Dos formas de votar en las primarias

La dirección federal y Chacón divergen sobre la elaboración del futuro censo de electores

La exdiputada socialista Carme Chacón, que vive desde hace cinco meses en Miami, viajó a Madrid el pasado sábado para participar en el comité federal del PSOE que iba a decidir la fecha y el reglamento de las primarias abiertas de las que saldrá el candidato a las elecciones generales de 2015. Ante 250 compañeros de partido, Chacón arremetió contra ese reglamento porque, según dijo, no ha habido tiempo de discutirlo y enmendarlo. Además, sugirió —no lo dijo— que ese reglamento no favorece una “participación masiva” de la ciudadanía en las primarias. Votó, en cualquier caso, a favor del reglamento. Y cuando, ya en los pasillos, fue preguntada por los periodistas si le gustaba el reglamento, no dijo ni que sí ni que no.

El entorno de Chacón, sin embargo, trasladó después el enfado de la exdiputada ante un punto concreto del reglamento: la elaboración del censo de primarias, en el que los ciudadanos deberán inscribirse y que se cerrará “al menos seis días antes” de la votación. Ese sistema, sostienen estas fuentes, cercena la participación porque habrá gente que desistirá con tal de no hacer dos viajes (uno para inscribirse y otro para votar); o ciudadanos que esperarán a ver lo que da de sí la campaña y solo al final se decidirán a participar, y ya no podrán hacerlo porque habrá terminado el plazo de inscripción. Los socialistas de Francia e Italia, cuando hicieron sus primarias, dejaron el censo abierto hasta el día de la votación y lograron una participación altísima, recuerdan estas fuentes cercanas a Chacón. También apuntan a que el PSC lo va a hacer así en las primarias para alcalde de Barcelona, usando un “programa informático” que cruza los nombres de los votantes.

La dirección federal encabezada por Alfredo Pérez Rubalcaba replica a esas críticas afirmando que, sin un censo “cierto y claro”, sería imposible garantizar un procedimiento “limpio”. Y que eso es lo más importante. “Cuanta más gente participe en estas primarias, mejor. Pero ante todo debemos asegurar que el procedimiento sea limpio, y el resultado, inapelable. Es la primera vez que se hacen unas primarias así en España y nos jugamos la credibilidad de todo el proceso”, afirma el secretario de Organización, Óscar López. Fuentes de la dirección explican que el caso francés no es comparable porque allí el Partido Socialista contaba ya con el censo electoral, cedido por el Estado. Tampoco se puede comparar, subrayan, el censo de Barcelona y el de toda España. En cuanto a los socialistas italianos, sí permitieron votar hasta el último día con el DNI. “Nosotros preferimos asegurarnos de que no hay resquicio para el fraude. Y la única forma de hacerlo es con una inscripción cerrada a la que siga un plazo de unos días para atender reclamaciones o subsanar errores. Así se hace en cualquier procedimiento electoral”, insisten desde la ejecutiva, que ha trabajado durante meses con la Agencia de Protección de Datos y la Junta Electoral.

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