Once barones apoyan a Rubalcaba, cuatro a Chacón y cuatro aún callan

Los secretarios regionales admiten que su posición no determina el resultado

Rubalcaba, en un acto con jóvenes este viernes.
Rubalcaba, en un acto con jóvenes este viernes.ÁLVARO GARCÍA

La carrera acaba de empezar y aunque uno de los aspirantes cuenta con cierta ventaja de partida, nadie se atreve a determinar al cien por cien de quién será la victoria. La situación al día de hoy, a tres semanas del 38º congreso federal del PSOE que se celebrará en Sevilla el primer fin de semana de febrero, parece favorable a Alfredo Pérez Rubalcaba, y así lo dicen en su equipo y dirigentes de distintas federaciones; aunque las expectativas de Carme Chacón son altas, según testimonios de esas mismas organizaciones territoriales.

Uno de los criterios para evaluar el apoyo a los dos exministros es el alineamiento de los secretarios generales de las federaciones. Pero esta variable no es determinante en absoluto de lo que ocurrirá el día de la votación, según expresan todos ellos. En términos numéricos, la situación en estos momentos coloca a 11 secretarios generales a favor de Rubalcaba; cuatro a Carme Chacón y cinco que piden expresamente que no se les encuadre a favor de ninguno de ellos.

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Cada caso tiene sus matices, imprescindibles, para aproximarse a la realidad del momento. Entre los partidarios de Rubalcaba se sitúan los siguientes secretarios generales: Patxi López, del País Vasco; Pachi Vázquez, de Galicia; Javier Fernández, de Asturias; Dolores Gorostiaga, de Cantabria; Jorge Alarte, de Valencia; Pedro Saura, de Murcia; Óscar López, de Castilla y León; José Miguel Pérez, de Canarias; Francesc Antich, de Baleares; José Antonio Carracao, de Melilla, y Dionisio Muñoz, de Ceuta.

Del lado de Carme Chacón se ha colocado el secretario general de los socialistas navarros, Roberto Jiménez, y el de Castilla-La Mancha, José María Barreda. Se ha establecido la convención de que Tomás Gómez, secretario general de Madrid, apoya a la exministra, aunque aún no lo ha dicho. Pere Navarro, primer secretario del Partido Socialista de Catalunya, está con la exministra.

Solo los más arriesgados se atreven a augurar victorias claras en algunas federaciones para uno u otro. Chacón desde luego en el PSC y Rubalcaba en las organizaciones de la cornisa cantábrica. Sí parece que corre paralelo el apoyo del líder de los socialistas vascos, Patxi López, con el que puedan expresar los delegados vascos que vayan al congreso. El lehendakari ha mostrado su afecto personal y político por Chacón, pero no ha dejado dudas respecto a su apoyo a Rubalcaba. “Es conocida mi cercanía a Alfredo”, ha dicho sin ambages. Es más, como símbolo encabezó la lista de avales a favor de Rubalcaba en el comité federal. Los veteranos socialistas vascos Txiki Benegas y Ramón Jáuregui están con Rubalcaba. El primero es el representante de su candidatura.

Pero la uniformidad no es absoluta entre el socialismo vasco, ya que el expresidente del Senado, dirigente veterano en Vitoria, forma parte del núcleo más estrecho de Chacón. El joven vasco Eduardo Madina, secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, apela a su puesto para justificar no pronunciarse por ninguno. Madina ha soportado una intensísima presión de militantes y dirigentes socialistas de toda España para que él fuera candidato.

En Galicia se prevé la victoria de Rubalcaba y su secretario general, Pachi Vázquez, se ha decantado por el exvicepresidente del Gobierno. Pero Chacón cuenta con apoyos relevantes. Francisco Caamaño, diputado por A Coruña y exministro de Justicia, está con ella. En esa comunidad el alcalde de Vigo, Abel Caballero, coordina el movimiento de alcaldes de toda España, en pro de un mayor protagonismo de los alcaldes en los órganos de dirección del partido. Rubalcaba se ha comprometido con ellos.

Las victorias que se auguran para el exvicepresidente se sitúan en Asturias y Cantabria, en posible coincidencia con el apoyo de sus líderes, Javier Fernández y Dolores Gorostiaga.

En otros lugares la situación ya no es tan clara. Jorge Alarte, secretario general de Valencia, no ha hecho un pronunciamiento expreso a favor de Rubalcaba, “pero no lo niega”, como dicen en su entorno. Alarte forma parte del grupo de secretarios generales que no ocultan su preferencia por Rubalcaba pero constatan que en sus federaciones Chacón también tiene muchos apoyos. Allí apoya a la exministra el que fuera adversario de Alarte en el PSPV, Ximo Puig, diputado nacional. Francesc Antich, de Baleares, está con Rubalcaba, pero en las islas también Chacón tiene partidarios muy cualificados, como la exalcaldesa de Palma, Aina Calvo. En Canarias habrá división con toda seguridad, aunque su secretario general, José Miguel Pérez, apoya a Rubalcaba. En el archipiélago, donde Chacón estará hoy y mañana en actos y reuniones con militantes y dirigentes, trabaja por su candidatura el exministro Juan Fernando López Aguilar, uno de los 12 componentes de su equipo.

Del círculo estrecho de colaboradores de Chacón destaca Roberto Jiménez, secretario general de Navarra, que fue el primer líder territorial que dio el paso a favor de un candidato. Con él y con Chacón estará previsiblemente toda la federación. Pero con Rubalcaba trabaja el diputado nacional por Navarra, Juan Moscoso, portavoz de este candidato junto a la joven diputada murciana María González Veracruz. El exministro celebrará mañana un acto en Navarra.

Sin titubeos, el secretario general de Castilla-La Mancha, José María Barreda, apoya a Chacón y en el equipo de la candidata está en primera línea Máximo Díaz-Cano, ex delegado del Gobierno en la región hasta ayer.

En Madrid se va a librar una batalla intensa, en la que los partidarios de Chacón dan por seguro que ganarán las listas para elegir delegados afines al secretario general, Tomás Gómez, contrarias a los defensores de Rubalcaba. Aunque nadie ha escuchado a Gómez decantarse por Chacón, todos le sitúan en ese bando.

Quien rechaza de momento y con rotundidad una adscripción es Guillermo Fernández-Vara, secretario general de Extremadura. “De momento, total neutralidad; me importan más las propuestas y los equipos. El PSOE tiene que prepararse para convencer y no para vencer. El o la que me convenza será el o la que venza”, explica a este periódico.

No se ve en la necesidad de explicar su silencio el secretario general de los socialistas aragoneses, Marcelino Iglesias. Por su cargo de secretario de Organización, le corresponde conducir el congreso. Tampoco se pronuncia el secretario general riojano, Juan Francisco Martínez Aldama. Pero en el equipo de Rubalcaba está Cesar Luena, que aspira a sustituir a Martínez-Aldama en el liderazgo regional.

El silencio más relevante es el del secretario general de Andalucía, José Antonio Griñán; federación clave (25% de los 1.000 delegados con derecho a voto) para el triunfo en el congreso de Sevilla. La división entre partidarios de uno y otra crece. Quizá esa es la causa de la prudencia activa de Griñán y de otros secretarios generales que rechazan manifestar su preferencia en público. “Apostar y luego fallar les dejaría desautorizados en sus federaciones”, concluyen varios socialistas veteranos.

Sobre la firma

Anabel Díez

Es informadora política y parlamentaria en EL PAÍS desde hace tres décadas, con un paso previo en Radio El País. Es premio Carandell y Josefina Carabias a la cronista parlamentaria que otorgan el Senado y el Congreso, respectivamente. Es presidenta de Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

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