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Cinco preguntas sobre la estrategia de Podemos y su ruptura con IU

Las dudas de la formación de Pablo Iglesias giran en torno a la fórmula de coalición electoral

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Ampliar foto
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. AFP

Podemos escenificó el martes la ruptura de las negociaciones con Izquierda Unida (IU) para concurrir en una candidatura conjunta a las elecciones generales del 20 de diciembre, enterrando así una hipótesis de entendimiento que había estado sobre la mesa desde las autonómicas y municipales de mayo. El repaso de las relaciones entre ambas fuerzas y sus líderes encierra un cúmulo de malentendidos y versiones encontradas. El desencuentro, en cualquier caso, gira en torno al concepto mismo de coalición y se debe a la estrategia electoral de la formación que lidera Pablo Iglesias, que no solo quiere evitar la imagen del "frente de izquierdas", sino que teme verse atrapada por el aparato de IU, al que siempre se ha negado a salvar.

1. ¿Por qué Podemos no quiere una coalición estatal?

El partido emergente rechazó en la ponencia política de su asamblea fundacional, celebrada hace un año, cualquier fórmula electoral para las generales "que no fuera con la marca y herramienta Podemos al frente". El objetivo consistía en convertirse en una fuerza agregadora y evitar las "sopas de siglas". Sus fundadores fueron asesores de IU y conocen esa organización. Antes de las elecciones europeas de mayo de 2014, Iglesias intentó, sin éxito, llegar a un acuerdo con Cayo Lara. Tras esos comicios, en los que Podemos logró cinco eurodiputados, empezó en cambio a fraguarse un escenario de enfrentamiento. Las dos formaciones reivindican la "unidad popular", aseguran que quieren sumar, pero cada una ha querido hacerlo a su manera. Es decir, liderar el acuerdo. A pesar de que IU y su candidato, Alberto Garzón, estaban dispuestos a hacer varias concesiones, incluso a enterrar las siglas, Podemos mantuvo una opa para que Garzón y otros dirigentes se integraran en sus listas.

2. ¿Por qué Podemos mira con recelo a IU?

Carolina Bescansa, responsable del programa de Podemos, habló ayer de las "dos almas de Izquierda Unida" y sugirió que con una de ellas, la más vinculada al espíritu del 15-M y a los movimientos sociales, puede haber entendimiento en el futuro. En cualquier caso, ya en los estatutos fundacionales el partido de Iglesias describía con recelos el comportamiento de IU ante el cambio de ciclo político: "Una parte de las élites dirigentes de IU, vinculadas generacional y culturalmente al orden de 1978, han tenido en general —y salvo honrosas excepciones— reacciones tímidas y conservadoras. Confiaban en estar moviéndose en los parámetros de antes de la crisis orgánica y en recoger de forma paulatina y progresiva los apoyos que iba perdiendo el PSOE, desde su autoubicación a su izquierda".

3. ¿Era la coalición la fórmula buscada por IU?

Alberto Garzón no buscaba una coalición y siempre ha defendido un marco de acuerdo más amplio; por eso accedió a presentarse a las primarias de Ahora en Común, la plataforma ciudadana nacida en julio para lograr una candidatura de unidad de las fuerzas de la izquierda alternativa. No obstante, cualquier candidatura conjunta debe pasar por la fórmula jurídica de la coalición. Por tanto, aunque —como sostiene IU— no estuviera sobre la mesa de la reunión que el martes mantuvieron los equipos de confianza de Iglesias y Garzón, los dirigentes de Podemos vieron el fantasma de un acuerdo estatal.

4. ¿El rechazo de Podemos a la coalición es un pretexto para deshacerse de IU?

Podemos nunca ha querido concurrir a las elecciones con IU, a pesar de que un sector de sus bases no lo viera mal, aunque sí ha buscado integrar en sus listas a algunos de sus dirigentes que, como Garzón, han tenido una relación cordial con Iglesias desde 2011. La estrategia de Podemos pasa por evitar la identificación con la izquierda partidista. Sus dirigentes, no obstante, también niegan un giro al centro, como sostiene Garzón. Quieren sortear las categorías de izquierda y derecha e imponer, en cambio, un debate sobre la transversalidad de los proyectos políticos y otra dicotomía: "Los de arriba frente a los de abajo".

5. ¿Las diferencias de Podemos e IU impedirán un acuerdo el 21 de diciembre?

La candidatura de Podemos y la que promueva Alberto Garzón tendrán, previsiblemente, pocas diferencias programáticas. El ganador de las primarias de IU incidirá más en los grandes debates ideológicos y sobre el modelo de Estado, mientras que la formación de Iglesias siempre ha mantenido mayor indefinición al respecto. Aun así, es probable que sus programas económicos tengan muchas similitudes. Esta circunstancia puede facilitar, en el día a día de la actividad parlamentaria, un acuerdo entre las dos fuerzas en el Congreso de los Diputados a partir del 21 de diciembre.