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“Zapatero debió ser más valiente y defender el Estatuto que también votó”

"La caída electoral tiene mucho que ver con la crisis económica y con el independentismo"

Jose Montilla, expresidente de la Generalitat y miembro del PSC.
Jose Montilla, expresidente de la Generalitat y miembro del PSC. EL PAÍS

José Montilla (Iznájar, Córdoba, 1955) llevó al PSC a sus mayores cotas de poder durante los 11 años que fue primer secretario del partido, pero también lo dejó en su peor momento, cuando le sustituyó Pere Navarro. Fue presidente de la Generalitat entre 2006 y 2010.

Pregunta. ¿Cómo explica lo ocurrido?

Respuesta. El PSC siguió bajando cuando yo lo dejé, pero algo parecido le ha pasado al PSOE y a la socialdemocracia europea. Más allá de lo que sea atribuible a los errores del PSC, la caída electoral tiene mucho que ver con la crisis económica y cómo se gestionó. El otro elemento es el crecimiento del independentismo. Ese desencuentro de Cataluña con España, que culminó en la sentencia del Tribunal Constitucional del Estatuto, provocó una bipolarización y los más perjudicados fuimos los partidos que ocupamos el espacio central. A nosotros nos afectaron ambos elementos.

P. En esa tesitura no es fácil que remonte el PSC.

R. Es evidente. La situación actual no es fruto de un souflé que bajará. Hay cosas que han venido para quedarse, pero las realidades políticas son cambiantes. Nos podemos recuperar si hacemos la diagnosis pertinente y pensando en alternativas a medio y largo plazo, no en las elecciones para dentro de tres meses.

P. Mucho antes de la sentencia del Estatuto, que siempre se pone como punto de inflexión de la situación catalana, usted habló de la desafección de Cataluña. El Gobierno del PSOE no le hizo mucho caso a ese grito de alerta que estaba lanzando.

R. Seguramente el Gobierno no hizo el caso que debería haber hecho y también en Cataluña hubo personas e instituciones que no vieron que el riesgo del que hablaba era objetivo. El Gobierno de Zapatero estaba agobiado y desbordado, prácticamente desarbolado por la gestión de la crisis económica en su última fase.

P. ¿Lo está disculpando?

R. No, explico una situación objetiva. Era un Gobierno que tuvo que hacer suya una agenda europea, de la crisis soberana, y un Gobierno que empezó a tener un problema de autoridad seria. El presidente del Gobierno habría tenido que ser más valiente y audaz a la hora de defender un Estatuto que también era suyo y que también voto.

P. ¿Por qué no le hizo caso a Zapatero y se formó en 2006 el segundo tripartito de la Generalitat que usted presidió?

R. Hicimos lo correcto. La prueba es que aquella decisión la tomó el PSC por unanimidad, no hubo ni una sola voz crítica

P. Pero el PSOE se opuso a que reeditaran un Gobierno con Esquerra Republicana.

R. En ese tema hubo un desencuentro, como lo hubo con otros. El PSC, a pesar de la cantinela de nuestros adversarios políticos, nunca ha sido ni una sucursal ni una federación del PSOE, sino un partido soberano.

P. En Cataluña se le acusa a menudo de tener una gran dependencia del PSOE.

R. Hay especialistas en repetir eso. Es normal que coincidamos con el PSOE, lo raro sería que votáramos con el PP.

P. La situación catalana parece muy enrocada. ¿Ve solución?

R. Ni el problema de Cataluña desaparecerá, ni seremos independientes el año que viene. Esto no va así. El diálogo y la negociación se impondrán. Seguramente será después de más tensión y crispación de la que hay ahora. Al final se tiene que llegar a un acuerdo y para eso todo el mundo tiene que ceder. Lo del blanco y el negro no triunfa nunca.

P. Lo de ahora parece un diálogo de sordos.

R. Ni Rajoy va a estar siempre en La Moncloa, ni Mas en la Generalitat. No digo que vaya a ser fácil, pero quien piense que Cataluña por si sola tiene fuerza para ser independiente es que no es consciente de que estamos en el siglo XXI y en una Europa comunitaria. Y quien crea que pasará el calentón independentista también se equivoca. Los problemas se resuelven negociando. En el pasado se resolvían a tiros. Solo hay una vía, que es diálogo.

P. ¿No cree que la Declaración de Granada del PSOE llega tarde y es insuficiente como alternativa al problema catalán?

R. A mí me habría gustado que hubiera llegado antes. A los que dicen que ese documento es como el de Santillana del Mar les recomiendo que lo lean y que vean que no es así. El texto de Granada es un gran paso para avanzar hacia una España federal.

P. ¿Puede reflotar el PSC alguien de la vieja guardia como Miquel Iceta?

R. Iceta puede ser la persona adecuada. Ha tenido el coraje de dar un paso adelante, tiene el conocimiento para hacerlo y se lo cree.

P. ¿A Pere Navarro le ha faltado decisión para conducir el partido?

R. Le ha tocado pilotar el PSC en una situación muy complicada, tras una derrota electoral, en un momento de confrontación de la sociedad catalana y la demonización de los que no comulgan con esos credos. ¿Ha cometido errores? Como todo el mundo, pero no siempre ha sido suficientemente comprendido y en algunos momentos podía haber estado más acompañado.

P. El PSOE cambió el calendario de primarias y va a elegir al secretario general primero que al candidato. ¿Qué piensa?

R. Yo hubiera preferido que se hubiera hecho antes el proceso de primarias para elegir el candidato y no el congreso del partido, pero así lo han decidio los órganos competentes.

P. Se ha dicho que eso era para perjudicar a Carme Chacón.

R. No lo sé, eso es lo que opina mucha gente.

P. ¿Y usted que opina?

R. No sé si los que han tomado esa decisión lo han hecho por eso, pero al menos lo parece.

P. Chacón no está acabada y aún puede aspirar a ser la candidata del PSOE a La Moncloa.

R. Por supuesto. Los candidatos y candidatas que se quieran presentar como cabeza de cartel ya lo harán cuando toque. Lo que hay que recordar es que todos los que aspiran a la secretaría general del PSOE han dicho que el candidato a la presidencia del Gobierno también se elegirá por primarias.