Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

UPyD también se divide en Europa

Las dos eurodiputadas que le quedan al partido optan por apoyar a candidaturas distintas en el Congreso Extraordinario del sábado

Maite Pagazaurtundua, junto a Andrés Hergoz y el resto de candidatos de Unidos. Ampliar foto
Maite Pagazaurtundua, junto a Andrés Hergoz y el resto de candidatos de Unidos.

UPyD vive días de heridas abiertas que aspira a suturar en el Congreso Extraordinario de este sábado, en el que elegirá a la dirección que sustituya al equipo de Rosa Díez. Ni Europa se salva ya de las divisiones que consumen al partido. Enrique Calvet y Fernando Maura, dos de los cuatro eurodiputados que logró la formación en las elecciones de 2014, fueron expulsados y trabajan hoy como independientes. En el núcleo duro de la portavoz magenta, sin embargo, se mantuvieron Maite Pagazaurtundua y Beatriz Becerra. Hasta hoy: pese a que Pagaza está en la lista continuista de Unidos, liderada por Andrés Herzog, Becerra ha anunciado que en el Congreso votará por Renovadores, la candidatura de la oposición, que encabeza Irene Lozano.

"Voy a votarla por concreción de programa de emergencia y por visión analítica de la realidad. Por determinación y liderazgo. Y por competencia profesional e instrumental para darle la vuelta a la organización y la comunicación de UPyD", ha escrito Becerra en su blog. "Es inútil cualquier intención de convertir mi decisión de voto en el Congreso Extraordinario en una toma de partido entre Rosa, el alma de todo, mi referente, el ejemplo de toda una vida, la que ha cambiado sin discusión posible la historia política de España, a cuyo servicio me he entregado con devoción absoluta desde que la conocí en 2008", ha continuado la eurodiputada; "e Irene, la periodista admirada que se convirtió en colaboradora y amiga, la profesional independiente tornada en diputada revelación, la que ha elegido armas para presentar batalla, la que no se resigna y está dispuesta a hacer lo necesario para que UPyD sobreviva en un entorno hostil".

Durante los últimos meses, Becerra navegó con sigilo las aguas turbulentas de un partido que vive de tormenta en tormenta. De entrevista en entrevista con sus compañeros, maduró su decisión. El sábado pasado, igual que cualquier otro afiliado de base, se le vio acudir al debate entre los cuatro candidatos a dirigir su partido: Herzog, Lozano, Julián Manuel Domínguez y José Antonio Rueda. Allí su voto empezó a tomar forma. No ha pesado lo suficiente su indudable cercanía a Pagaza, la compañera con la que comparte trabajo en el Europarlamento, la líder del grupo, la misma con la que presentó los resultados de su labor hace muy pocos días en Madrid. No. Lozano es quien recibirá su voto para intentar reanimar un partido asediado por los peligros de la intrascendencia.

En las últimas encuestas, UPyD solo recoge un 0,4% de intención de voto para las elecciones generales de finales de curso. El partido no ha logrado representación en los 14 Parlamentos autonómicos que se han puesto en juego en 2015. Afronta una profunda crisis económica, reflejada en un ERE, y de cohesión interna, demostrada en el trasvase de afiliados y candidatos a Ciudadanos. La solución, para Becerra, es Lozano.