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La izquierda balear elige a Francina Armengol en la primera votación

La nueva mayoría funcionó este martes sin fugas de votos

La socialista Francina Armengol, a la izquierda, tras ser elegida. Ampliar foto
La socialista Francina Armengol, a la izquierda, tras ser elegida. EFE

La nueva mayoría absoluta de las izquierdas de Baleares —PSOE, Podemos y MÉS por Mallorca y Menorca— funcionó este martes sin fugas de votos ni estridencias en los discursos en el nuevo Parlamento, con siete grupos distintos. "Me dejaré la piel para que sean realidad los sueños de muchos ciudadanos", resaltó la socialista Francina Armengol, elegida presidenta del Gobierno en la primera votación, por mayoría absoluta: 34 de los 59 diputados le dieron el sí. El PSOE tiene 15 escaños; Podemos, 10; y MÉS, 9. El PP (20) y Ciudadanos (2) sumaron 22 votos negativos. Las tres abstenciones fueron de los regionalistas del PI.

Los dirigentes de la alianza de poder que sustituye al PP anticiparon que piensan activar el "cambio" desde este viernes, en el primer Consejo de Gobierno. Su intención es dar un vuelco a buena parte de las políticas anteriores, al interpretar que las urnas demandaron este giro. La nota constante de todos los portavoces progresistas fue mostrar su sintonía con las mareas educativas y ciudadanas, de oposición al PP. Se retomará la ecotasa a Baleares, el impuesto de un euro por día para turistas, y se tumbarán leyes y normas que mermaron el peso de la lengua catalana.

"Soy de izquierdas y asumo el reto histórico de ser la primera mujer presidenta de la Comunidad. Estoy emocionada. Humildemente, quiero gobernar para todos", aseguró Armengol, tras reconocer que le tembló el cuerpo al pedir los votos para su investidura, en la última intervención, tras ocho horas de debate. También reclamó el diálogo con todos los sectores.

José Ramón Bauzá, el dimitido presidente del PP, no debatió con Armengol en la Cámara. El partido tenía 35 escaños antes del 24-M y ahora tiene 20. En su alegato opositor, el PP vindicó sus 122.000 papeletas de las urnas y el ser la primera fuerza en las elecciones. La portavoz popular Marga Prohens reprochó a Armengol que esté en manos de radicales, en "un corralito" parlamentario, al viento de los "amigos de Syriza", de Grecia. "Es una aventura que no sabemos a dónde llegará", advirtió tras destacar la labor de su Gobierno y de Bauzá, que "se dejó la piel".

Ciudadanos ve en la nueva mayoría fuerzas que están contra el estado de derecho. En su estreno como parlamentario, el periodista Xavier Pericay, creador de Ciudadanos en Barcelona hace 10 años, usó las dos lenguas oficiales, castellano y catalán; fue el único portavoz con discurso bilingüe. Reclamó la protección para las modalidades baleares del catalán. Centró sus críticas en la educación y la política lingüística. También emplazó al PSOE a pactar con el PP y Ciudadanos. Armengol le replicó largamente, con detalle y pasión. El PI, con excargos del PP y de Unió Mallorquina, pidió que el catalán sea lengua vehicular en la educación y apoyó la ecotasa, negociada con el sector y otras fuerzas.

"Diálogo, compromiso y corrupción cero", proclamó Biel Barceló, portavoz y número uno de MÉS per Mallorca, y futuro vicepresidente en el Gobierno de Armengol. El nacionalista desgranó las propuestas económicas, culturales y turísticas alternativas. Se mostró colaborador y cómplice en su papel eje de la fuerza dual en el Ejecutivo PSOE-MÉS.

"Nuestros 10 diputados serán los mejores aliados y los peores adversarios si no se cumple lo pactado", advirtió Alberto Jarabo, portavoz de Podemos. Llamó la atención a sus socios de PSOE y MÉS y marcó distancias. Se situó "entre la esperanza y el escepticismo", Podemos "no da un cheque en blanco" a Armegol.

Jarabo, realizador de documentales madrileño que habita en Mallorca desde 1997, intervino durante media hora en catalán, su lengua de relación pública. Osciló entre la vindicación simbólica de las proclamas del 15-M, la solidaridad con Grecia y el relato del abanico clásico de exigencias y peticiones de la formación de Pablo Iglesias. Podemos se reclama el motor del pacto, el haber aportado "la semilla" del programa y reconoce cierta afinidad con el discurso de Armengol, aun con su posición estratégica de querer superar y desplazar al PSOE. Los seguidores de Jarabo no estarán en el Gobierno, aunque presiden el Parlamento, gobiernan en el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma, ya de forma segura y están en proceso de consulta en Ibiza y Menorca.

El PP dejó el guante al PSOE. "Cuando usted (Armengol) esté entre la espada y la pared por parte de sus aliados, aquí estaremos los 20 diputados del PP", dijo Marga Prohens.