Alicia Sánchez-Camacho vaticina una “fractura civil” si se consuma la secesión

“Nosotros y nuestras familias podríamos ser considerados extranjeros”

Rajoy y Alicia Sánchez-Camacho, durante la clausura ayer de la 19 Intermunicipal del PP.
Rajoy y Alicia Sánchez-Camacho, durante la clausura ayer de la 19 Intermunicipal del PP.ALBERT OLIVÉ (EFE)

La presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, vaticinó ayer una “fractura civil” en la sociedad catalana si se consuma el proyecto secesionista de Artur Mas. “Nosotros y nuestras familias podríamos ser considerados extranjeros”, pronosticó la dirigente popular, para quien esa división de la sociedad agravaría aún más los efectos de la crisis económica.

La independencia de Cataluña comportaría la salida del euro y de la Unión Europea, dijo Sánchez-Camacho, y eso se traduciría en un retroceso “de más de 25 años” en el Estado del bienestar. Y en esa tesitura, no estaría garantizado el pago de las pensiones, ni de las prestaciones por desempleo. Y eso generaría más paro y la marcha de muchas empresas, pronosticó también la dirigente del PP catalán.

Después de casi dos años de apoyar al Gobierno de Artur Mas en lo que ha durado la legislatura, Sánchez-Camacho ha virado en su discurso tras el órdago independentista lanzado por el presidente de la Generalitat y ha recuperado su mensaje más españolista, que había aparcado mientras era socia parlamentaria de los nacionalistas. En ese sentido, ayer recurrió a las frases hechas que tanto gustan a su electorado, como que en las elecciones del 25-N “nos jugamos todos la unidad de España”, que “España sin Cataluña no es España. Y Cataluña sin España no sería Cataluña” o que “España sin Cataluña no puede vivir”.

Por eso apeló a los votantes de CiU que se sientan “decepcionados por la deriva separatista” de Mas y al electorado socialista que ven en el PSC un partido “acomplejado”, a que se sumen a la propuesta del PP, “la única esperanza seria” para evitar la secesión, dijo.

Artur Mas replicó a las acusaciones de Mariano Rajoy al poco de que las realizara e instó al presidente del Gobierno a que acate el resultado de las urnas. El presidente de la Generalitat se felicitó por la llamada al diálogo entre Madrid y Barcelona para serenar el debate político y evitar la crispación. “Bienvenida sea esta línea”, dijo, “pero qué lástima que no se haya producido antes, pues lo habíamos reclamado durante mucho tiempo”.

Sabedor de que CiU ganará las elecciones, según pronostican todas las encuestas, y de que la única duda es si logrará o no la mayoría absoluta, Mas dijo a Rajoy que “hay que reclamar en estos momentos a los que nos invitan al diálogo que a partir del día 25 de noviembre se escuche y se respete la voluntad del pueblo de Cataluña”.

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