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“Mucha gente mayor no quería salir de sus casas”

Testigos del desalojo de Valle Gran Rey cuentan desde el muelle las horas da angustia

Evacuación de una mujer en La Gomera.
Evacuación de una mujer en La Gomera. AFP

“La palabra para describir lo que ha pasado no es miedo, sino más bien tristeza”. Cansada por las muchas horas despierta y los nervios, Silvia Rosales contaba así para el país hacia las 4.00 de la mañana hora local (las 5.00 en la península) el drama que se vivía en el Puerto de Vueltas, en la localidad gomera de Valle Gran Rey, donde esta madrugada se concentraron miles de vecinos, desalojados por precaución ante el humo provocado por el avance de las llamas.

“Mucha gente mayor no ha querido salir de sus casas”, contaba Rosales en conversación telefónica con EL PAÍS, “espero que no haya muerto nadie”. Rosales explicaba que sentía especial lástima por los ancianos, que abandonaban entre lágrimas sus casas. “Muchos no pueden más, están hechos polvo”, contaba.

Hacia esa hora la situación en el puerto era de cierta tranquilidad, tras vivirse horas de incertidumbre. “A mucha gente la han permitido volver a sus casas”, relataba, “pero no a los que viven por encima de la zona de La Calera”. “Parece que el peligro ya no es tan grande, comentaba, porque si no les hubieran dejado regresar”, opinaba.

“Las llamas eran alucinantes”, contaba desde el mismo lugar unas horas antes Alba Fariña Arocha, “no había visto nada igual, ni en la tele”. “Se ve mucho extranjero con las maletas hechas, algunas personas con mascarillas. Los desalojados están más nerviosos, la gente a la que solo nos han recomendado salir de casa estamos más tranquilos”, contaba.

“Al principio la gente lloraba y corría, se veía a personas con ataques de ansiedad. La gente de aquí no suele perder la calma nunca. Pero hay que entender que si se les quemaba la casa alguno se quedaban solo con lo puesto”, explicaba Fariña.

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