La izquierda vetará por ley las corridas y los toros en Baleares

PSOE, Podemos y Més han registrado una proposición no de ley en el Parlamento para que a mitad de 2016 queden prohibidos los festejos taurinos

Festejo con un toro embolado.
Festejo con un toro embolado.JOSEP LLUÍS SELLART

En Baleares se cambiará la actual ley autonómica de protección animal con el fin de vetar la celebración de corridas de toros, así como cualquier fiesta callejera con la participación de reses bravas. Las fuerzas de la izquierda que gobiernan en casi todas las instituciones insulares, PSOE, Podemos y Més, han asumido las tesis animalistas de la plataforma de organizaciones proteccionistas antitaurinas. Los grupos progresistas han registrado una proposición no de ley en el Parlamento, al final de cuyo trámite, a mitad de 2016, deben quedar prohibidos los festejos taurinos. Desde las administraciones se suprimirá de "cualquier forma de fomento y protección a través de financiación pública". 

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Los socialistas de Mallorca se respaldan en “una nueva sensibilidad ciudadana”, según su líder Silvia Cano, que recordó que el veto a los toros formaba parte de los acuerdos de progreso y cambio suscritos por los distintos grupos tras las elecciones del 24M.

La actividad taurina es muy escasa en Baleares. En 2015 se han celebrado tan solo dos corridas de toros, en las plazas de Palma y Muro, y dos novilladas en Alcúdia, así como un polémico correbou en Fornalutx, con la res atada en las calles. Las habituales corridas patronales en la plaza de Inca, Mallorca, han quedado anuladas tras haberse retirado las subvenciones municipales que hacían viables los festejos. En Muro la plaza es municipal. En Felanitx está clausurada la pequeña plaza por falta de seguridad en sus gradas. En Menorca e Ibiza los pequeños cosos están fuera de uso desde hace décadas.

Palma y otras 23 ciudades y villas de las islas se han proclamado “ciudad antitaurina”, una declaración institucional, simbólica, sin efectos reales. De hecho, días después de que este verano el Ayuntamiento de Palma se manifestara corporativamente contra los toros, el 7 de agosto se desarrolló un festejo en el Coliseo Balear. La corrida en la gran plaza de Palma, de propiedad privada, contó con escasa asistencia y gestos reivindicativos por parte de los taurinos. Durante la eclosión del turismo de masas, en los años 70, la plaza de Palma fue una de las punteras por el número de corridas.

La actual ley de protección animal balear está en vigor desde su aprobación en 1992. Los grupos de la izquierda balear —con mayoría absoluta— legislarán para que se prohíba "la tauromaquia en todas sus formas y cualquier espectáculo que produzca padecimiento a un animal".

El Parlamento de Baleares, según la proposición de la izquierda alentada por los animalistas, instará, además, al Gobierno central a que se anulen las ayudas públicas al sector taurino y derogue las declaraciones de Bien de Interés Cultural o Bien de Interés Turístico que protegen determinadas fiestas y espectáculos con toros.

PSOE, Més y Podemos han seguido la pauta de la campaña “Mallorca sense sang” (Mallorca sin sangre) suscitada por entes internacionales como Anima Naturalis y Cas Internacional. En unos años se han recogido más de 135.000 firmas contra la celebración de corridas de toros y espectáculos "en los que se produzca la muerte o se infrinja estrés psicofísico a un animal en ninguna plaza de toros".

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