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El fuego entra en el parque natural de la Sierra Norte en Guadalajara

Dos incendios coincidentes afectan 3.100 hectáreas de monte bajo y pinares

Incendio declarado esta tarde en Aleas, una pedanía de Cogolludo (Guadalajara).
Incendio declarado esta tarde en Aleas, una pedanía de Cogolludo (Guadalajara). EFE

Dos incendios forestales en la zona norte de la provincia de Guadalajara traen en jaque desde el jueves a 470 efectivos de los servicios de emergencias. Las llamas han afectado a una zona de 3.100 hectáreas de monte bajo, jara y pinares, según fuentes de la Junta de Castilla-La Mancha. Las bajas temperaturas y el aumento de la humedad relativa del aire favorecieron la extinción, mientras que el aire cambiante las perjudicó. Los responsables regionales, con la presidenta María Dolores de Cospedal, son optimistas a la par que precavidos y esperan que ambos fuegos puedan estar extinguidos en breve.

El primer incendio se inició el pasado jueves en Aleas, una pedanía del municipio de Cogolludo. Ese día se cumplían justamente nueve años del incendio de Riba de Saelices en el que murieron los 11 integrantes de un retén durante las labores de extinción. Una máquina cosechadora parece ser la causante de las llamas iniciales. Supuestamente cogió una piedra con las cuchillas, lo que provocó una chispa. El fuego se propagó a gran velocidad favorecido por las altas temperaturas y la sequedad.

El fuego quedó controlado alrededor de las 23.00 del jueves, pero durante la noche se reavivó por el viento reinante en la zona. Detrás había dejado 409 hectáreas calcinadas. Por la mañana se crearon dos focos. El primero afectó a una pinada entre las localidades de Arbancón y Muriel, mientras que el segundo quemó monte bajo en Arbancón. La zona siniestrada hasta el mediodía de ayer ha afectado a una zona con un perímetro de 2.100 hectáreas, según el Gobierno castellano-manchego.

La intensidad de las llamas obligó a desalojar tres poblaciones: Monasterio, con 21 personas; Fraguas, con 19, y Prádena de Atienza, con 80.

Justo cuando los efectivos estaban en las labores de extinción de este fuego, se desató otro en Bustares a mediodía del viernes. Este fue iniciado supuestamente por un apicultor mientras echaba humo a sus colmenas. Este incendio entró en el parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara. En esta zona se encuentra se encuentra el Monte del Alto Rey, un paraje muy agreste y de difícil acceso, cuya extinción debe hacerse casi exclusivamente por medios aéreos. Los 60 vecinos de Gascueña de Birnova tuvieron que pasar la noche en Hiendelaencina. A mediodía pudieron regresar a sus hogares. Al igual que los otros desalojados fueron atendidos por Protección Civil, Cruz Roja y Guardia Civil.

Desde primera hora de la mañana de ayer 17 medios aéreos, entre ellos hidroaviones del Ministerio de Medio Ambiente, trabajan para controlar los incendios. Están recargando el agua en los embalses de Alcorlo y Beleña. La mayor dificultad es la velocidad del viento, que ha alcanzado los 32 kilómetros por hora. Mientras, la humedad relativa del aire alcanza el 50%, lo que facilita la extinción.

El principal problema en el fuego de Aleas es que hay diversos puntos con llamas lo que hacen que las brigadas tengan que distribuirse en áreas dispersas. Al lugar se desplazó la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, que sobrevoló en un helicóptero el área afectada, además de visitar el Puesto de Mando Avanzado (PMA), situado en Veguillas y desde donde se coordinan las labores de extinción. Cospedal afirmó que era “bastante optimista”. “Están bastante controlados dentro de lo que cabe. Ahora hay que estar pendiente de que pueda cambiar en cualquier momento”, afirmó.

Entre los intervinientes en la extinción, están trabajando 275 efectivos del primer batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Torrejón de Ardoz. Este dispositivo ha desplazado 25 camiones autobombas y 10 nodrizas, además de un helicóptero de reconocimiento que manda imágenes en tiempo real al PMA y dos excavadoras, según ha explicado el teniente coronel de la UME, Juan del Hierro. “Somos moderadamente optimistas siempre y cuando no cambien las condiciones meteorológicas. Los principales problemas son la dispersión de los focos y la orografía tan accidentada, ya que han bajado las temperaturas, lo que nos ha ayudado”, destacó el mando de la Unidad Militar.

La comandante de la Guardia Civil y responsable accidental de la Comandancia de Guadalajara, Cristina Moreno, explicó que hasta el momento no hay ningún detenido ni imputado por sendos incendios. Será necesario que se extinga el fuego para que los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado investiguen las causas del siniestro para poder determinar si existen o no responsabilidades penales o administrativas. En las labores de extinción y control participaron 25 guardias civiles.