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Echenique y Garzón tienden la mano al PSOE, pero apelan a sus votantes

Banderas comunistas y republicanas en el primer acto conjunto nacional de Unidos Podemos

Alberto Garzón y Pablo Echenique, este martes, en Ciudad Real. Ampliar foto
Alberto Garzón y Pablo Echenique, este martes, en Ciudad Real.

La imagen era novedosa, el primer acto nacional de la recién estrenada coalición electoral Unidos Podemos, que ha reunido en Ciudad Real a Pablo Echenique, número tres de la formación de Pablo Iglesias, y a Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, en un evento alternativo a la celebración oficial del día de Castilla-La Mancha. La unión de los simpatizantes de ambos partidos ha resultado una mezcla algo heterogénea de camisetas moradas y banderas comunistas y republicanas, no habituales en los mítines de Podemos. Los participantes han coreado el "¡Sí se puede!" de Podemos y el clásico —más propio de los actos de IU— "¡El pueblo, unido, jamás será vencido!", pero también han aclamado como "¡presidente, presidente!" a Garzón, ahora número cinco en la lista de la coalición por Madrid. En perfecta simbiosis, los discursos de Echenique y Garzón han tendido la mano al PSOE después del 26-J, pero con un mensaje claro: Unidos Podemos sale a ganar y pide a los votantes socialistas que cambien su voto.

"Esta vez, para mantener los principios hay que cambiar el voto", ha reclamado Echenique. El secretario de Organización de Podemos ha apelado a las clases medias, que han perdido poder adquisitivo durante la crisis, a los que siempre han votado "democracia, fraternidad", para que apoyen a la "gente común" en las instituciones, que "pueden hacerlo mejor". Como ejemplo, ha reivindicado los Ayuntamientos "del cambio", gobernados por candidaturas avaladas por Podemos, como Madrid, Barcelona o Cádiz. "Han conseguido en un solo año lo que parecía imposible: aumentar la inversión y reducir la deuda a la vez", ha defendido Echenique.

"No pienso dejar la bandera en mi casa, la llevo con orgullo"

E. G. DE BLAS

Lucio Benito, de 66 años, ondeaba con ganas una gran bandera con la hoz y el martillo en el acto de Unidos Podemos esta mañana en Ciudad Real. La imagen ha sorprendido a los dirigentes de Podemos, no acostumbrados a esa simbología en sus mítines. La presencia de banderas comunistas y republicanas era uno de los motivos por los que el director de campaña de Podemos, Íñigo Errejón, prefería que, a pesar de la coalición, Podemos e Izquierda Unida desarrollaran campañas separadas.

Los militantes y simpatizantes de IU no renuncian a sus símbolos. "Nadie me ha dicho que me dejara la bandera en casa y aunque me lo dijeran no pienso hacerlo. Esta bandera arropa a todos los trabajadores, la traigo con mucho orgullo", aseguraba Benito antes del comienzo del acto. Coordinador de IU en Villarubia de los ojos (Ciudad Real), el miembro de la federación de izquierdas se mostraba ilusionado por la alianza pero advertía: "Podemos no ha absorbido a IU, nuestras bases están ahí". La bandera, contaba, le acompaña desde el año 77. 

Unidos Podemos aspira a arrebatar al PSOE el liderazgo en la izquierda, pero es consciente de que lo necesitará después de las elecciones si quiere formar Gobierno. La coalición mantiene su oferta de pacto poselectoral a los socialistas, a pesar de que la campaña se esté desarrollando en reproches cruzados. "Yo espero que esas posibilidades de entendimiento por parte del PSOE no se descarten. Nosotros no las vamos a descartar por mera fuerza aritmética. Es muy difícil que vaya a haber una mayoría absoluta de ningún partido después del 26 de junio", ha dicho Echenique. "Vamos a necesitar aliados después del 26 de junio y tendemos la mano al PSOE", ha insistido. La coalición promueve la alianza a pesar de que "el PSOE parece que ha elegido una estrategia de campaña que tiene que ver con decir Pablo Iglesias tres veces por minuto", se ha quejado el dirigente de Podemos.

"Vamos a salir a ganar y después tendremos que tender los puentes a aquellas formaciones que quieran un Gobierno de transformación social. El día después habrá que tender la mano al PSOE", añadía Garzón.

Los dos dirigentes han puesto en valor la unidad entre muchas organizaciones que ha logrado la coalición. El número tres de Podemos, encargado además de la compleja negociación con IU, ha reivindicado que la coalición representa "a muchos, diversos y plurales, cada uno con su identidad y su historia". "Qué lujo y qué ilusión intervenir después de Alberto [Garzón]", se ha felicitado Echenique. El portavoz de IU, que será elegido oficialmente nuevo líder del partido este domingo, ha proclamado: "Es muy emocionante estar aquí, por el valor cualitativo de lo que estamos construyendo". La primera medida de un Gobierno de la coalición Unidos Podemos, ha avanzado Garzón, sería paralizar los desahucios. "Imaginaos qué significaría eso a nivel internacional, y para la gente".

El dirigente de IU no ha obviado en su discurso referencias al capitalismo y a sus "víctimas" y tampoco ha eludido terminar su intervención como suele cerrar sus actos. En la federación de izquierdas consideran que no tiene sentido que cambie sus mensajes, algo que no entenderían sus votantes por incoherente. Así, a pesar de que la República ha quedado fuera del acuerdo de mínimos entre Podemos e IU, Garzón ha concluido a lado de Echenique, puño en alto: "¡Salud y República!"

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