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Baleares acusa al Gobierno de “no entender nada” sobre prospecciones

El Ejecutivo autonómico rechaza la tasa a las empresas creada para acallar las protestas

Protesta este sábado en el mar frente a los sondeos en Canarias.
Protesta este sábado en el mar frente a los sondeos en Canarias.

El Gobierno balear, presidido por José Ramón Bauzá (PP), reaccionó este sábado con indignación al proyecto de ley aprobado el viernes por el Consejo de Ministros que prevé establecer un impuesto sobre la extracción de gas y petróleo que beneficiará a las comunidades autónomas, municipios y propietarios de los terrenos en los que se instalen las explotaciones, con el objetivo de acallar la oposición que generan métodos como la fractura hidráulica (fracking) y proyectos como las prospecciones petrolíferas en Canarias y Baleares.

“Si en Madrid se piensan que es cuestión de hacer dinero con el petróleo, es que no entienden nada”, subrayó la portavoz del Ejecutivo balear, Núria Riera, recordando el rechazo político y social que suscita en el archipiélago la posibilidad de que el Ministerio de Industria autorice la petición de la empresa Capricorn Spain Limited de realizar sondeos en el Mediterráneo.

“No queremos prospecciones", insistió la portavoz balear, que remarcó que tanto el Gobierno balear como los ciudadanos de las islas quieren desarrollar un “turismo sostenible” y conservar “la tierra y el paisaje”. “Por tanto, que procuren parar las prospecciones petrolíferas, que en Baleares no las queremos”, añadió.

Represalias en el PP

Riera defendió a los tres senadores del PP de Baleares que votaron esta semana a favor de una moción del grupo socialista contraria a las prospecciones petrolíferas, por lo que el ministro de Industria, José Manuel Soria, anunció a continuación que el Grupo Popular en el Senado tomará medidas contra ellos.

El proyecto para realizar prospecciones en aguas próximas a Baleares, a unos 50 kilómetros al oeste de Ibiza y a una distancia similar de Valencia, está pendiente del informe de impacto medioambiental que debe emitir el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, aunque la autorización final corresponde a Industria.

El propio presidente balear, José Ramón Bauzá, ha pedido varias veces al Gobierno de Rajoy, de su propio partido, que se paralice ese proyecto por las consecuencias medioambientales que podría tener para las islas. El rechazo en el archipiélago balear es unánime y los ciudadanos han salido varias veces a las calles para demostrarlo, igual que el que han encontrado los sondeos de Repsol frente a las costas de Canarias, que ya han sido autorizados y comenzaron el pasado 18 de noviembre.