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LA CRÓNICA

Los partidos políticos se bajan un 20% su subvención

La oposición alerta sobre las voces que atacan a partidos y sindicatos

El PP impone, para disgusto del resto, la supresión de la actualización del IPC

Soraya Rodríguez, del PSOE, y Rosa Díez, de UPyD (derecha), ayer en el pleno del Congreso. Ampliar foto
Soraya Rodríguez, del PSOE, y Rosa Díez, de UPyD (derecha), ayer en el pleno del Congreso.

Con un tono discreto, casi en voz baja, los partidos políticos de la oposición han pedido al PP que reconsidere la imposición de su mayoría para suprimir la cláusula de revisión anual de las subvenciones a los partidos políticos, de acuerdo con la evolución del IPC. En estos tiempos de crisis económica profunda los representantes de los partidos políticos no han puesto objeciones a que el PP apruebe una reducción del 20% de sus percepciones anuales. Esto es lo que ha ocurrido en la Comisión Constitucional del Congreso donde se ha modificado la Ley de Financiación de Partidos Políticos, que la próxima semana llegará al pleno del Congreso para continuar su andadura en el Senado. En algunos de estos pasos la oposición aún confía en que desparezcan los elementos más restrictivos. El representante del PSOE, Txiki Benegas, ha alertado sobre el peligro de que sienten cátedras “los sectores de la derecha que abogan porque partidos y sindicatos se financien por ellos mismos, por sus afiliados, y si no, que desaparezcan”. Benegas precisó que esas voces no están en el Parlamento.

Han sido semanas de trabajo, con aportaciones de todos los grupos para mejorar la nueva ley de financiación de partidos. Así lo ha reconocido el secretario general del Grupo Popular, José Antonio Bermúdez de Castro, que agradeció especialmente al socialista Txiki Benegas sus aportaciones, aunque, haya primado el desacuerdo en la hora final. Resulta difícil para los portavoces quejarse de las subvenciones a los partidos cuando para este año recibirán 65.883.000 euros; descontado ya el 20% que nunca ya recuperarán. De eso no se quejan pero sí de la supresión de la clausula de revisión anual del IPC. El PP contó con sus propios votos y con CiU; el resto fueron abstenciones y el voto en contra de Amaiur. El portavoz de CiU, Jordi Jané, advirtió al PP que su voto afirmativo en la comisión puede tornarse en negativo si no se repone la posibilidad de revisión anual de las aportaciones. Tanto Jané como Benegas alertaron sobre el peligro de quedar al albur de cada gobierno, que anualmente decidirá qué subvención concede a los partidos. El socialista Benegas propone que en lo que queda de tramitación se busque un parámetro de actualización, como por ejemplo, la evolución de la economía del país.

Salvo por este asunto, ciertamente capital, el resto de las modificaciones de la ley fueron bienvenidas. Aitor Esteban, del PNV; Rosa Díez, de UPyD y Ricardo Sixto, de Izquierda Unida, coincidieron con el portavoz del PP, Bermúdez de Castro, en elogiar los aspectos que confieren más controles a los partidos políticos, más transparencia y menos posibilidades de hacer trampas. Los partidos tienen que publicar en sus páginas web toda la información sobre sus cuentas; entre ellas, las donaciones privadas que reciben, que nunca podrán ser superiores a 50.000 euros. Los acuerdos a los que llegaban los partidos con los bancos para renegociar su deuda tendrán condiciones y las condonaciones solo podrán llegar a 100.000 euros por año y entidad.

En los últimos años se ha apreciado que a través de sus fundaciones, los partidos tenían otra fuente de financiación añadida, ya que estas tenían menos controles. Ese trasvase se prohíbe y será el Tribunal de Cuentas, reforzado en su papel fiscalizador y sancionador, quien se encargue de multar al partido y a la fundación que infrinja la norma con el doble de la cantidad que haya recibido de forma irregular. El buen clima que ha presidido los cambios en la ley que regula la vida económica de los partidos, no augura una votación final de consenso. “Los partidos políticos deben compartir los costes de la crisis e introducir una clausula de revisión no es factible porque la mayoría de los españoles tampoco la tienen”, avisó Bermúdez. Eso sí, tranquilizó, cuando aseguró a todos los grupos de oposición que en absoluto el Gobierno tiene intención de primar la financiación privada frente a la pública. En el mejor tono posible, este dirigente dejó el recordatorio de que algún partido político había sufrido una importante merma en sus percepciones no solo era por el recorte del 20% sino porque así lo han querido los ciudadanos “en las urnas”, al no votarles. Sin duda, pensaba en el PSOE. Los socialistas han sufrido un duro golpe económico al haber bajado en número de votos y de escaños, parámetros que sirven para calcular la subvención del Estado.