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Los fundadores de Ciudadanos piden “vigilancia” en el proceso de expansión

Boadella, Espada, Carreras, Azúa y Pericay, valoran que ofrezca un “cambio sensato”

Elecciones autonómicas 2015
Imagen de la Fundación de Ciudadanos, en 2005. De pie, de izquierda a derecha, Ferran Toutain, Félix Pérez Romera, Francesc de Carreras, José Vicente Rodríguez, Arcadi Espada, Teresa Giménez, Carlos Trias, Ponç Puigdevall y Ana Nuño. En primera fila, Albert Boadella, Xavier Pericay, Félix de Azúa, Felix Ovejero i Iván Tubau.

El contraste con Podemos. Los retos de una expansión vertiginosa. El desafío de convertir en hechos los discursos. Albert Boadella, Arcadi Espada, Félix de Azúa, Xavier Pericay y Francesc de Carreras, que hace diez años firmaron junto a otros intelectuales el manifiesto fundacional que dio lugar a Ciutadans, reflexionan antes de las elecciones del domingo sobre el presente del partido. Justo ahora, cuando se publica Ciudadanos. Sed realistas: decid lo indecible (Triacastela), la formación espera culminar el viaje en el que ha pasado de ser una fuerza catalana a ser un partido nacional.

“Como consecuencia de la aparición de Podemos, Ciudadanos surge con más fuerza, porque mucha gente cree que el cambio no debe ir en esa dirección mucho más radical de Podemos”, valora Boadella, actor y dramaturgo, antes de advertir sobre los peligros de la expansión. “Hay que tener en cuenta a la gente, que no le salgan bandidos por los rincones. Un partido nuevo eso tiene que vigilarlo con minuciosidad, porque eso puede derrumbarlo”, recalca. “Es el riesgo”, insiste. “Hay que encontrar candidatos, hacer listas… y (evitar la llegada de) un ejército de friquis y aprovechados que irrumpen buscando posibilidades que no son exactamente las del quehacer público”, dice. “Rivera tiene una buena intuición política, olfato sin entrar en la demagogia. La gente ha sabido valorar la concepción que tiene Ciudadanos del Estado español”.

En el ADN del partido está la lucha contra el secesionismo y por la regeneración de las instituciones. En un año ha dado el salto de Cataluña a España protagonizando un discurso que le ha colocado en el centro del arco ideológico, según el CIS. Antes de la cita electoral ha tenido que retirar tres de sus casi 1.000 listas y retocar varias por la presencia de miembros que no respondían al perfil del partido pese a haber superado el proceso de selección. Más de 500 peticiones de afiliación han sido rechazadas, según el partido.

“Yo la expansión en España no la veía. Fue una equivocación mía”, cuenta Francesc de Carreras, catedrático de derecho constitucional. “Las cosas se han hecho razonablemente bien. Una opción es lanzarse tomando todas las precauciones posibles, la otra, no presentarse. Es un riesgo inevitable que dará lugar a problemas”, asegura. “Ciudadanos se afianzará si aparte de vender ilusión y cambio vende solvencia en las cuestiones de Gobierno. En ese sentido, el trabajo de Luis Garicano y Manuel Conthe ha sido un salto”, sigue sobre los dos economistas que han contribuido a elaborar el programa del partido. “Ahora viene gestionar los pactos”, avisa sobre el escenario que dibujará el 24-M, en el que previsiblemente Ciudadanos será la única fuerza que pueda llegar a acuerdos con PP y PSOE.

“A Albert lo único que le pediría es calma”, dice Espada, periodista y escritor. “El proyecto político de Ciudadanos es un proyecto de fondo. Es un proyecto de largo aliento que viene a cambiar no solamente la estructura de los partidos políticos españoles, sino la estructura de lo que entendemos por hacer política en España”, argumenta. “Se tiende a comparar la historia de Podemos con la de Ciudadanos. Es un error grave. Ciudadanos lleva mucho tiempo haciendo política, y en circunstancias mucho más difíciles de las que hoy atraviesa. Es un partido infinitamente más maduro”.

“El acierto, y yo no lo creía posible, ha sido extenderse a toda España”, coincide De Azúa, filósofo y escritor. “Errores aún no les conozco”, añade. “Este es un país dividido en la paranoia de izquierda y derecha. Rivera es centro en ese sentido: quiere acabar con el maniqueísmo español”. Ciudadanos afronta el futuro sin olvidar el pasado. Allí está Pericay, que firmó aquel manifiesto y hoy es el cabeza de lista en Baleares. “El salto de Ciudadanos fue favorecido por la deriva soberanista de Artur Mas”, valora el periodista y escritor. “Esta última fase ha llegado por la necesidad de regeneración, que encarna Ciudadanos por encima de Podemos. Es significativo. Es cambio sensato, entre todos y dentro de la ley”.