 26-J no son extrapolables a unos comicios vascos.

El PNV, cuya ejecutiva nacional se reunió ayer en Bilbao para analizar las generales, considera “positivos” sus resultados pese a perder un representante en el Congreso y confía en remontar a Podemos gracias al tirón que tiene Urkullu (el político vasco mejor valorado) en esta comunidad autónoma. Calcula que el voto fiel de Podemos rondará los 150.000 en octubre, lejos de los 384.700 que obtuvo el PNV en 2012.

Sin candidato

La falta de un líder es, precisamente, el principal hándicap de Unidos Podemos con vistas a los comicios vascos. La magistrada Garbiñe Biurrun rechazó ser su candidata a lehendakari y tampoco han prosperado los tanteos que representantes de Podemos Euskadi tuvieron con el ex defensor del pueblo vasco (Ararteko) Iñigo Lamarca.

La formación de Iglesias, sin embargo, confía en sostener la creciente suma de apoyos electorales en el País Vasco: “Se ha consolidado una alternativa política y una mayoría social nueva, que habrá que ver cuánto avanza, pero que existe y tiene fuerza propia”, declaró a Efe Eduardo Maura, secretario de Política de Podemos Euskadi.

Casi la misma proporción de votos que ha ganado Podemos los perdió EH Bildu el pasado domingo. Marian Beitialarrangoitia, diputada electa por Gipuzkoa, reconoció el traspié de la coalición soberanista: “Probablemente se debe a la falta de tiempo para asentar los cambios internos”. Con 152.782 votos y dos escaños, pierde casi 32.000 papeletas en solo seis meses (otras 3.700 en Navarra). Pese a haber utilizado a Arnaldo Otegi (su cabeza de lista en octubre) como gancho electoral, la sangría de votos de los abertzales alcanza a la gran mayoría de municipios vascos.

Los partidos estatales, PSE-EE y PP, interpretaron sus resultados en las generales como un anticipo de lo que ocurrirá en las vascas. Idoia Mendia, secretaria general del PSE-EE, destacó que su partido (163.628 votos y tres escaños) no solo conserva su representación en la Cámara Baja, sino que mejora en votos pese a la menor participación y se sitúa como tercera fuerza en Euskadi. Nerea Llano, número dos del PP vasco, hizo la misma lectura positiva: “Es un trampolín para las autonómicas”. Esta formación, con 147.639 votos y dos escaños, también recibió más apoyos que en diciembre.

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