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El PSOE tiene alta probabilidad de presidir el Congreso sin acuerdo

Los socialistas, favorecidos por el sistema de elección

El PP es el más interesado en el acuerdo

Último pleno de esta legislatura en el Congreso Ampliar foto
Último pleno de esta legislatura en el Congreso, el 21 de octubre.

La primera negociación antes de la de investidura de presidente del Gobierno será la de la elección del presidente del Congreso, figura clave para la legislatura. El PSOE cree probable obtener este cargo, porque el sistema de elección le favorece. No obstante, el socialista iniciará el lunes las negociaciones para lograr el apoyo de todos los grupos. Les ofrecerá un compromiso para abordar una reforma profunda del reglamento de la Cámara.

El hasta ahora portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, convocará el lunes a los responsables de todos los grupos para intentar tener apoyo para presidir la Cámara baja.

Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, comunicó este miércoles al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que Hernando va a asumir ese papel en los próximos días. El socialista no tiene previsto poner ningún nombre sobre la mesa de negociación, pero sí hará expreso el compromiso de abordar una reforma profunda del Reglamento que mejore su funcionamiento y, especialmente, el control al Gobierno.

Más de 40 cargos para negociar

La Mesa del Congreso está formada por el presidente, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios. Por mayoría toman decisiones como calificar o tramitar las iniciativas, repartir los tiempos y ordenar los debates. Pueden forzar o frenar comparecencias.

Hay que negociar también cuando haya Gobierno las presidencias y vicepresidencias de cada comisión parlamentaria, aproximadamente una por ministerio. A la oposición, incluso cuando el Gobierno tiene mayoría absoluta, se le reservan algunas como la de Presupuestos, la de RTVE o la de Exteriores.

Esos cargos suponen, además del control del funcionamiento de esos órganos, más ingresos para los grupos por la asignación económica para presidentes y vicepresidentes.

En principio, la fórmula legal de elección del presidente del Congreso hace que el PSOE tenga muchas probabilidades de hacerse con ese cargo el próximo 13 de enero en la sesión constitutiva del nuevo Parlamento. El nombramiento está en esta ocasión en manos de la oposición y no del PP.

Si fuera así sería la primera vez en democracia que el presidente de las Cortes no pertenede al partido más votado.

Los socialistas aseguran que su voluntad es que la Mesa del Congreso, órgano de Gobierno de la Cámara sea lo más plural posible, con obligación de consensuar las decisiones. Está integrada por el presidente del Congreso, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios. En la legislatura que ha finalizado el PP tenía mayoría en la Mesa y había representación del PSOE (tres miembros) y uno de CiU.

En el Senado, el PP tienen asegurada la presidencia con su mayoría absoluta.

El PSOE tiene muchas posibilidades de tener la Presidencia del Congreso, incluso sin acuerdo con el PP, según el propio sistema de elección.

El próximo 13 de enero se procede a la elección, que será en secreto y por papeletas, según el artículo 37 del Reglamento Congreso. Si un candidato no saca mayoría absoluta, lo que no es posible sin acuerdo, hay una segunda votación para la que solo será necesaria mayoría simple y en la que hay que elegir entre los dos más votados. Es decir, si cada uno vota al suyo, el PP tendría 123 y el del PSOE tendría sus 90 y es más posible que los demás apoyen al socialista antes que al popular.

Otra opción es un difícil acuerdo entre todos los que no sean PP y PSOE, es decir, desde Ciudadanos, Podemos, ERC, Bildu, IU y los nacionalistas. En teoría es posible y tendría ese candidato 137 votos y en esa opción habría un presidente del Congreso que no sería ni del PP, ni del PSOE, siempre que los socialistas no votaran al candidato de los populares. Es decir, en todo caso, el PP no tiene en su mano la elección, al contrario y por eso no puede ceder nada y es el más interesado en un acuerdo.

No es posible la abstención en ese caso, por lo que el sistema favorece a un candidato del PSOE, también porque los demás grupos preferirán uno de un partido distinto al del grupo mayoritario y es de suponer que se descarta la opción de que todos apoyen un presidente de las Cortes del PP. Para ese caso, hay diputados socialistas que hablan de buscar entre alguno de sus parlamentarios a alguno con perfil más independiente y no marcado por la pugna partidaria en nombre del PSOE, para que pueda ser aceptado por todos, y con experiencia en el Congreso.

Esa fase de perfiles y nombres aún no se ha abordado.

La Presidencia de la Cámara será vital desde que el Rey proponga un candidato a la Presidencia del Gobierno y en tejer acuerdos si fuera posible luego avanzar en la legislatura.

 

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