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La justicia andaluza aparta a la juez Alaya de los ERE fraudulentos

El TSJA anula su decisión inicial de dar a la instructora una comisión de servicio para el caso

La juez Mercedes Alaya a su salida, ayer, de la Audiencia de Sevilla.

Se cierra una época en la macrocausa de los ERE fraudulentos. La juez Mercedes Alaya, que acusó a la cúpula del Gobierno andaluz de trazar un plan para malversar fondos públicos, no volverá a investigar este sumario. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha apartado a la magistrada al revocar la comisión de servicio que le había concedido para avanzar con la causa, que acumula 263 imputados. Este verano Alaya atacó tanto a su sucesora al frente del juzgado, María Núñez, como a sus superiores en el alto tribunal andaluz.

La juez Mercedes Alaya ha marcado con sus resoluciones, a menudo polémicas, la agenda política andaluza de los últimos cinco años. Su tesis de que el Ejecutivo andaluz malversó dinero, desacreditada en parte por el Tribunal Supremo al limitar las irregularidades a una prevaricación administrativa por un procedimiento “ilegal”, provocó la imputación de los expresidentes de la Junta Manuel Chaves y José Antonio Griñán, así como de nueve exconsejeros. Su etapa al frente de esta causa ha finalizado esta mañana.

La decisión del TSJA, adoptada por unanimidad, es trascendental porque los criterios jurídicos de Alaya y su sucesora al frente del juzgado, María Núñez, son diametralmente opuestos; pero, sobre todo, porque los miembros de la cúpula del Gobierno andaluz declararán como imputados después de que el Supremo remitiera el caso al Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla al perder su condición de aforados. De este modo, la escena de Chaves y Griñán ante Alaya no se producirá.

La magistrada abandonó el juzgado de los ERE el pasado mayo para ascender a la Audiencia de Sevilla, pero pidió una comisión de servicio para seguir investigando las macrocausas. En estos cinco meses de culebrón judicial, la decisión para ratificar esa comisión de servicio se ha aplazado una y otra vez. Alaya atacó a Núñez y le acusó de ser incapaz de instruir las macrocausas del juzgado, así como de mantener una “estrecha amistad” con el consejero de Justicia, Emilio Llera, “notorio detractor del trabajo de esta instructora”, afirmó Alaya en un escrito incendiario.

La magistrada buscaba acaparar las principales causas del juzgado: los ERE, los cursos de formación y los avales a empresas. El TSJA redujo a solo los ERE su cometido, pero le concedió la comisión de servicio a expensas de la división del caso ERE. Tras los ataques de Alaya mediante dos escritos inéditos en el ámbito jurídico, Núñez replicó. Ahora sus alegaciones y la división de los ERE, para la que se había comisionado a Alaya, han apartado a la magistrada de la labor investigadora.

De momento, el TSJA no ha desvelado las razones precisas que le han llevado a apartar a Alaya, incluidas en el informe remitido al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Al respecto, fuentes jurídicas subrayan que para el alto tribunal andaluz ha pesado que Núñez expresara de manera tajante que no quiere a Alaya en su juzgado. “Una vez que la titular del juzgado ha expresado una oposición clara, jurídicamente Núñez podría dirigirse al Contencioso del Supremo y plantear un conflicto por injerencia”.

El magistrado que investigará junto a Núñez tanto los ERE como los cursos de formación y la causa de los avales a empresas es Álvaro Martín, que ya estaba en comisión de servicio para la marcha diaria del juzgado.

El TSJA remitirá esta semana su propuesta al Poder Judicial para convertirla en firme, salvo sorpresa de última hora. El CGPJ realizará solo un “control de legalidad” sobre el informe, ya que “no está previsto debatir la situación generada en el juzgado”, según fuentes del Poder Judicial, informa Reyes Rincón.

Críticas a dos jueces y a sus superiores

La juez Mercedes Alaya ha disparado dardos punzantes contra su sucesora en el juzgado, María Núñez, y el magistrado comisionado Álvaro Martín, pero también contra sus superiores en el Tribunal Superior de Justicia andaluz, a los que reprochó las medidas de refuerzo para desatascar las macrocausas, adoptadas “sin tener el menor conocimiento” de la situación del juzgado.

Contra Núñez lanzó esta ácida crítica: “Me genera una gran inquietud, pues al margen de sus escasos conocimientos de la jurisdicción penal por su veteranía como juez de familia, dicha ausencia de confianza deriva de datos objetivos de su actuación”. Si en su día definió a su propio equipo como “unos pocos incansables”, ahora Alaya redacta sentencias desde la Audiencia.

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