Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La decisión sobre la investidura de Susana Díaz divide a Podemos

La cúpula choca con los diputados andaluces en su primera gran decisión política

Susana Díaz Ampliar foto
La presidenta de la Junta, Susana Díaz.

La decisión sobre la investidura de Susana Díaz en Andalucía ha abierto una brecha en Podemos, que se divide entre la dirección nacional, partidaria de entablar un diálogo sin condiciones previas, y el grupo parlamentario andaluz, que pretende marcar unas líneas rojas. La cúpula ha dejado claro este lunes que no quiere fijar requisitos vinculantes a la presidenta en funciones, mientras que la cabeza de lista en esa comunidad, Teresa Rodríguez, se reafirmó en su postura: existen condiciones para el diálogo con la dirigente socialista. Es decir, la dimisión de los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán, la ruptura entre el Gobierno autónomo y los bancos que desahucien a familias sin recursos y la reducción de altos cargos.

Los fundadores de Podemos quieren marcar su estrategia, pero su criterio sobre la primera decisión política que debe tomar el partido choca con el del grupo de los 15 diputados electos en los comicios del pasado 22 de marzo. La dirección nacional de la formación ha suavizado su postura. Ha asegurado públicamente que ni ha fijado condiciones ni hay “líneas rojas” que puedan determinar el voto para facilitar un Gobierno del PSOE.

El mensaje de la dirección lo lanzó primero Àngela Ballester, secretaria de Coordinación del partido de Pablo Iglesias, tras la reunión de la ejecutiva. Y sus palabras no solo rebajan el discurso mantenido hasta ahora sino que suponen una advertencia a la delegación andaluza. “Insisto, no son condiciones, son propuestas. En todo caso el diálogo sigue abierto; no hemos establecido líneas rojas”, ha destacado en referencia a las propuestas formuladas a Díaz. Ballester ha reiterado el mismo mensaje: “No son condiciones, son las propuestas que lanzamos a Susana Díaz. La pelota está en su tejado”. Más tarde, el número dos de Podemos y responsable de la campaña electoral andaluza, Íñigo Errejón, ha matizado que, sin acuerdo sobre esas tres ideas, el entendimiento con Díaz será “mucho más difícil”. No obstante, ha dicho, “queda mucho proceso y quedan muchas conversaciones”.

En cualquier caso, Rodríguez quiso replicar. La dirigente gaditana, que durante el proceso constituyente de Podemos fue una de las voces más críticas con Iglesias y el grupo de fundadores, ha dejado claro que la postura de su grupo parlamentario no variado. “No facilitaremos un Gobierno que vaya en contra de los andaluces. Estas son nuestras tres condiciones para dialogar”, ha afirmado a través de su cuenta de Twitter, recordando los requisitos que trasladó a Díaz. Rodríguez ha hablado claramente de “condiciones” a partir de las que buscará entablar un diálogo con la presidenta en funciones antes de la sesión constitutiva del Parlamento andaluz, que se celebra el próximo 16 de abril.

La cúpula de Podemos y el grupo parlamentario andaluz solo coinciden en la filosofía de la decisión sobre la investidura. Es decir, todos entienden que no se trataría de un pacto porque no supondría la aceptación de cargos o contrapartidas políticas. Esta es la razón por la que no consultarán a las bases antes de fijar una posición. La dirección, consciente de que lo que está en juego va más allá de los equilibrios en Andalucía, lleva tiempo estudiando la hipótesis de la abstención, lo que permitiría a Díaz gobernar. No obstante, la decisión definitiva no está tomada ni el partido se decanta oficialmente “ni por el sí, ni por el no, ni por la abstención”, ha asegurado este lunes  Ballester.

Teresa Rodríguez replica que sus condiciones no han cambiado

Pese a que fueron las presiones de Madrid las que forzaron a Rodríguez a acudir a la reunión con Díaz, la portavoz ha negado que la dirección ejerza control sobre las decisiones del grupo parlamentario, es decir, los primeros representantes que el partido tiene en España. “No es supervisión ni control, sino trabajo en común”, ha enfatizado. En cualquier caso, Iglesias ha lanzado así su mensaje a Andalucía. “El diálogo sigue abierto y no hemos decidido si va a ser media propuesta o dos” las que determinen el apoyo a Díaz, ha agregado Ballester. Sobre la mesa está el futuro de Podemos en el mapa político.