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La dirección de Izquierda Unida rompe con su federación madrileña

La dirección federal decide "desvincular a todos los efectos" el partido en Madrid

La cúpula reclama a la federación madrileña la propiedad de las siglas de Izquierda Unida

Miembros de la dirección federal de IU discuten la expulsión de la federación madrileña en el Consejo Político. Al margen, Cayo Lara, coordinador general.
Miembros de la dirección federal de IU discuten la expulsión de la federación madrileña en el Consejo Político. Al margen, Cayo Lara, coordinador general.

La dirección de Izquierda Unida ha aprobado la expulsión de la federación madrileña de IU, con unos 5.000 militantes, tal y como adelantó EL PAÍS. El Consejo Político ha refrendado con 113 votos a favor, 45 en contra y tres abstenciones la propuesta del secretario de Organización de IU, Adolfo Barrena, que regula la ruptura total con una de las 17 federaciones que forman el partido. La resolución aprobada dice que "a partir del día 14 de junio Izquierda Unida se desvincula, a todos los efectos legales jurídicos y políticos del partido político denominado Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid (IUCM) registrado en el Ministerio del Interior". El coordinador general, Cayo Lara, ha votado a favor.

Como consecuencia de esa desvinculación, "se reclama la propiedad de las siglas de Izquierda Unida", establece el documento aprobado, que también señala que "se crea, sin personalidad jurídica propia, la nueva federación de IU en la Comunidad de Madrid que se organizará en asambleas de base territoriales y de distrito". Esa nueva estructura estará supervisada y controlada por la dirección federal, hasta que se celebre una asamblea y se dote de órganos de dirección.

La dirección del partido procederá, dice la resolución, a "contactar individualmente con cada militante" (IUCM tiene unos 5.000 afiliados) para informarles de la decisión de expulsar a la federación madrileña y de la creación de la nueva estructura federal de IU para la comunidad de Madrid para que, "si voluntariamente así lo deciden, y en el plazo máximo de tres meses, puedan afiliarse haciendo la correspondiente solicitud individual". El documento añade que "ni un solo militante será dado de baja por esta dirección federal y, por consiguiente, esta decisión no implica cambio alguno en la militancia de IUCM". Sin embargo, los anteriores militantes de IUCM tendrán que darse de alta en el nuevo partido en Madrid.

El único precedente de la expulsión de una federación de Izquierda Unida es Ezker Batua, la federación vasca, de la que se desvincularon en 2011.

La dirección del partido busca zanjar de una vez por todas el conflicto que mantiene con la dirección de IU Madrid desde hace años. Se trata de un "divorcio" entre federaciones, explican miembros de la dirección federal, en base a "diferencias políticas de fondo" que vienen desde el papel de IU en la antigua Caja Madrid hasta la confluencia con otras fuerzas, más recientemente. La federación madrileña ha "incumplido sistemáticamente resoluciones de la dirección federal", indican en la cúpula del partido. Como en octubre pasado, cuando la dirección regional se negó a cesar a los portavoces de la Asamblea y del Ayuntamiento de Madrid, Gregorio Gordo y Ángel Pérez, señalados como responsables políticos del escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid.

El pulso con la federación madrileña terminó por explotar a cuenta de la integración del partido en Ahora Madrid, que acabó con la salida de los candidatos de IUCM elegidos en primarias, Tania Sánchez y Mauricio Valiente, y con la quiebra en dos del partido. La dirección federal no reconoció la candidatura de IUCM al Ayuntamiento de la capital que encabezó Raquel López. Finalmente, IU se quedó sin representación en la comunidad de Madrid y en el Ayuntamiento por primera vez en su historia en las elecciones del pasado 24 de mayo. La propia Raquel López llamó "miserable" a Alberto Garzón la noche electoral. Los "ataques" a Garzón son otro de los motivos del divorcio forzado, indican en la cúpula.

La federación madrileña advierte de que irá a los tribunales para defenderse ante una "medida ilegal" que vulnera su derecho fundamental a la asociación. La comisión política que dirige en estos momentos la federación tras la dimisión en bloque de toda la ejecutiva sostiene que IUCM "va a seguir funcionando". "La federación de Madrid tiene una posición incómoda para el proyecto de la cúpula del Partido Comunista que considera que IU es un proyecto político agotado. Nosotros apostamos por la convergencia y no por la disolución de IU", afirma Julián Sánchez Urrea, miembro de la comisión política.

Izquierda Abierta, el partido integrado en IU que lidera Gaspar Llamazares, también ha votado en contra de la medida. "Rechazamos el divorcio y el repudio de la militancia de IU Madrid", afirma Llamazares. "La cirugía no es solución en política, y la mala cirugía es un error político y una vulneración de los derechos de participación política", sostiene el líder de IU en Asturias. Izquierda Abierta ha apoyado en el Consejo Político una solución intermedia: que se celebrara una asamblea extraordinaria en la que se decidiera el futuro de IUCM. "Un mal acuerdo es mejor que un buen pleito", resume Tasio Oliver, de Izquierda Abierta.

Tras la expulsión, deberá aclararse qué se hace con la millonaria deuda de la federación madrileña. Izquierda Unida Madrid carece de capacidad para pagar la deuda de 1,7 millones de euros que tiene con Hacienda y la Seguridad Social. El desastre electoral del 24-M dejó a IU sin su principal fuente de ingresos, los que obtenía de las instituciones. La dirección señala que "la deuda generada por un partido que se llama IUCM sigue siendo suya", si bien desconocen si serán considerados responsables subsidiarios de la deuda por Hacienda. Otro problema jurídico se plantea con los cargos electos de IU en Madrid, alrededor de un centenar, que tendrán que decidir si se afilian o no al nuevo partido en Madrid o, en caso contrario, cuál es su situación si no lo hacen. La federación madrileña de IU tiene personalidad jurídica propia, y a pesar de quedar "desfederada" puede seguir funcionando.

Lara pide "respeto" a Podemos

En el Consejo Político reunido hoy también ha abordado el análisis de los resultados electorales del 24-M y la propuesta de unidad popular para las generales, que ha sido aprobada por 124 votos a favor y 19 abstenciones (los miembros de la federación madrileña se han ausentado de la votación). En su discurso, el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha pedido a Podemos "respeto" para su partido y que no "imponga" cómo debe de hacerse la confluencia para construir una candidatura de unidad popular para las elecciones generales."No tenemos un problema de siglas, ese es un falso debate. Solo pedimos respeto a esta organización como nosotros respetamos al resto de actores. Jamás le hemos dicho a nadie que tiene que dejar sus siglas por el camino. No aceptamos que nadie imponga cómo se hace la suma, la suma la tenemos que decidir todos los actores del cambio", ha expresado Lara.

El candidato de IU a la presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, ha defendido también la unidad popular más aún después del resultado de las elecciones del 24-M. "Es un momento histórico, la gente corriente sencilla, común y trabajadora ha conquistado ciudades tan importantes como Madrid, Barcelona o Zaragoza", ha afirmado el candidato. Garzón ha hablado del "hito" que han supuesto las elecciones municipales y autonómicas, "que se resumió ayer con una bella imagen, la de miles de personas en las puertas de los Ayuntamientos". "Se ha doblegado de una forma más bella el bipartidismo donde las fuerzas de transformación han construido las candidaturas de unidad popular", ha concluido.