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El PP avala en el Congreso la poda de diputados de Cospedal

El Congreso tramita la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha

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Cospedal, en el Congreso con diputados autonómicos del PP.

Nadie se quedó impasible este martes en el Congreso ante la propuesta de reforma de un solo artículo del estatuto de Castilla-La Mancha, que abre la puerta a reducir el número de diputados autonómicos desde los 53 actuales hasta una horquilla que va de 25 a 35, tras haber aumentado en cuatro su número hace solo un año. Aquella subida y la poda de ahora llegan de la mano del PP de Castilla-La Mancha y de su presidenta, Dolores de Cospedal, que asistió al debate en el Congreso de los Diputados.

El de Castilla-La Mancha es el primero de los estatutos en fase de reforma sobre estos aspectos, de los varios autonómicos que lo proponen, que llega a las Cortes y sale adelante.

Los argumentos en contra de la reforma, todos ellos justificados en la importancia de la calidad democrática, cayeron en saco roto, porque los diputados del PP votaron a favor de su toma en consideración, de modo que el texto sigue su trámite.

Esta reforma, que puede dejar al Parlamento regional con una representación menor que muchos Ayuntamientos, tiene el precedente de que Cospedal ya dejó sin sueldo a los diputados autonómicos, que deben acudir a la Cámata en ratos libres.

“Esto es lo que quieren los ciudadanos”, dijo este martes el portavoz de los diputados populares de Castilla-La Mancha, Francisco Cañizares, encargado de defender la propuesta. Le respaldó el diputado nacional del PP Agustín Conde, que hizo una viva defensa de “una filosofía” política según la cual el Estado no debe ser “una carga” para los ciudadanos. Y llegó a afirmar que cuanto menos pesen las instituciones, mejor.

La oposición usó razonamientos en pro de la representación política pero de nada sirvió. Hubo acusaciones de utilizar la reforma para dejar el Parlamento regional “solo para aplaudir a la presidenta”. También se quejaron de que en el fondo y en la forma se estaba facilitando “un elogio a la antipolítica”. Y acabaron por pedir infructuosamente la retirada de esa reforma. Esa fue la posición de Soraya Rodríguez, del PSOE; Jordi Xuclá, de CiU; Aitor Esteban, del PNV; Cayo Lara, de Izquierda Plural: Carlos Martínez Gorriarán, de UPyD; Joan Baldoví, de Compromis-Equo, y Olaia Fernández Dávila, del BNG.

Ninguno se creyó que la reforma de Cospedal trate de “ahorrar”, medio millón de euros al año, sino más bien de acoplar los escaños por provincias a las expectativas del PP para asegurarse la victoria. Y dificultará más la presunta entrada de UPyD e IU en la cámara, a los que las encuestas sí otorgan representación.

27 diputados y el futuro autonómico

Se le escapó, pero el número fue atrapado de inmediato por toda la oposición. El Congreso autorizará a las Cortes de Castilla-La Mancha a recortar el número de representantes de 53 a entre 25 y 35. ¿Serán 27? Ese fue el número que el portavoz castellano-manchego del PP, Francisco Cañizares, lanzó a modo de ejemplo, y no cayó en saco roto. La acusación de que esa profunda poda la emprende el PP para asegurarse la victoria electoral se comprobará cuando las Cortes autonómicas, a través de una ley, adjudiquen los escaños a las cinco provincias. En una simulación teórica, la oposición toma como referencia la posibilidad de que sean 25 los escaños repartidos para representar a los dos millones de habitantes. De entrada resultará imposible que entren IU y UPyD, porque el porcentaje de votos que necesitará el tercer partido será del 15%. En esta simulación se cita la provincia de Ciudad Real, que podría elegir seis diputados, de manera que el segundo partido, ahora el PSOE, necesitaría sacar al PP 20 puntos de ventaja para obtener el tercer escaño. Así, el sistema se tornaría en mayoritario y no en proporcional, protestaron los portavoces. La protesta de los socialistas se manifestó en una sala del Congreso al terminar el debate. Diputados y senadores de la región comparecieron junto a su portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez, flanqueada por José María Barreda, diputado y anterior presidente de la comunidad, y el senador y secretario general de los socialistas de la región, Emiliano García-Page.

Además del debate de los números, los portavoces del PNV, de CiU, y de UPyD requirieron al PP a que se plantee anular la autonomía de Castilla-La Mancha y no siga desmantelando sus instituciones

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