Urkullu avisa a PP y PSOE de que se abstengan de tocar el Cupo vasco

El lehendakari destaca que el sistema de financiación de que goza el País Vasco supone para él y su partido una "línea roja infranqueable"

El lehendakari, Iñigo Urkullu, en Vitoria, en la inauguración del sexto congreso de colectividades vascas en el exterior.
El lehendakari, Iñigo Urkullu, en Vitoria, en la inauguración del sexto congreso de colectividades vascas en el exterior.L. RICO

La sospecha de que el PSOE o el PP puedan llegar a cuestionar el sistema de financiación especial del País Vasco llevó este miércoles al Gobierno del peneuvista Iñigo Urkullu a advertir de que el modelo de Concierto y Cupo supone para él y su partido una línea roja infranqueable. El revuelo nace de las alusiones de algunos dirigentes socialistas que, aunque matizadas, han alarmado al PNV. Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, no permitirá que la especie cobre fuerza: el programa socialista no cuestionará la singularidad de financiación vasca y navarra.

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Bastó escuchar que el Cupo hay que “revisarlo” para que el PNV pusiera el grito en el cielo. “No vamos a permitir una modificación unilateral del Concierto económico; es una línea roja que no vamos a admitir que se traspase”, advirtió el lehendakari, Iñigo Urkullu, alarmado por las declaraciones que ha escuchado de algunos dirigentes socialistas, como la andaluza Susana Díaz o el valenciano Ximo Puig. El sistema es “histórico, legal, solidario y eficaz. Está pactado y solo redunda en beneficio de la ciudadanía”, recalcó Urkullu. En la Cámara vasca, el lehendakari remachó que el Concierto es “la clave de bóveda” del autogobierno vasco.

La alarma sonó también de inmediato en el PSE, cuya secretaria general, Idoia Mendia, ha acogido con enorme preocupación las apreciaciones de algunos de sus compañeros socialistas, no tanto por lo que han dicho sino por cómo lo ha interpretado el PNV. El Concierto vasco fue incluido como sistema de financiación especial en la Constitución y en el Estatuto de Gernika y permite a las tres Haciendas forales recaudar los impuestos.

Después se negocia la aportación vasca al Estado —el llamado Cupo—. Y ahí, en la cuantía de lo que se aporta, radica la discusión principal. La ley que establece el actual cálculo caducó hace casi dos años y el Gobierno no ha abordado su revisión.

Un cálculo obsoleto

El concierto es el sistema especial de financiación que la Constitución reconoce al País Vasco y Navarra. Solo estas dos comunidades tienen la potestad normativa y de recaudación de los impuestos estatales.

El cupo es la cantidad que el País Vasco y Navarra entregan a la Administración central por los servicios que esta les presta y por las competencias no transferidas. Pero esa cifra casi no se ha actualizado desde 1981; por eso muchas regiones critican que está obsoleta. Además, Euskadi y Navarra no participan del fondo común de solidaridad.

La tesis expresada ayer por la presidenta andaluza, Susana Díaz, de que “hay comunidades peor financiadas que otras” y que “hay que modular el Cupo vasco” va en su línea de que “la solidaridad tiene que ser igual para todos”. Algo más allá fue su homólogo valenciano, Ximo Puig, al aludir directamente a la diferencia entre sistemas de financiación. Desde Castilla-La Mancha y Extremadura, sus presidentes, Emiliano García-Page y Guillermo Fernández Vara, también socialistas, diferencian con claridad el Concierto vasco, que no discuten, del Cupo actual.

Esta es la línea mayoritaria del PSOE, encabezada por su secretario general, Pedro Sánchez. En su entorno se señala que si Sánchez llega a La Moncloa “cumplirá la ley” y “buscará el acuerdo con el Gobierno vasco para actualizar el Cupo”. “Pero el Concierto no se toca”, añaden.

Complicidad con el PNV

La dirección federal del PSOE no quiere pelearse con el PNV, sino buscar su complicidad. No solo porque le pedirá apoyo para una hipotética investidura de Sánchez a la presidencia, sino porque no quiere empujar al PNV al lado de los independentistas catalanes.

El responsable económico del programa del PSOE, Jordi Sevilla, reprochó ayer al Gobierno que pretenda “generar conflictos institucionales”, refiriéndose aparentemente al documento que Hacienda ha elaborado con las opiniones de las autonomías, y que incluye los recelos de varias de ellas hacia el Cupo.

Desde Podemos, Eduardo Maura, cabeza de lista por Bizkaia, defendió la especificidad del sistema vasco y rechazó de forma tajante una "modificación unilateral" del cupo. Ciudadanos señala que “no tiene sentido una Hacienda común europea menos en tres o cuatro provincias españolas”.

Sobre la firma

Anabel Díez

Es informadora política y parlamentaria en EL PAÍS desde hace tres décadas, con un paso previo en Radio El País. Es premio Carandell y Josefina Carabias a la cronista parlamentaria que otorgan el Senado y el Congreso, respectivamente. Es presidenta de Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

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